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Red Internacional
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Política. El paro de los dueños camioneros, la derecha y el impasse de Sharp

La derecha y los sectores empresariales han movilizado a los dueños camioneros. Se levanta un paro patronal, con el objetivo de brindarle mayores ganancias a los empresarios. Las críticas han apuntado hacia el alcalde frenteamplista, ¿y su respuesta? Sentarse a conversar con la derecha.

Martes 26 de marzo de 2019

El paro de los dueños

Este lunes la Federación Regional de Dueños de Camiones de Valparaíso (Fedequinta) llevó a cabo una manifestación en la Ruta 68, a la altura del cruce La Pólvora, donde unos 150 camiones bloquearon la vía. Esta movilización fue convocada por los dueños de los camiones, sector históricamente ligado y servil a la derecha.

Entre las demandas de los dueños camioneros buscan revertir una supuesta “baja productividad económica y portuaria”, además de desempleo en la zona: "Hoy estamos en desventaja con los puertos vecinos, especialmente con el de San Antonio que hoy tiene los dos terminales funcionando y nosotros todavía tenemos un terminal a medias, porque Terminal Pacífico Sur (TPS) tiene poca capacidad de recepción de camiones".

Sin embargo, la demanda de dichos dueños de los camiones responde a intereses empresariales. La demanda de mayor productividad no se explica por fuera de ritmos más intensos de trabajo, y mayor explotación.

La derecha sobre el conflicto

Desde la derecha, y desde los dueños camioneros, han buscado hacer de este conflicto una punta de avanzada para discutir contra Sharp, alcalde de Valparaíso: "Ojalá que el alcalde Sharp asuma su responsabilidad y se deje de culpar a todo el mundo, al Gobierno, a la EPV, al oficialismo, cuando el principal culpable de lo que está viviendo Valparaíso es él, por su constante de torpedear todo lo que signifique desarrollo para la ciudad sólo por motivos ideológicos.” Declaró el diputado pinochetista y militante de la UDI, Osvaldo Urrutia.

Por otra parte, el gobierno ha salido a realizar guiños hacia la protesta patronal de los camioneros, afirmando que: "El mensaje ha sido único a los gremios: se pueden manifestar, sin ninguna duda, es un derecho constitucional, pero no impidamos el derecho de otros a poder circular libremente por las calles de Valparaíso". Sin embargo, cuando los movilizados son los trabajadores portuarios, por ejemplo, que justamente no defienden los intereses empresariales, la represión policial el gobierno ha hace caer brutalmente.

La solución de Sharp: Sentarse a hablar con la derecha

Y ante las críticas, ¿qué ha dicho Sharp? Veamos.

"Hace dos semanas atrás envié al Presidente de la República una carta pidiéndole, con carácter de urgente, una reunión para conversar sobre el desarrollo portuario de Valparaíso. Entonces, espero que esta invitación sea tomada en serio". Declaró el alcalde de Valparaíso y militante de Movimiento Autonomista.
Es así que ante una ofensiva de sectores patronales que buscan mayor explotación de las y los trabajadores en beneficio de los grupos empresariales, Sharp no propone nada más que reunirse con Piñera, y abrirle así mayor espacio para ubicarse como una mediación en el conflicto.

Por un lado, Sharp denuncia políticamente a Piñera, sin embargo, esto no sirve si no va acompañado de una gran fuerza movilizada en las calles que ponga en jaque al gobierno y logre superar a las direcciones patronales de uno de los espacios de trabajo más estratégicos de Chile por su rol en la economía nacional.

La misma propuesta que llevó adelante cuando los trabajadores portuarios se levantaron contra el gobierno, enfrentándose a la policía. ¿Cuál fue la respuesta de Boric, compañero de militancia de Sharp? Justamente llamar a los trabajadores a no luchar, a bajar los brazos, y abrir instancias de diálogo con la derecha, la misma que planea este año pasar una reforma laboral que vendrá a precarizar aún más la calidad de cientos de miles de familias trabajadoras. Todo esto por priorizar sus acuerdos y negociaciones parlamentarias, con el fin de ser una “oposición responsable”.

Una propuesta pro-trabajadores para enfrentar los despidos

La paz que ha mantenido Sharp con el gobierno y con los sectores empresariales lo único que genera es un mayor rango de acción para la derecha. Además de no buscar movilizar a grandes sectores del movimiento de masas para que puedan enfrentar al gobierno y derribar las reformas del gobierno en las calles.

Hoy la movilización del pasado 8M demuestra que hay una gran potencialidad en estos sectores, sobre todo en la juventud, para enfrentar con esta fuerza enorme al gobierno. Sin embargo, el Frente Amplio, y Sharp, prefieren sentarse a hablar con el gobierno.

Distinto sería que se desarrollara una gran movilización por la propia expropiación de los puertos a nivel nacional, bajo control obrero y de sus comunidades, para hacer frente a la explotación laboral de los empresarios. Además de dividir la jornada laboral y el mismo empleo entre ocupados y desocupados, reduciéndola a seis horas, cinco días a la semana.

Si el día de hoy se presentan despidos, es porque justamente el empresariado busca a través de la reducción de personal abaratar costos y mantener intactas sus ganancias. Mientras de las familias obreras quedan en la calle.

Esta situación es insostenible. Sin embargo no podrá ser erradicada si la misma oposición se dedica solamente a quedarse de brazos cruzados en las mesas de trabajo con la derecha y las mismas negociaciones en las estrechas paredes del parlamento.

Si la derecha planea atacar a la juventud con medidas como la reducción de la edad para los controles de identidad, además de entregarle mayores atribuciones a una institución corrupta hasta la médula, la oposición debe prepararse para estos ataques, superando no sólo la paz que ha mantenido el Frente Amplio con sus figuras y cargos de dirección como en el Colegio de Profesores por ejemplo, sino que también la paz del Partido Comunista hacia el gobierno, cuando no han realizado un solo llamado a un paro activo, organizado desde las bases en cada lugar de estudio y de trabajo para derribar al gobierno.

Por un sindicalismo y una alternativa política que supere a las direcciones derechistas de los camioneros

Para cerrarle el paso a la derecha que busca avanzar con mayor represión y la movilización de un sector histórico ligado al golpismo como lo es la Federación Regional de Dueños de Camiones no sólo hay que poner en pie una alternativa política que supere la pasividad del Frente Amplio y del Partido Comunista, sino que también poner en pie un sindicalismo de base, bajo la propia organización sindical de la democracia directa, bajo métodos combativos que le permitan no sólo enfrentar a sus enemigos como lo son la derecha, el gobierno de Piñera, los empresarios y la policía, sino que también unificar sus luchas y sus demandas con el movimiento de mujeres que demostró en las calles un potencial enorme, así también con el movimiento estudiantil que ha luchado contra la represión policial que cobró la vida de Camilo Catrillanca, y contra el propio mercado en la educación.

Se debe poner en pie un sindicato de base a nivel nacional, con cargos revocables, bajo los métodos de la democracia directa, unificando en todo el país a las y los trabajadores del transporte. Chile es un país en el que el transporte de mercancías, de personas, juega un papel fundamental. De unificarse no sólo podría barrer con figuras como las de la derecha, sino que también superar a la política de acuerdos con el gobierno del Frente Amplio y el Partido Comunista.