Miércoles 25 de noviembre ya cerca de las seis de la tarde, la plaza O’higgins comenzaba a reunir a estudiantes, trabajadores y feministas que se preparaban con carteles, cintas y banderas para dar inicio a la marcha contra la violencia hacia la mujer bajo la consigna “Yo aborto la corrupción”.
Jueves 26 de noviembre de 2015
Foto: Contracultura Gráfica
Personas de todas las edades flameaban banderas de distintos colores y levantaban carteles reclamando a viva voz "ni una mujer menos, ni una muerta más". A la marcha se adhirieron agrupaciones como La coordinadora Valpo no sexista, compuesta por la Secretaría de Género y Sexualidades de la Universidad Católica, la Vocalía de género de la Universidad de Valparaíso, la Secretaría de Psicología de la Universidad de Valparaíso, Codymu de la Universidad de Playa Ancha; además también participaron agrupaciones como la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, colectivo Se me Rompió el Condón, la Huacha feminista, Pan y Rosas Teresa Flores y agrupaciones políticas de izquierda como las Juventudes Comunistas, La Unión Nacional Estudiantil, Izquierda Autónoma, entre otras.
El grito contra la violencia machista se hizo presente en Valparaíso dando paso desde las afuera del Congreso Nacional hasta la Catedral de Plaza Victoria, ambos lugares represores actuales del cuerpo y las decisiones de la mujeres. Más de 500 personas recordaron a las 50 mujeres asesinadas este año, producto de la violencia machista, exigiendo el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito y los derechos de las mujeres avanzando por Pedro Montt.
Al llegar frente al memorial de los niños no nacidos (contra el aborto) a las afueras de la Catedral de Valparaíso, la agrupación clasista de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas, quemó allí la representación de la constitución de 1980 junto a una frase de su creador Jaime Guzmán, “la madre de tener el hijo aunque sea producto de una violación o aunque tenerlo, derive en su muerte”. Mientras la constitución ardía los presentes comenzaron a a cantar enérgicamente gritos contra la Iglesia y la derecha, que con su moral conservadora nos sentencia, juzga y oprime no dejándonos decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Pamela Contreras, militante de la agrupación Pan y Rosas explicó que “se prendió fuego a la constitución creada en la dictadura pues encarna una política anti obrera, anti popular y profundamente anti mujeres”. Recordemos que la actual constitución vigente fue escrita e impuesta en la dictadura militar de extrema derecha y que de la mano de la Iglesia católica nos quitaron el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos (pues el aborto terapéutico que consideraba también aspectos económicos y sociales era legal). Fany Valladares, vocal de genero y sexualidades FEUV planteo "la violencia que viven las mujeres no es solo en el ámbito "privado", sino que es parte de una estructura profundamente machista, donde las mujeres cumplen una doble carga laboral, adquieren los trabajos mas precarios y peor pagados, esto lo consagro la dictadura militar."
Luego de carbonizar la constitución, la marcha se dirigió a una concentración en la pérgola de la Plaza Victoria donde se dieron algunas palabras a agrupaciones como la red contra la violencia hacia la mujeres, que se pronunciaron con respecto a la alta tasa de femicidios, superior a la de años anteriores y exigiendo ninguna muerte más a causa del machismo y la violencia hacia las mujeres.
Romina Alvear, integrante de Codymu UPLA y militante de Pan y Rosas Valparaíso