Carme Forcadell, presidenta del Parlament de Catalunya, se presentó este jueves ante la justicia española y acató el artículo 155 que permite la intervención. Aunque matizó el estatus de la Declaración de Independencia, el Tribunal Supremo ordenó su detención bajo fianza de 150,000 euros. Está previsto que la presidenta del Parlament sea conducida esta noche en la prisión de Alcalá Meco
Jueves 9 de noviembre de 2017

La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, se presentó este jueves ante el Tribunal Supremo español junto a otros miembros de la mesa parlamentaria. Forcadell dijo que acata el artículo 155 de la Constitución, que permite la intervención del Estado central sobre la autonomía de Catalunya, al tiempo que matizó la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).
Pablo Llanera, juez del Tribunal Supremo, ha dictado sentencia para la presidenta del Parlament y al resto de la mesa parlamentaria de Catalunya. Para el primer caso, Forcadell podrá eludir la prisión con el pago de una fianza de 150.000 euros. Hasta el pago de la fianza quedará detenida en la prisión de Alcalá Meco.
Para el resto de miembros de la Mesa, Lluís Corominas, Lluís Guinó, Anna Simó y para Ramona Barrufet - el fiscal había reclamado prisión eludible con fianza de 50.000 euros-, sin embargo, el juez ha decretado la libertad con fianza de 25.000 euros y les da una semana de plazo para pagarla.
En el caso de que consigan reunir esas cantidades, el juez les prohíbe salir del territorio, les retira el pasaporte y les obliga a comparecer cada semana en el juzgado. Por otra parte, Joan Josep Nuet queda en libertad provisional sin fianza, tal y como había solicitado el fiscal.
Este cambio en la estrategia en la defensa ante la justicia se desmarca de lo declarado por los Consellers que se encuentran en prisión. Es decir, se trata de un intento de evitar ser encarcelados a cambio de reconocer la aplicación del artículo 155 y negar en los hechos la Declaración de la Independencia.
Esta declaración de la presidenta del Parlament se da un día después de la importante jornada de huelga que vivió Catalunya el miércoles, en la que se pidió el fin de la intervención, la libertad de los presos políticos y la defensa de la República. Justamente los Comités de Defensa de la República (CDR) fueron los que motorizaron la jornada de huelga, garantizando el bloqueo varias decenas de las principales arterias de Catalunya.
En este contexto la afirmación de Forcadell va en contra de las aspiraciones de miles de catalanes que se vienen expresando en las calles en defensa de una república independiente, mientras que expresa una total concesión al gobierno de Rajoy, la corona y el reaccionario Régimen del ’78, al avalar la aplicación del artículo 155.
Según fuentes presentes en el interrogatorio, tanto la presidenta del Parlament catalán como el resto de los miembros presentes han acatado de manera expresa el artículo 155, por el que quedó intervenida la Generalitat. Sobre la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) los medios aseguran que Forcadell habría declarado que el acto por el que se realizó la declaración el 27 de octubre fue meramente "simbólico" y "político", y que no tenía efectos prácticos.
Aunque este giro en la declaración es presentado como un "cambio en la estrategia" de la defensa ante la ofensiva de la justicia española, lo cierto es que al avalar la intervención mediante el artículo 155 y negar, como algo simbólico, la declaración de independencia, la presidenta del Parlamento está demostrando la absoluta impotencia de las fuerzas políticas que venían llevando adelante el proceso independentista. Algo que va a contramano de lo que se expresa en las calles y, aunque embrionariamente, en los CDR que siguen peleando por la defensa de la República, por la libertad de los presos políticos y contra la intervención del Estado central.