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Red Internacional
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Mundo Obrero. El sector minero, de nuevo en peligro

Las explotaciones mineras de sal y potasio en la comarca del Bages en Barcelona, tienen un futuro incierto por la pasividad de ICL, empresa israelita que tiene la explotación.

Joe Molina

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57

Miércoles 29 de marzo de 2017

Ante la decisión judicial de prohibir vertidos de residuos derivados de su actividad en la montaña conocida como el Cogulló, las explotaciones mineras de sal y potasio en la comarca del Bages en Barcelona, tienen un futuro incierto.

La lucha de los habitantes de Sallent, población donde se encuentra ubicada la montaña que sufre los vertidos, consiguió la prohibición judicial de los mismos a partir de julio de 2017, alegando daños ecológicos en la zona que afectan al rio Llobregat.

Con la puesta en marcha del plan Phoenix, la multinacional debería, entre otras inversiones, haber acondicionado la mina de Súria que cuenta con planta de tratamiento para estos residuos, y así poder absorber la producción y la plantilla de la mina de Sallent, plan que viene sufriendo retrasos continuamente.

Según el sindicato CGT ha sido una situación tolerada durante mucho tiempo por las autoridades políticas catalanas y ahora a tres meses vista de la fecha de la prohibición, no parece haber un plan urgente para adecuar las instalaciones, lo cual pone en futuro incierto a los más de 1000 trabajadores y trabajadoras y casi 4000 indirectos.

Ni las autoridades ni la multinacional parecen preocupadas por todo esto, lo que lleva a pensar al sindicato CGT que al final el resultado de tal desidia caerá sobre la plantilla y aprovechando la crisis generada se produzca un Expediente de Regulación de Empleo (ERO) o las condiciones laborales de los mineros y mineras se vean afectadas, así como el de las empresas subcontratadas.

Los mineros y mineras de Súria y Sallent por supuesto quieren que su trabajo sea respetuoso con el medio ambiente y no entienden como a tres meses de la fecha límite, ni el Gobierno ni la multinacional hayan comunicado los planes de contingencia, por dicho motivo la plantilla vinculada a CGT prepara movilizaciones próximamente y no descarta trasladarlas a Barcelona.