El precio del cobre llegó a su mayor baja en seis años, los empresarios siguen con la ofensiva reducción de costo, despidiendo trabajadores y anunciando que este es sólo el principio. Se comienza a hablar nuevamente del cierre de faenas y las excusas aumentan para dejar a más familias en la calle. Al mismo tiempo los dirigentes de las organizaciones mineras son cómplices con un silencio que da paso libre para que los patrones hagan y deshagan.

Martín López Trabajador del Litio
Sábado 28 de noviembre de 2015
Las alarmas encendidas por los empresarios del cobre desde hace más de un año continúan y siguen profundizándose. Esta vez el cobre tocó el piso más bajo que no se daba desde el año 2009, ya que la semana pasada el valor de la libra del cobre llegó a los US$2,043. Además las preocupaciones aumentan por el contexto internacional económico donde el dólar sigue aumentando su valor, el alza de la tasa de interés por parte de EEUU está a punto de darse y la desaceleración en China no encuentra reversión concreta, es decir esto es sinónimo de que no habría aumento en la adquisición del mineral para los compradores, incluso podría ser menor. Al mismo tiempo hay economistas que plantean que cabe la posibilidad de que el valor del metal rojo pueda llegar a los US$2 la libra y que los pronósticos de aquí al año 2016 no son muy buenos, ya que el gigante asiático-el que consume la mitad del cobre a nivel mundial-no aumentaría la demanda del mineral cuprífero.
El sector que se suma ahora a los nubarrones del mercado de los commodities son las pymes mineras, las cuales hasta el momento no tienen claridad de cuál será el aporte desde la Empresa Nacional de Minería(ENAMI) para fomentar la rentabilidad de estas empresas, ya que hasta el año pasado ENAMI aportaba con préstamos que en muchos casos llegaban a cubrir el 49% de las planificaciones de algunas pequeñas y medianas mineras, por el momento no se sabe cuánto o si es que aportará ante las constantes bajas del cobre.
A esto se le suman algunos análisis más alarmantes de la situación, como el que da el director ejecutivo de Antofagasta Minerals PLC, Diego Hernández que planteo que de seguir las tendencias bajistas del metal rojo se podrían abrir escenarios más catastróficos como el cierre de más faenas hasta casos como quiebres de algunas empresas mineras, si es que esta no llegasen a pagar hasta el final los costos que exige mantener la rentabilidad de las compañías en momentos desaceleración. Posible este escenario alarmista o no, sabemos que estas formas se dan para que empresarios descarguen la crisis sobre el hombro de miles de familias obreras, es decir estamos en un momento donde las excusas para despedir masivamente a trabajadores suman y siguen. Por último Hernández proyecta que hasta el momento el 10% de la producción de cobre podría estar en riesgo a nivel nacional.
Al mismo tiempo hay sectores empresariales que se plantean con más optimismo, ya que para ellos sólo se mantendría esta situación por dos años más, pero ese optimismo está lleno de ataques para los trabajadores, porque para aguantar dos años a este ritmo la carta de las patronales son aplicar más reajustes en los costos lo que conlleva a más reducciones donde los primeros afectados son los mismos trabajadores que son desvinculados de sus puestos de trabajo. Y el gobierno que sigue haciendo oídos sordos a los miles de despidos en representación de la ministra de minería Aurora Williams plantea que lo importante hoy es el valor agregado al cobre con el fin de vender cobre más refinado que atraiga a mayores inversionistas. Pero darle más valor agregado en condiciones donde despiden a miles significa más explotación y perores condiciones de trabajo para aquellos trabajadores que se han salvado de ser desvinculados y actualmente deben cubrir más puestos para mantener la producción que exigen las compañías.
Las consecuencias en Codelco
Ante la situación del cobre, Codelco viene tomando medidas para reducir costos y a la vez seguir atrayendo a sus mejores compradores. Para esto la compañía estatal se encuentra recortando la prima(pagos agregados a los precios para el despacho inmediato) de cobre enviado a China-que no lo hacían hace seis años- con la intención de aumentar los embarques a su mayor consumidor y tratar de contener la desaceleración a la demanda del metal rojo. Por lo que reducirá un 26% la comisión a US$98 por tonelada métrica durante el 2016, la que este año estaba a US$133, además se estima que las exportaciones al gigante asiático disminuirá un 10%. Codelco también reduciría esta prima para sus compradores europeos en un 18% a US$92 por toneladas métricas.
Además el presidente del directorio, Landerretche sigue anunciando despidos a pesar de las más de 4.000 familias que han dejado en la calle con su falsa preocupación de no querer hacerlo, pero que es necesario por ahora porque la rentabilidad y sustentabilidad de la compañía es mucho más importante que cualquier trabajador. Estas fueron parte de sus palabras: "Para la compañía es tremendamente difícil cuando se hacen esos recortes. Por el tamaño de la empresa nunca son pequeños y nunca son pequeños sus efectos sobre la economía local".
A su vez la cuprífera estatal está estudiando la posibilidad para reducir costos, poder profundizar la alianza con otras empresas, llamando a los empresarios a unirse para hacer frente al momento de bajas de las materias primas y la desaceleración. Esto sin dudas permite que más empresas privadas puedan entrometerse en las políticas y planes de reajustes de la única compañía estatal minera de cobre.
Finalmente uno de los objetivos centrales con todas estas medidas de reducción de costos(despidos, reducción de primas, alianza con empresas) es que el 75% de los productores de cobre en el mundo cobren más caro por ventas del metal, lo que de paso podría hacer que estos tengan que disminuir su producción, es decir, Codelco no tiene aún dentro de sus planes bajar a producción a pesar de que la mano de obra en la compañía ha disminuido significativamente.
Sierra Gorda una de las últimas mineras importantes en Chile también ajusta el cinturón
En contraposición a la mirada que se tiene de Sierra Gorda como una de las últimas compañías en establecerse en los últimos años en Chile a la cual le han dado importancia por su desempeño, salió a luz los dichos de su controlador polaco de KGHM de que abrir esta minera ha sido un verdadero dolor de cabeza. Esto debido a que en los últimos meses ha registrado pérdidas, ya que el costo de producción o lo que llaman cash cost está por encima del valor del cobre llegando a US$2,44. Con esto en la compañía comenzaron a ajustar el cinturón con planes de reducción que ya cobro el despido de más de 100 trabajadores a la vez que intentan negociar nuevos contratos con las empresas suministradoras de energía por menos costo. Por lo visto ni las compañías más prometedoras se pueden desacoplar de la crisis de los commodities y son los trabajadores nuevamente quienes tiene que pagar por culpa de los empresarios.
El silencio de los dirigentes otorga y envalentona a los empresarios
El tiempo pasa y con ellos los miles de despidos, los planes de reducción de costos continúan a destajo y numerosas familias quedan en la calle porque los patrones están dispuesto a todo para defender con uñas y dientes sus intereses. Pasan los despidos y con ello el silencio cómplice de los dirigentes de los grandes sindicatos mineros y federaciones que no han mostrado un solo grado de interés en organizar a los trabajadores de base para defender el pan. La Confederación de Trabajadores del Cobre dirigida por el Partido Comunista cedió por completo al gobierno después de la movilizaciones por el Acuerdo Marco que ellos mismos debilitaron, la Federación Minera sólo declara con algunas de sus personalidades a llamar a los trabajadores a estar en estado de alerta sin plantear la necesidad de frenar los ataques patronales y la CUT brilla por su ausencia al momento que la minera estatal deja a más de 4.000 trabajadores sin poder laborar, mientras se reúnen en los encuentros empresariales , donde estos últimos llevan la delantera en relación a la reforma laboral.
Es por esto que se hace necesario que los propios trabajadores planteen la defensa ante los planes de reducción que los despoja de su fuente laboral exigiendo a quienes dirigen sus sindicatos, federaciones y confederaciones a levantar las medidas necesarias para que la crisis no la sigan pagando las familias obreras que no son responsable de la economía en baja que provocaron los mismo patrones. Los dos años que los empresarios creen aguantar ante los vaivenes de la economía son sinónimo de dos años de mayor desvinculaciones por la rentabilidad de las empresas, por esto levantar una campaña contra los despidos y la lucha por la reincorporación está a la orden del día, porque quienes hemos dejado nuestras vidas en las faenas, en las minas y fábricas no podemos permitir que de la noche a la mañana nos pongan el pie encima por la ambición de un grupo que está dispuesto a todo por mantener sus comodidades y privilegios.