En medio de una crisis abierta por las protestas contra la policía a partir del asesinato de George Floyd, junto con la crisis económica y sanitaria producto del COVID19, esta última decisión de Trump le hace tambalear aún más, ad portas de las próximas elecciones presidenciales.
Miércoles 8 de julio de 2020
La crisis sigue golpeando a Estados Unidos y uno de los principales afectados es el gobierno del presidente ultraderechista, Donald Trump.
Si es que ya la negligente y delirante gestión frente a la pandemia del COVID19 venía influyendo en su aprobación ciudadana, una última decisión tomada recientemente, no hace más que hundirlo todavía más en su deplorable mandato. Esto sin mencionar las masivas protestas de parte del movimiento “Black Lives Matter” en distintas ciudades del país.
Por lo menos así quedó demostrado, luego de que este día lunes se oficializara la medida tomada por el magnate, de retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), notificación que fue enviada al Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Gutierres.
Por su parte, la noticia también llegó hasta el Congreso, donde el senador del Partido Demócrata por Nueva Jersey, y encargado de asuntos internacionales, Bob Menéndez, corroboró la información generando un gran remesón en la opinión pública también.
La medida de Trump que queda sujeta para el 2021, se da en el marco de constantes declaraciones racistas contra China, en las que no ha escatimado en declarar un trato "preferencial" del la OMS hacia el gobierno de Xi Jing Ping, momento en que las cifras de Estados Unidos se encontraban por sobre el millón de contagios, y más de 130 mil muertos.
Cabe destacar que desde el año 2018 al 2019 EE.UU aportó más de $900 millones de dólares a la OMS.
El torbellino de Trump en medio del Black Lives Matter y el desempleo
La aprobación de Trump se encuentra en un 39% de acuerdo a la última encuesta realizada por la firma Gallup durante el mes de Mayo, la cifra más baja hasta el momento, y en una situación en que las constantes movilizaciones en repudio al asesinato de Goerge Floyd a manos de la Policía de Minneapolis, comienzan a poner en jaque a las instituciones represivas. Instituciones cuyo constante financiamiento, no ha sabido de reparos en torno el color político, ya sea por parte de republicanos o incluso demócratas, como por ejemplo el actual alcalde de Nueva York, Bill De Blasio.
Trump en la cuerda floja de las presidenciales
Las bajas cifras de aprobación de Trump, también se expresan en las proyecciones para las próximas elecciones presidenciales a desarrollarse el 3 de Noviembre en Estados Unidos, frente a su contrincante del Partido Demócrata, Joe Biden.
De acuerdo a los sondeos realizados por Centro Pew, existiría una holgada ventaja de Biden frente a Trump con un 54% y un 44% en la intención de voto respectivamente, mientras que para la Universidad de Monmouth, las cifras serían de un 53% y 41%.
Sin embargo más allá de las predicciones entre republicanos y demócratas, lo que queda de manifiesto es la enorme fisura que se encuentra hoy presente en el régimen político norteamericano. La la crisis sanitaria, la histórica represión hacia el pueblo negro e inmigrantes y la precariedad de la vida producto del desempleo, hacen de este un escenario complejo para cualquier alternativa proveniente de los partidos de la burguesía, quienes gobierno tras gobierno sirven a los intereses de los grandes empresarios e imponiendo su política armamentista y de sometimiento en todo el globo.
Las enormes movilizaciones antirraciales han comenzado a generar al simpatía de miles de personas cansadas de la brutalidad policial, y de la arrogancia y negligencia con la que Trump y su gobierno se enfrentan a una crisis que se encuentra lejos de terminarse.
El debate sobre la policía donde se plantea en distintos lugares la exclusión en los sindicatos e incluso la abolición toma relevancia, frente a nuevas experiencias de auto organización donde principalmente la juventud, afaomericanos e inmigrantes se han colocado a la cabeza de un movimiento que podría resultar imparable, junto al poderío de la clase trabajadora, el movimiento de mujeres, y todos aquellos sectores que hoy se rebelan contra la miseria, la explotación y la opresión.