lid bot

TRIBUNA ABIERTA PCL. “El origen de Podemos y el M5S en Italia está en la crisis de la izquierda tradicional”

El Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo y su ideología xenófoba y ciudadanista. Una comparación con los orígenes de Podemos. El reformismo europeo y las tareas revolucionarias.

Elder Rambaldi Partido Comunista del Lavoratori | Italia

Jueves 28 de julio de 2016

Foto: Escuela de verano de la Red Internacional Izquierda Diario en Europa, en el centro, Elder Rambaldi.

Además de una reflexión general, en este debate, quiero poner en evidencia también algunos aspectos de la vida política italiana que creo pueden aportar elementos de reflexión. En particular sobre las similitudes entre los fenómenos de Podemos y el Movimento 5 Stelle (M5S). Similitudes importantes desde sus orígenes, pasando por sus desarrollos, sus elementos organizativos y las implicaciones para la izquierda.

El origen en común de Podemos y del M5S está en la crisis del capitalismo y en la crisis de la izquierda tradicional. Ambos fenómenos nacen en un contexto de crisis de la representación.
En Italia, en un contexto de largo estancamiento de las luchas y de aislamiento de la izquierda, nace el M5S sobre bases reaccionarias. En el Estado Español, después del movimiento de los indignados, nace Podemos sobre bases radicales de izquierda.

La izquierda tradicional, descreditada por años de política de colaboración de clase (en varios niveles), e incapaz, por su genética reformista, de representar una alternativa frente a los ataques de la crisis, ha permitido el surgimiento de estas fuerzas.

El M5S ha dado sus primeros pasos apoyándose sobre los escándalos de la casta, se construyó una imagen mediática como defensor y representante de los ciudadanos comunes asumiendo las consignas de mandar a todos a su casa o abolir los privilegios de los políticos.

El M5S construyó su modelo organizativo de manera extremamente vertical, con un solo líder que manda (el millonario Beppe Grillo) y un método de votaciones a través de la web, una democracia instruida.

La impostación de este movimiento prevé la centralidad del ciudadano, y por consiguiente la eliminación de las diferencias de clase. Uno vale uno, entonces, con la consiguiente imposibilidad de organizar sectores de intereses de clase.

Una fuerza para la gestión del capitalismo, ciertamente no antisistema como se declaran, que envía constantemente garantías al capital internacional. Posiciones políticas transformistas, con una agenda política móvil para llegar todos.

Se pueden ver entonces cuantas similitudes hay con Podemos. Iglesias, como un verdadero inútil profesor de ciencias políticas, ha tenido el tiempo para estudiar el éxito del fenómeno 5 Stelle.

Y si en el Estado español la izquierda se ha adaptado frente a Podemos, en Italia la izquierda siempre se ha tambaleado frente al M5S, aunque este se caracteriza como un movimiento populista reaccionario. Es verdad que existen algunas posiciones progresistas (algunas batallas democráticas) pero de manera oportunista. Su corazón subsiste reaccionario. Además de posiciones xenófobas y de un control totalitario del partido, su proyecto se configura como una “República de plebiscito” vía web.

En la cuestión central del trabajo (público y privado) el M5S siempre se ha alineado los intereses de la clase trabajadora. “El trabajo no existirá más, y no merece la pena defenderlo” dicen; la defensa del puesto de trabajo es eliminada a favor de la renta básica; los trabajadores públicos son calificados como un lastre que hay que disminuir, y en relación a la última reforma del trabajo [del gobierno de Renzi] los 5 Stelle claramente no han avanzado en críticas.

El M5S declara estar contra de los sindicatos en cuanto tales (insisten en la idea de que uno vale uno, y estas organizaciones son cosas del siglo XIX), y exige financiaciones y ayudas para la burguesía, su principal sector de referencia de hecho está en la pequeña y mediana burguesía. Recordamos por ultimo su afiliación europea al lado del euroescéptico y derechista UKIP británico [forman un grupo común en el Europarlamento].

Frente a esta situación un gran sector de la izquierda defiende el argumento de que muchos obreros votan al M5S, que esta fuerza representa el “malestar y la rebelión encubierta y difusa”, y que es una fuerza alternativa al Partito Democrático en el poder. También sectores de la extrema izquierda (autónomos, neoestalinistas y sindicatos de base) se encuentran encantados y le dan fuerza.

Ambos, izquierda y extrema izquierda, han buscado alianzas electorales con Grillo muchas veces.

El último hecho grave: el secretario general de Rifondazione Comunista (partido de la Izquierda Europea) ha declarado haber votado el M5S en la segunda vuelta de las elecciones municipales. Gran parte de la izquierda en Italia propone copiar el ejemplo español: replicar la alianza entre Podemos e Izquierda Unida.

Ahora el M5S dirige ya en algunos importantes municipios (desde junio Turín y ahora Roma también), y allí ya ha demostrado su propia política en contra de la clase trabajadora. Ahora, a la luz de la fuerte crisis de Renzi, se sitúa probablemente como la primera fuerza política del país.

La respuesta frente a la peligrosidad y antiobrerismo del M5S tiene que ser una crítica de clase y una política revolucionaria.

Podemos [en el Estado español], si miramos a su proyecto político general, no podemos ciertamente definirlo como un movimiento reaccionario. Pero seguro es una fuerza que choca con los intereses de la clase trabajadora, una fuerza ilusoria y peligrosa.

Se declara más allá de las divisiones de clase y se refiere genéricamente a los ciudadanos. Tiene una política transformista con el deseo de conquistar a todos; tiene una organización interna centralizada con pocos espacios democráticos; continuas son las garantías que envía al capital internacional; se propone como protagonista en la construcción de un nuevo compromiso histórico (alianzas locales con el PSOE y la perspectiva de gobernar junto a este partido); demuestra un continuo respeto hacia el Estado y la monarquía. Y propone el “orden” como elemento central.

Podemos ha logrado engullir y anestesiar a toda la izquierda española, ha jugado no solo el rol de bloquear las movilizaciones populares, sino eliminar las experiencias de estas movilizaciones. Y sigue diciendo que el cambio puede llegar con las elecciones y con el trabajo de administración del estado capitalista burgués (en contradicción con los orígenes de Podemos).

Las nuevas experiencias de los gobiernos locales de Podemos y de las candidaturas de unidad popular marcan ya un balance negativo.

Pero, en todo esto, la definición de Podemos como fenómeno neorreformista, como hace el Secretariado Unificado de la IV Internacional no me parece correcta, porque parece presuponer una postura diferente y privilegiada hacia estos fenómenos. Y por eso no tengo acuerdo con la posibilidad, en el pasado, de la hipótesis que planteó el compañero de IZAR, o sea la táctica del entrismo. El entrismo tiene otras condiciones y sobre todo se hace hacia partidos obreros. [Se refiere a una idea que planteó el panelista de Izar, de que la izquierda revolucionaria en el Estado español debería haber entrado toda a Podemos en sus inicios, ver el Debate en video]

Si queremos buscar una definición para Podemos, yo personalmente lo definiría como un fenómeno populista de izquierda, transformista, y que gira siempre más a la derecha.

Los marxistas revolucionarios, desde sus primeros pasos, no se han encontrado desplazados, claramente porque tienen un método que otros no tienen. Y porque tenemos claras las tares para enfrentar a estos fenómenos. Denunciarlos, reivindicar nuestra independencia política, oponer una conciencia política de clase y una política revolucionaria.

Relanzar el movimiento obrero siguiendo el ejemplo francés, y utilizar la táctica del frente único (en el Estado Español se podría pensar en llamar a Izquierda Unida para construir un movimiento de lucha obrera y a romper con Podemos).

Desarrollar un programa de reivindicaciones generales transitorias, que en esta fase podría encontrarse en la repartición del trabajo existente mediante la disminución de las horas de trabajo, manteniendo el mismo salario; un salario mínimo a los desempleados que buscan trabajo; la abolición de las leyes de trabajo temporal; la nacionalización, sin indemnización y bajo control obrero de las empresas que despiden; el no pago de la deuda pública; la nacionalización de los bancos y la creación de un único instituto estatal de banca al servicio de las masas trabajadoras y populares; la expropiación de los bienes de la Iglesia que no están destinados al culto; permitir el derecho democrático de autodeterminación a los pueblos; reivindicar la fin de la monarquía y la instauración de una república de los trabajadores.

* Elder Rambaldi del PCL de Italia participó en la Escuela de Verano internacionalista de la Red de Izquierda Diario en Europa, en el debate "Balance del neorreformismo europeo y estrategia de la izquierda revolucionaria y anticapitalista”.