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Red Internacional
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Venezuela

EN MEDIO DE LA CRISIS ECONÓMICA. El papel de las centrales sindicales para frenar las luchas

Frente a la aguda crisis económica que golpea al pueblo trabajador, una gran pregunta surge: por qué la clase trabajadora no irrumpe en la escena nacional en defensa de sus demandas fundamentales e intereses.

Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon

Viernes 8 de mayo de 2015

Fotografia : REUTERS

Un parte de la respuesta reside en el papel que juegan las direcciones de las centrales sindicales del país, fundamentalmente las ligadas al gobierno pero también la burocracia sindical vinculada a los partidos de la oposición derechista. Vemos que el alza galopante del costo de la vida, sobre todo los alimentos, está golpeando tanto las condiciones de vida de la clase trabajadora que está llevando a familias a discutir cómo hacer para que rinda más la comida. El bolívar, el salario, valen cada vez menos. El reciente aumento del salario mínimo anunciado por el Gobierno el 1° de mayo de un 30% no llega a cubrir los niveles de una inflación galopante, pero además un alto porcentaje de los trabajadores no llegan a ganar incluso el salario mínimo. Además, existe la negativa a renovar contrataciones colectivas en las fábricas y en muchas reparticiones gubernamentales o aumentos salariales totalmente insuficientes, despidos en algunos sectores y persecución o criminalización de los que se organizan y luchan.

La crisis económica ya se está descargando sobre los hombros de los trabajadores y las trabajadoras, ¿y dónde están las organizaciones de lucha que pongan a la clase trabajadora en pie de batalla? En el país hay varias centrales sindicales nacionales que agrupan a cientos de miles de trabajadores, todas sus directivas hablan en nombre de la clase obrera, ¿y qué pasa que la fuerza de los trabajadores no se expresa con contundencia?

Es verdad que la clase obrera del país tiene una gran debilidad para enfrentar la actual situación con una perspectiva propia. En primer lugar sufre una gran fragmentación sindical, mayor que cuando llegó Chávez al gobierno. Aunque existe una infinidad de sindicatos por empresas, esta gran dispersión debilita sus fuerzas, en un marco en que no se desarrollaron alas combativas, a no ser pequeños intentos regionales de reorganización sindical que pueden abrir nuevas perspectivas. Pero el papel de las burocracias sindicales de las centrales existentes es el de cumplir un papel central en esta dispersión y de freno de las luchas.

La burocracia de la Central Bolivariana “Socialista” (CBST) se mantiene servil ante todo lo que haga el gobierno, eso incluye la devaluación, el atraso o paralización de contratos colectivos, los acuerdos con los empresarios para aumentar precios, autorizar suspensiones y despidos y la persecución y represión en las fábricas e instituciones del Estado. A su vez, la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV) y demás corrientes subordinadas a la derechista Mesa de Unidad Democrática (MUD) son cascarones vacíos, agrupamientos que quieren poner el malestar de los trabajadores en función de los planes de alguna de las alas de la derecha y por eso no desarrollan tampoco ninguna política para que la clase trabajadora emerja con fuerza como un actor propio en la situación nacional.

Es necesario coordinar desde las bases, superar la política de las burocracias sindicales

Pero no es posible quedarse de brazos cruzados, es clave superar esta situación que imponen las burocracias sindicales. Es necesario desarrollar la coordinación desde las bases en lucha, poner en pie instancias permanentes de coordinación por zonas industriales, rama de producción o sector, impulsar encuentros regionales que voten planes de movilización, con la mira puesta en un gran encuentro nacional de trabajadores y trabajadoras en lucha, que pueda preparar grandes acciones nacionales.

Superar los métodos burocráticos donde solo un grupo de directivos decide todo, ampliar la participación de las bases mediante asambleas que discutan las medidas de lucha, elijan delegados que conformen instancias más democráticas que la sola directiva sindical. Encuentros no solo de dirigentes sindicales sino de las bases, preparados previamente en cada lugar de trabajo, que los trabajadores sepan de qué se trata el encuentro, conozcan sus documentos, discutan con qué objetivos participar y escojan delegados/as.

Se trata de poder comenzar a mostrar la posibilidad de que los trabajadores enfrenten la crisis de manera unida y organizada. Pero eso solo se puede hacer con métodos que quiebren la actual política de las burocracias sindicales, que los obliguen a ponerse al frente de verdaderos planes de lucha o que directamente lleven a desplazarlos de la dirección de nuestras organizaciones, conquistando nuevas direcciones combativas, democráticas y verdaderamente clasistas.

En este sentido fue un paso interesante la realización en marzo del Encuentro en la ciudad de Valencia, región de gran concentración industrial del país, convocado por la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del estado Carabobo (FUSBEC), que reunió a dirigentes sindicales y trabajadores de varias empresas en lucha e instituciones públicas de la zona. Más allá de los límites existentes, la idea central que atravesó los debates en dicho encuentro fue cómo hacer para coordinar las fuerzas en lucha de los trabajadores, avanzando en un frente único. Es un intento de coordinación de luchas y de reorganización sindical que de avanzar en el camino de la independencia de clase podría permitir ir dando pasos concretos para superar la dispersión y actitud expectante a que nos están condenando las burocracias de las centrales nacionales.

Si la clase trabajadora no quiere pagar la crisis que ya se descarga sobre sus espalda, es clave que en la situación actual emerja en la escena nacional con un programa obrero de salida a la crisis, para que quienes la paguen sean los que la causaron y los capitalistas. En esta pelea la lucha contra la burocracia sindical, ya sean las disciplinadas al gobierno o a los partidos de la derecha, ocupa un papel preponderante.