Desde la UDI hasta el Partido Socialista se plantean enterrar todo rastro de la rebelión popular, esta vez mediante un nuevo pacto cocinado para sostener el régimen de "los 30 años".
Sábado 11 de abril de 2020
Un "acuerdo por la paz 2.0" es lo que comienzan a fraguar desde la derecha hasta la ex Nueva Mayoría, un nuevo pacto que congregue a los criminales del gobierno -responsables de la represión en el estallido social-, hasta la ex Concertación, cómplice de los 30 años de modelo neoliberal en Chile. Esa es la propuesta que el presidente de Renovación Nacional (RN), Mario Desbordes -por lo demás ex Carabinero- a la cual se han plegado desde la UDI hasta el Partido “Socialista”.
Te puede interesar: El plan del gobierno y los empresarios, aprovechar la crisis para hacernos esclavos
Te puede interesar: El plan del gobierno y los empresarios, aprovechar la crisis para hacernos esclavos
Se trata, en palabras de Desbordes, de “una mesa amplia de trabajo para lograr un pacto social nuevo, pensar Chile los próximos diez o veinte años”, el cual tiene como propósito buscar apagar toda la llama que haya quedado desde el estallido social una vez acabada la cuarentena, para que, de esta forma, se pueda acabar con las movilizaciones y reestablecer una "normalidad" a la comodidad de los mismos de siempre.
En este sentido, el senador PPD, Felipe Harboe, declaró: “Valoro la disposición de Mario Desbordes y creo que es evidente que tanto el estallido social como esta pandemia nos deben hacer reflexionar respecto de cambios estructurales en el modelo de sociedad”. Es decir, se suma al carro del discurso de “unidad nacional”; una suerte de “ahora todos somos amigos y olvidemos que hace dos meses atrás Carabineros disparaba a los ojos de la gente como política de gobierno”.
A esto no podría faltar el PS, quienes celebraron la propuesta del ex funcionario de Carabineros, afirmando que “es imprescindible promover un diálogo amplio para intercambiar puntos de vista y para arribar a ciertos entendimientos básicos en materia social”.
Sin embargo, las declaraciones del presidente del Partido Radical, Carlos Maldonado, dan cuenta de los propósitos del acuerdo: “sería ideal alcanzar un gran pacto económico y social, que atienda las demandas ciudadanas del 18-O, y que, en tal sentido, complemente el histórico acuerdo político del 15N”. Es decir, se trata de un proceso completamente acordado entre cuatro estrechas paredes a la talla de parlamentarios que no cumplen con ninguna representatividad de peso frente a la población en estos momentos.
También te puede interesar: CUT: Aparecieron para no decir ni hacer nada. ¡Basta de tregua, a luchar contra los despidos y rebajas salariales!
También te puede interesar: CUT: Aparecieron para no decir ni hacer nada. ¡Basta de tregua, a luchar contra los despidos y rebajas salariales!
Pero a esto hay que añadirle también el que busca emular el acuerdo del 15 de noviembre, es decir, distorsionar las exigencias y demandas del pueblo, para así posar con una sonrisa en la foto, buscando que la gente deje de movilizarse, y ellos puedan seguir con su “normalidad”. Se trata de una preparación para intentar sofocar cualquier tipo de movilización pasada la cuarentena, sobre todo en un escenario en el que aumentan los despidos.
Mañalich mantiene un precario sistema de salud en el que los pobres mueren y los ricos son atendidos en sus casas y con autos de lujo, Piñera junto con el Ministerio de Hacienda entregan paquetes fiscales completos a los empresarios, mientras estos despiden y suspenden contratos sin pago de sueldo; y luego el criminal de La Moneda posa para la foto en Plaza Italia.
No podemos permitirles que busquen engañarnos nuevamente con sus pactos cocinados a espaldas de toda una población, mientras hacen que esta crisis la paguemos las y los trabajadores. La lucha por las vidas de millones es ahora, y ningún "acuerducho" entre los partidos del régimen va a detener la rabia de quienes hoy son los más afectados por esta pandemia mundial, la clase trabajadora y el pueblo pobre.