La precarización laboral es una realidad aun imperante no solo en Chile si no que en bastantes países del mundo, sin embargo poco se habla de las prestigiosas empresas de comida rápida, las cuales a pesar de sus enormes ganancias, mantienen sus sueldos miserables y unas condiciones laborales deplorables
Domingo 3 de septiembre de 2017
Grandes cadenas de comida rápida mantienen un imperio a nivel mundial, hablamos de Mc Donald’s, Burger King, Domino’s Pizza, KFC, etc. Las grandes ganancias de dichas cadenas se basan en el alto consumo debido a los precios bajos y el servicio casi instantáneo, a pesar de esto el arista que no se toma en cuenta es que los operadores de los locales reciben un sueldo increíblemente bajo por la cantidad de horas que trabajan y las actividades que se realizan.
En este marco, la naturalización de estas condiciones se debe a la poca estabilidad laboral y, además, por una mayoría de jóvenes que ingresan a trabajar en el rubro, donde la mayoría son universitarios o simplemente adolescentes que buscan generar ingresos.
Lo que más llama la atención es que estas grandes empresas están eximidas en algunos aspectos en cuanto a las leyes laborales, por ejemplo, el sueldo mínimo, ya que un trabajador de 45 hrs. o full time, no alcanza a obtener 250 mil pesos a fin de mes. Esto a pesar de los miles de millones de dólares de ganancias que obtienen anualmente. También los derechos laborales de las mujeres están anulados en este rubro.
Aparte del miserable sueldo que se recibe, las condiciones laborales no son las más óptimas, pues se debe trabajar al ritmo de la demanda de los locales, por ende, la explotación que se vive en las jornadas laborales es gigantesca y casi no se respira durante el día, esto es aclarado al momento de ingresar a cualquier local como operador.
Con todos estos antecedentes, nos damos cuenta de que tanto en este rubro como en muchos, la violencia capitalista es algo que se acepta o nos obligan a aceptar en el común de las personas, por muy ilegítima que sea o por mucho que afecte la vida de los trabajadores en las diferentes empresas.
Cabe destacar, que en promedio la mayoría de los chilenos no gana más de 350 mil pesos, lo cual no se acerca al costo real de una canasta familiar, por ende, esta realidad que opera de facto está completamente naturalizada bajo el yugo de los capitalistas, quienes imponen la meritocracia y el famoso “emprendimiento” como salida individual para obtener mejores condiciones de vida.

Javier Ilabaca
Estudiante de Periodismo, Universidad Central de Chile