Martes 12 de noviembre se vivió en todo Chile un paro histórico de trabajadores y trabajadoras que paralizó los puertos, algunas minas, servicios públicos, de educación y salud. Sectores privados también se sumaron con expresiones en sus lugares de trabajo. La TV dice 2 millones de movilizados por todo el país. A horas de la tarde la oposición desde el PC hasta la DC firmaron una carta por Asamblea Constituyente. El presidente se queda con menos margen para llegar a acuerdo. ¿Podría caer Piñera?

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia
Miércoles 13 de noviembre de 2019
Esto se no se ha acabado
Fue el paro nacional más extenso y fuerte desde la Dictadura. Una gran acción común de trabajadores y trabajadoras de todo tipo y por todo el país. La TV estimó que fueron más de 2 millones. Quienes estuvimos en las marchas y demostraciones sabemos que somos muchos más. También fue una jornada de alianza con pobladores y estudiantes. En Antofagasta y Concepción se coordinó previamente cómo tomar el control de las calles y accesos como carreteras. La policía tuvo que ceder la calle en varias oportunidades. Volvieron a tirar balines con escopetas a la juventud y los trabajadores presentes.
Piñera esta sólo, y lo fueron a visitar los ex presidentes de “los 30 años”
Los últimos tres días sectores populares han atacado edificios de poder como comisarias (Renca y Peñalolen), el regimiento Tejas Verdes (ex centro de tortura en Dictadura) fue atacado y la gobernación regional de Antofagasta y Concepción fueron quemadas. El anterior 18 y 19 de octubre fueron jornadas revolucionarias. Este martes parece retomar el filo subversivo de esos dos primeros días cuando se quemaron estaciones de metro y decenas de grandes comercios. Esta vez se dio dentro un paro general obrero que después se transformaron en una disputa por la calle con métodos más sofisticados (escudos, laser y elementos de protección) y la rabia contra edificios de poder.
Paradójicamente los millones en las calles se desplegaban mientras el impopular presidente Piñera se reunió con los ex presidentes Frei, Lagos y recibió llamado telefónico de Bachelet. Todos los que gobernaron para saquear nuestros derechos. A medio día la oposición desde el PC a la DC exigían una Asamblea Constituyente descartando su apoyo a la farsa de “congreso constituyente” que propone el presidente. Piñera pareciera queda sin cartas. La prensa habla de “descontrol” y violencia callejera. Los fascistas seguidores de Kast están agitando “que entren los milicos”. Para bañar más de sangre la situación. Si bien fue un “martes negro” aún el presidente tiene sectores con los que seguir interlocutando y gobernando. El parlamento ha votado todas sus leyes hasta la fecha y RN quiere salvar al gobierno declarando su acuerdo con una “Nueva Constitución”.
Chile se ve mal para los empresarios, para los militares, para la opinión internacional. Se hizo viral la denuncia por los más de 200 casos de daño grave a los ojos de manifestantes por balines disparados al rostro por Carabineros. Muchos han perdido la vista estos últimos días venciendo un macabro record mundial. ¿Cuánto se puede tolerar a Piñera? Aún tiene el brazo del Ejército, el COSENA lo aconsejó y podría escalar por ese camino autoritario y militarista. Hay rumores de que están reuniendo al Ejército. Si hay otro “estado de emergencia” despertará más indignación y radicalidad. De agudizarse las actuales tendencias Piñera si podría contar las horas para su salida.
Hay fuerzas ¿Quién las detiene?
Está demostrado que los trabajadores podemos detener el funcionamiento de ciudades. ¿Qué sucedería si este paro se declarara indefinido? ¿Qué pasaría si el metro, los buses y los mineros paralizaran junto a nosotros? Sería sin duda el golpe final contra Piñera y una conquista para el movimiento, pero, ¿qué impide eso?
La mesa de unidad social, controlada por el Frente Amplio y el PC, exige a Piñera ser “interlocutores del mundo social” para pedirle la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Convocaron a este paro que aún no logró hacer paralizar a la minería y al transporte, principalmente porque sus dirigentes ni siquiera convocaron a asambleas para votar la adhesión. Hoy se asestó un duro golpe al gobierno, pero, ¿cuál es la agenda para mañana? La mesa de unidad social no lo ha dicho, volvió a quedar en la postura peticionista de sentarse con el presidente, para que él siga ejerciendo. La calle, los lugares de trabajo y estudio, el barrio, todos los lugares se han pronunciado por la salida de Piñera.
A Piñera se le puede tumbar, antes de que se entrometan los militares para detener la movilización, es necesario una huelga indefinida general que se proponga verdaderamente sacar al presidente e imponer una Asamblea Constituyente libre y soberana, es decir: por sobre el Congreso y otros poderes. Por el contrario los dirigentes gremiales del FA están enfocados en presionar ciertas jornadas bajo el lema de que Piñera convoque a una Asamblea para una Nueva Constitución. Es ilusorio.
Como ha mostrado hoy, hay mucha fuerza para ir por más, y sacar a este gobierno y a este régimen e imponer una Constituyente verdaderamente democrática, libre y soberana, sin Piñera ni este congreso para que sea el pueblo quien realmente decida. Para ello, es necesario preparar un plan de lucha con Huelgas ascendentes, y dejar de preparar todo “desde arriba” convocando a asambleas en lugares de trabajo, comités y coordinadoras para unificar la lucha contra el gobierno y el régimen. Está planteado avanzar a una verdadera huelga general activa, con continuidad, cortes y movilización, que ponga sobre las cuerdas al gobierno y a los empresarios.

Gabriel Muñoz
Licenciado en Historia