La extensa movilización desarrollada por los trabajadores portuarios en Valparaíso, en solidaridad con sectores de estudiantes, locatarios entre otros, aún es preocupación para el gobierno y sus ministerios.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Miércoles 26 de diciembre de 2018
FOTO: Agencia UNO
Sin duda la movilización de los portuarios -que duró 35 días- significó una gran experiencia para los cientos de trabajadores, que por primea vez daban una batalla tan extensa por la reivindicación de sus derechos y en contra de la precariedad laboral.
Por su parte, la empresa que mantuvo su intransigencia hasta el final, tuvo que ser intermediada por el gobierno, donde por la convicción de los trabajadores en la lucha, sumado a la solidaridad desplegada por distintos puertos que pararon a nivel nacional, la coordinación con estudiantes, locarios y simpatizantes, buscaron cerrar a como diera lugar el conflicto. Y si bien probablemente los estibadores podían ir por más, lo cierto es que gran parte del balance de los portuarios radica en la unidad forjada al calor del combate.
En el caso del gobierno, una alarma se prende a través del Ministerio del Trabajo, donde el líder de la cartera ha señalado que “lo que ocurrió en Valparaíso no puede ocurrir más”, lo que sin duda es una preocupación para Piñera y sus ministros, quienes buscando colocar el “diálogo” por delante, lo que sin duda es un llamado para toda la clase patronal más recalcitrante, que sin importarle en absoluto la vida de los trabajadores y trabajadoras, se niegan a ceder ante cualquier demanda, como fue el caso de Von Appen.
Chile es un país pequeño que compite contra gigantes en el mundo y no podemos dar ventaja, y una de las ventajas que nos perjudica (...) y que no podemos seguir haciéndolo es abandonar el diálogo y generar conflictos laborales innecesarios" señaló Monckeberg para Emol, agregando "Hago un llamado, en estas vísperas de fiestas de fin de año, a todas las empresas chilenas, a todos los sindicatos chilenos, a que hagamos un cambio y tengamos una cultura de diálogo".
La preocupación ya está puesta en el gobierno, sin embargo la experiencia de las enormes movilizaciones portuarias y populares en Valparaíso, muestra que el régimen y los empresarios por más duro que se planten, pueden ser doblegados por una gran lucha obrera, cuya base es la coordinación y solidaridad de miles.