Hace unos días, mientras se encontraba en Iquique presentando el plan de desarrollo regional, el Presidente Sebastián Piñera hizo alusión al “principio de la minifalda”: “Lo suficientemente larga para cubrir y lo suficientemente corta para mantener la atención”.
Jueves 25 de octubre de 2018
Con esa frase, Piñera trataba de hacer una analogía con el plan desarrollo. Haciendo caso omiso a todas las movilizaciones que se han dado durante el presente año por el movimiento de mujeres, que han desnaturalizado el machismo.
En mayo, las estudiantes universitarias, con el apoyo de las docentes y sus compañeros varones, sorprendieron al país cuando ocuparon las distintas casas de estudios durante aproximadamente dos meses –o más según el caso- exigiendo una educación no sexista, por poner fin a la violencia machista en las universidades y por protocolos ante los casos de acoso y abuso dentro de estas.
En aquella ocasión, uno a uno, los personeros de la derecha salieron a declararse feministas o a favor de las movilizaciones, desde la ministra de la mujer pro aborto clandestino Isabel Plá (UDI), pasando por Jacqueline Van Rysselberghe (UDI), hasta el mismo Piñera. Sin embargo aquello solo fue una máscara para poder ganar apoyo, dialogando con el sentir de miles de mujeres que todos los días sentimos la violencia machista, sostenida por el Estado que no reconoce nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, las iglesias que nos persiguen con su moral conservadora y el empresariado que nos deja en los peores puestos de trabajo, con los peores salarios y que nos despide a voluntad, argumentando “necesidades de la empresa”, que son, en realidad, sus ganancias.
Así se expresó el 25 julio cuando, gracias al impulso de la marea verde argentina, en Chile y toda Latinoamérica las mujeres salieron a las calles exigiendo el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito. En aquella ocasión, la derecha salió rápidamente a impulsar la “marea” celeste, por “salvar las dos vidas”, siendo Piñera, a través del Ministro del Interior Andrés Chadwick, el primero en señalar que “vamos a ocupar todas las facultades posibles para evitar que sea ley”.
Hoy, Sebastián Piñera vuelve a recordarle a las mujeres de Chile que es un presidente de derecha, que no le importa continuar sosteniendo el patriarcado, que las mujeres son objeto de deseo -minifaldas no tan largas, ni tan cortas- no sujetas políticas que pueden pelear, y conquistar, todos los derechos negados.

Andrea Ramirez
Delegada de género y sexualidades en la Mesa coordinadora de Pedagogía en Educación Básica en la Universidad Ex- Pedagogico, Militante de Pan y Rosas y Partido de Trabajadores Revolucionarios