“Un error histórico”, “Una mala noticia para chile” fueron los calificativos de los empresarios ligados a la AFP Habitat y la CPC. Entre desmayos de personeros de la UDI y caras largas en la moneda. ¿Un triunfo para el pueblo trabajador?
Jueves 9 de julio de 2020
El diputado de la UDI Cristhian Moreira se desmayó en los pasillos del congreso nacional en el marco de la votación y las "presiones" de los ministros que llegaron a la sede legislativa por el proyecto de reforma constitucional que permite un retiro anticipado de los fondos previsionales. Caras largas abundan en la moneda.
"Es una mala noticia para Chile". Así calificó la aprobación del proyecto que permite el retiro del 10% de ahorros previsionales el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) Juan Sutil. “es una mala decisión la que ha tomado el país hoy día. Va a generar una mala política pública a futuro”
Y agregó "impopular para quienes creemos que el sistema de pensiones es sagrado para un objetivo final”
Cabe recordar que el presidente de la CPC, en los días previos a la votación, se convirtió en un férreo detractor de la iniciativa asegurando que los fondos de pensiones "son bienes sagrados"
Legislar la reforma que permite el retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFP no fue bien recibida en las administradoras de pensiones. AFP Habitat tildó lo ocurrido este miércoles como "un error histórico".
Mediante una declaración pública, aseguraron que "al contemplar retiros monetarios mínimos y máximos, permitiría que la mayoría de los afiliados puedan retirar montos superiores a ese límite, incluso hasta el 100 por ciento de su ahorro para 3 millones de afiliados".
"Si bien aún están pendientes instancias legislativas adicionales para transformarse en ley, de materializarse, esta reforma constitucional implicará no solo un daño futuro a las pensiones de millones de afiliados, sino también un duro golpe a las futuras generaciones que deberán financiar las pensiones de quienes hoy retiren sus ahorros", advirtieron desde Habitat.
En tanto, el gerente general de AFP Capital, Jaime Munita, dijo que “el avance de este proyecto puede parecer en lo inmediato una buena noticia para las personas. Sin embargo, creemos que en el largo plazo profundizará el problema de las bajas pensiones e impactará en un pilar fundamental del sistema de seguridad social, cuyo diseño responde a una lógica de ahorro para una etapa de vejez en que esos ingresos son vitales”
Los empresarios se lamentan porque saben perfectamente que queda en evidencia un sistema de pensiones que es una verdadera estafa; el trabajo de toda la vida se invierte en fondos bursátiles y bolsas de valores nacionales e internacionales que fluctúan sus precios ¡Con nuestro trabajo!
Esa es la verdad que saben que queda a la luz, pero también porque durante décadas se aprovecharon de este gran colchón con el cual especularon y se enriquecieron empresas mineras, salmoneras, forestales y portuarias.
Mientras nuestros derechos básicos se privatizaban, junto a los servicios básicos como la luz y el gas, el suculento negocio de las AFP permitió dar un colchón a estas inversiones que saquearon el país mientras a nuestros abuelos se le otorgaban pensiones de 80 mil pesos sumiéndonos en la miseria.
¡Hay que acabar con las AFP! ¡Fuera los especuladores! Por una pensión mínima de 500 mil pesos y un sistema de reparto solidario bajo control de los trabajadores y jubilados
Los lamentos del empresariado y el gobierno son el alarido de los defensores del régimen de la dictadura, régimen que durante 30 años se aprovechó del trabajo y las pensione del pueblo trabajador.
La aprobación de la idea de legislar este proyecto, puso en evidencia este negocio y volvió a poner en discusión lo que millones reclamaron en octubre ¡No+AFP!
Hoy en medio de una pandemia mundial en donde los empresariados vienen atacando con despidos y suspensiones, se instala el grito de pan, salud y trabajo.
Esta crisis no la puede pagar el pueblo trabajador. Es urgente una pensión y salario acorde a la canasta básica de 500 mil pesos terminando con el negocio de las AFP e imponer un sistema de pensiones estatal gestionado por trabajadores y jubilados.
Pero este reclamo no se va a conquistar con la acción y confianza en los personeros de la ex concertación que hoy salieron hipócritamente a celebrar mientras fueron ellos mismos quienes contribuyeron a la privatización de los servicios básicos de la población.
Ni de los partidos conciliadores del frente amplio que aprobaron la ley anti protesta con la que hoy se criminaliza a cientos de jóvenes y trabajadores, por exigir algo tan básico como el pan o no tener una pensión miserable. Los partidos del “pacto” con Piñera no tienen nada que ofrecernos.
Y quienes se abstuvieron, pero desde el 15 de noviembre entraron en una “tregua” con el gobierno como el partido comunista, que hoy dirige la principal central obrera de Chile, pero es incapaz de llamar a un paro nacional para que la clase trabajadora deje de ser carne de cañón para el empresariado. Tampoco es una alternativa. Su estrategia es desgastar a la derecha para conquistar réditos electorales, en un tira y afloja que nada le ha dado al pueblo trabajador.
Todo lo que ha conquistado la clase trabajadora ha sido fruto de su fuerza y movilización. Poner en pie un programa de emergencia para que la crisis la paguen los empresarios y no los trabajadores es urgente. Mientras el empresariado hoy se lamenta el pueblo trabajador debe prepararse para ganar esta pelea.

Alejandra Valderrama
Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile