Comparó el quinto mandamiento "no matarás" con la "supresión de la vida humana en el seno materno en nombre de la salvaguardia de otros derechos", un ataque directo a un derecho elemental negado durante décadas.

Tomás Máscolo @PibeTiger
Miércoles 10 de octubre de 2018 09:49
Fotografía: EFE
Sus dichos fueron durante su catequesis en la audiencia general en la plaza San Pedro, puso al mismo nivel el derecho a decidir sobre el propio cuerpo a contratar "un asesino a sueldo para resolver un problema". Estas declaraciones se dan a pocos días del comienzo del Encuentro Nacional de Mujeres en Chubut.
No contento con ello arremetió con preguntas que no hacen más que atacar y seguir fomentando un sentido común reaccionario contra las mujeres y las personas gestantes que deciden abortar. "¿Pero cómo puede ser terapéutico, civil o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente e indefensa en su inicio?", preguntó.
Por otro lado instó a "que los padres, en estos casos dramáticos, necesitan una verdadera cercanía, de verdadera solidaridad, para afrontar la realidad superando los comprensibles miedos y que, sin embargo, lo que reciben son rápidos consejos para interrumpir el embarazo". Doble moral, para una institución que esta haciendo una cruzada contra la Ley de Educación Sexual. La consigna histórica del movimiento de mujeres es más que clara: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.
"Un niño enfermo, como cualquier persona necesitada y vulnerable, más que un problema es un don de Dios, que nos puede sacar de nuestro egoísmo y hacernos crecer en el amor", afirmó. Y agregó que "todo el mal del mundo, desde las guerras a la cultura del descarte, se podría resumir como un desprecio a la vida" y que toda violencia y daño contra la vida provienen del miedo".
Desprecio es lo que tiene la institución eclesiástica por la vida de miles de mujeres y personas gestantes que están obligadas a transitar la clandestinidad si deciden abortar. Una clandestinidad que se cobra miles de vidas día tras día.
Desprecio hacia las mujeres
Fue en el año 2016 que directamente denunciaba las “teorías de género” -las cuales definía como una “colonización ideológica”- y las comparaba con las doctrinas impuestas por el nazismo y el fascismo italiano. En la exhortación apostólica postsinodal de ese año, Amoris Laetitia, explicaba que “la ideología de género presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia”. “Es una filosofía que corre el riesgo de convertirse en machismo de falda”, decretó en otra ocasión.
Y fue el mes pasado, en una rueda de prensa en el avión que lo llevaba de vuelta a Roma desde Irlanda, que recomendó recurrir a la psiquiatría cuando los padres constaten una tendencia homosexual en sus hijos desde la infancia.
El mismo pontífice que encubre a la pedofilia, y demás crímenes eclesiásticos lanzó un nuevo desprecio a millones de mujeres y la diversidad sexual que durante décadas están reclamando un derecho elemental como el aborto legal.
Aborto libre y legal ya y que los curas se vayan a laburar
Según una encuesta realizada por la consultora Ipsos, en el mes de agosto de este año siete de cada diez personas quieren que el Estado deje de financiar a la Iglesia Católica en Argentina.
El Gobierno de Cambiemos, así como los anteriores destinan $ 130 millones para el sueldo de obispos, arzobispos y auxiliares. Las leyes de la dictadura son las que garantizan el pago de dietas, pasajes, becas y jubilaciones de privilegio, así como las normas que le otorgan un carácter privilegiado, o las que le garantizan cesiones inmobiliarias o excesiones impositivas, entre otras.
Estos privilegios que ostenta la Iglesia católica, más sus intromisiones vejatorias en la vida de millones, permitidas por el Estado, hicieron estallar la campaña por separación de la Iglesia del Estado. La misma recobró fuerzas cuando el 8 de agosto, 38 senadores y la Iglesia Católica desoyeron el reclamo de miles de jóvenes que salieron a la calle a pelear por el: #AbortoLegalYa.

Tomás Máscolo
Militante del PTS y activista de la diversidad sexual. Editor de la sección Géneros y Sexualidades de La Izquierda Diario.