Frente a la crisis política que atravesamos como país, tras un estallido social que mostró las debilidades de un sistema que precariza a la clase trabajadora; la profunda crisis en la educación pública y los miles de estudiantes que gritan desde hace muchos años lo ineficiente que es este sistema educativo y que, efectivamente, debemos construir en conjunto una nueva sociedad que nos invite a repensar una educación inclusiva, no sexista, gratuita y de calidad.
Lunes 30 de marzo de 2020
Una de las consecuencias, desde la ruptura del 18 de octubre, se ha traducido en una vasta persecución política y sindical, principalmente a profesores y trabajadores de la educación despedidos por los directores y sostenedores de los distintos establecimientos a lo largo del país.
La pandemia y, principalmente, la crisis en la educación limitan toda posibilidad de nuevo empleo. Y ni hablar de los profesores honorarios que hoy en día no están percibiendo remuneración. El escenario se torna difícil para aquellos que damos cara a un doble virus; el mercado en la educación y el Covid-19.
El profesor honorario sobre todo está desprotegido y debe enfrentarse a una doble situación; por un lado, es precarizado por un sistema que lo contrata por un par de horas sin garantizar condiciones laborales dignas; y por otro lado, debe enseñar desde las bases curriculares reformadas por el gobierno de turno que no tiene ni el más mínimo interés en conseguir el aprendizaje efectivo de los alumnos.
A pesar de lo que mencioné anteriormente, los profesores y estudiantes no bajaremos los brazos ante esta doble situación que muchos de nosotros enfrentamos, ya que estamos totalmente convencidos de que se puede construir una nueva educación que no segregue mediante pruebas estandarizadas, como la PSU; que garantice la libertad de expresión y las diversas maneras de aprender; que no sea sexista; que la calidad esté garantizada; y por último, que todos podamos acceder a ella de forma gratuita.
En conclusión, el COVID19 no sólo muestra el abandono a la salud pública, sino también la desigualdad que genera la educación de mercado en la cual los profesores no pueden acceder a las licencias laborales masivas que permitan proteger y asegurar los ingresos, y por esto mismo es sumamente necesario que organismos como la CUT y el Colegio de profesores convoquen una huelga general y dejen la tregua con el gobierno.
Los profesores honorarios, despedidos, precarizados del sistema educativo y que soñamos con una educación para desarrollar y liberar al pueblo, gritamos fuerte y claro #FueraPiñera

Jo Marple
Profesora de Lenguaje