Miércoles 5 de abril de 2017
Sigur Rós se presentó la última ocasión en México hace 4 años. Este lunes y martes 3 y 4 de abril se presentaron en Ciudad de México.
Sigur Rós es de Islandia. Su música no tiene letras específicas. Logró fama mundial por un disco cuyas canciones no tienen nombre y cuyo título es un un paréntesis: ( ).
En un trío. Jón «Jónsi» Þór Birgisson, Georg «Goggi» y Hólm Orri Páll Dýrason. Bajo, batería y guitarra. Dos cosas sorprenden: el uso del arco de un chelo para tocar la guitarra y el uso del vonlenska, un idioma sin sentido en sus vocales.
Sus discos son catalogados como rock, post rock, música tradicional de islandia. Acostumbran usar orquestas, pianos y arreglos exquisitos que les han llevado a ser catalogados como una de las bandas más importantes del recién iniciado Siglo XXI.
En medio de una caótica y polifónica Ciudad de México, con su aire contaminado, estress, crisis políticas y económica unos 20 mil espectadores abarrotaron las dos presentaciones de Sigur Rós. A diferencia de presentaciones anteriores (en 2013 en el Corona Festival) Sigur Rós se presentó sin orquesta, arreglo de cuerdas en una noche intima.
El regreso de Sigur Rós a México fue imponente. Sin tapujos, una banda caótica, llena de tres instrumentos crudos, poderosos, llenos de energía. Nada de pequeños sonidos, violines o vientos. Quienes esperaban un Sigur Rós lleno de delicadeza se encontraron un un estallido de poderosa emotividad.
Sigur Rós es el soundtrack de la emotividad en el Siglo XXI. Contra la música llena de etiquetas, estrategias comerciales, sonidos pegajosos, marketing: la emotividad, la solemnidad, el ruido extremo pero melódico como antídoto a la música desechable.
La banda destina los fondos de la proyección de su película Inni para organizaciones de derechos humanos en Estados Unidos y contra el gobierno de Donald Trump.
Setlist completo
Á
Ekki Múkk
E-Bow
Dauðalagið
Glósóli
Niður
Smáskifa
[Intermedio]
Óveður
Starálfur
Sæglópur
Vaka
Festival
Kveikur
Fljótavík
Popplagið