Estalló en las redes sociales el repudio al “observatorio” para espiar docentes y estudiantes. A partir de la primicia de La Izquierda Diario, miles de comentarios y compartidos difundieron la noticia.

María Díaz Reck Docente y congresal de Suteba La Plata
Lunes 18 de julio de 2016 17:45
En las antípodas de tener como objetivo la resolución de los problemas estructurales de la educación y vulnerando los más elementales derechos democráticos, Vidal puso en pie el “Gran hermano de la educación” con un presupuesto millonario.
Según consta en la página oficial del gobierno de la provincia de Buenos Aires, contratarán a una empresa para otorgar el servicio “de implementación de un observatorio analítico, actualizado en tiempo real, sobre las diversas problemáticas de la educación, registradas en el territorio bonaerense, que son expresadas por los distintos actores de la comunidad educativa, incluyendo al propio Estado y sus políticas públicas, a través de las redes sociales”, con un presupuesto estimado de pesos un millón quinientos noventa y siete mil doscientos ($ 1.597.200).
Lee la licitación: Licitación Privada N° 9/16 - Autorizada por Disposición N° 267/16 - Expte. N° 5800-856855/16
No es de extrañar medidas persecutorias e ilegales por parte de Cambiemos. En el 2009 estalló el escándalo por las escuchas ilegales que comandaba Fino Palacios, a cargo de la Metropolitana, junto a personal designado en el Ministerio de Educación, como el espía Ciro James. Otro antecedente importante es la línea 0-800-buchón para denunciar a quienes “hacen política” dentro de los establecimientos educativos.
Finalmente, fue en las mismas redes sociales donde miles de docentes y estudiantes denunciaron este proyecto que, en vez de solucionar los problemas estructurales de la educación, como son los comedores escolares y la infraestructura, destina una suma millonaria para espiar a quienes se organizan por defender la educación pública.
Algunos de los comentarios en Facebook
Todos los sindicatos docentes y federaciones estudiantiles tienen que ponerse a la cabeza de pelear por la anulación y el rechazo de este “programa” de espionaje.