El próximo 22 de junio se desarrollarán las elecciones de delegados en ATE CONICET Córdoba. Dialogamos con parte de los y las integrantes de la lista sobre la situación actual, la política científica y los reclamos históricos de quienes trabajan en el organismo.
Miércoles 15 de junio de 2022 14:17
Las y los trabajadores afiliados y no afiliados podrán votar el próximo 22 de junio al cuerpo de delegados de ATE en CONICET Córdoba. Habrá seis urnas distribuidas en diferentes institutos de Ciudad Universitaria o cercanos a ella y en el centro de la ciudad de Córdoba. Para estas elecciones se presenta una lista única constituida por trabajadores independientes y militantes de las agrupaciones Marrón Clasista y Marabunta. La lista, además, se caracteriza por contener una mayoría de trabajadoras del organismo y representantes de los estamentos de becarios, investigadores y personal de apoyo.
Estas elecciones llegan en el momento en que se anuncia una nueva paritaria a los trabajadores estatales que, incluso con la jerarquización adicional otorgada a parte de los trabajadores de CONICET, es dudoso que alcance a cubrir la inflación proyectada para el resto de 2022. La recuperación del salario ha sido uno de los principales reclamos de los trabajadores de CONICET durante los últimos años pero no es el único. También se destaca la escasez de fondos para investigación y mantenimiento de los institutos y la presencia de múltiples casos de violencia laboral y de género dentro del organismo. Por otra parte, los trabajadores de la ciencia sostienen una serie de reclamos históricos como la falta de un convenio colectivo sectorial propio, el no reconocimiento de los becarios como trabajadores, los cuales se ven así privados de derechos laborales como el aguinaldo o licencias por enfermedad, y la presencia de una alta proporción de trabajadores con contratos precarios y sueldos por debajo de la línea de pobreza, en especial entre el personal administrativo del organismo.
Mención aparte merece una política científica marcadamente mercantilista y atravesada por convenios con grandes empresas. Las discusiones que estos últimos años se han presentado frente al impulso de actividades como la megaminería, la creación de grandes granjas de cerdos o, más recientemente, la aprobación del trigo HB4, han mostrado que la comunidad científica toma partido activamente en las luchas contra el extractivismo, y en su mayoría se diferencia de las políticas implementadas desde el gobierno nacional y las propias autoridades del CONICET.
Desde La Izquierda Diario dialogamos con parte de las y los candidatos, que plantearon su visión sobre estos problemas y señalaron la importancia de votar en estas elecciones, para construir una herramienta colectiva al momento de luchar por estos reclamos.
Ayelén Branca. Soy becaria doctoral de CONICET en el Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades, de la UNC. Actualmente, junto con otres compañeres nos estamos organizando para presentarnos a elecciones de delegades de ATE CONICET en Córdoba porque entendemos la necesidad de construir una herramienta gremial para les trabajadores y desde les trabajadores. En ese sentido, consideramos que la base de la organización tiene que estar dada por los espacios asamblearios en donde nos podamos encontrar todes les trabajadores de los distintos escalafones que estamos al interior de CONICET: personal de apoyo, les becaries, investigadores y administratives. Para poner en común la lucha que nos unifica más allá de las situaciones particulares que también ponemos en relevancia a la hora de organizarnos y de luchar por mejores condiciones laborales, por derechos para todos y todas los y las trabajadoras.
También entendemos que hay que dar una disputa al interior de los sindicatos, frente a las conducciones burocráticas y también organizarnos de manera independiente del gobierno de turno, de las autoridades de CONICET, así como de los partidos políticos que respaldan los intereses de la patronal. En ese sentido llamamos a participar, a hacerse partícipes de la organización dentro del sindicato, de participar en las aasmbleas, en las elecciones. También de afiliarse, porque entendemos que la afiliación es una de las formas de poder organizarnos, poder participar y llevar nuestras voces al espacio para organizarnos, que es justamente el gremio.
Santiago Benitez-Vieyra. Soy investigador de CONICET en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal. Para agregar, nosotros también pensamos que la ciencia y la técnica pueden tener un rol fundamental en resolver los problemas que aquejan a la mayoría de la sociedad, como el acceso a la vivienda, el derecho a disfrutar de un ambiente saludable, a la conservar los espacios naturales, a no vivir esclavizado de un trabajo sólo para sobrevivir, el derecho a gozar de salud y de acceder a la cultura. Para todo eso, sostenemos que es necesaria una política científica antiextractivista y que no esté, como lo está ahora, al servicio de convenios con grandes empresas y orientada a la explotación del ambiente.
Para eso también es necesario democratizar los organismos de ciencia y técnica, para que sean los mismos trabajadores los que, en consulta con otras organizaciones de la sociedad, decidan la política científica. Y también pare eso es necesario, por supuesto, eliminar todas las formas de violencia laboral y de género que sufrimos en nuestros espacios de trabajo, muchas veces asociadas al verticalismo y también por la falta de un presupuesto y de medidas concretas que combatan la violencia y que es necesario que exijamos todos los trabajadores de CONICET.
Nelci Pascual. Soy también candidata delegada gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Córdoba, de la cual formo parte como trabajadora, desde mi cargo de profesional de la Carrera del Personal de Apoyo (CPA) del CONICET. El estamento de CPAs es parte de la planta permanente de CONICET, y está constituido por aproximadamente 3000 trabajadores, los cuales desempeñamos tareas desde bien generales hasta muy especializadas en los equipos de investigación, y que constituimos una gran diversidad de personal presentes en muchos institutos, universidades y también grupos asociados, distribuidos a lo largo de todo el país.
Como trabajadora de la Ciencia y Técnica argentina, destaco mi principal motivación como delegada con el objetivo de defender en particular dos puntos principales, que conjuntamente con investigadores, administrativos y becarios, los CPAs venimos reclamando desde hace tiempo y que son, en primer lugar lograr discutir desde las bases, es decir todos nosotros junto con el directorio del organismo, para implementar un Convenio Colectivo de Trabajo para nuestro sector (CCT). Poder construir un CCT propio que pueda atender a todas las necesidades y requerimientos del personal, basados en las características laborales y la constitución del mismo, considerando las diversidades de actividades científicas que desarrollamos en todo el país, y sin quedar relegados a la limitación del estatuto que nos rige desde el año 1973. En segundo lugar, obtener una verdadera recomposición salarial para todos los estamentos, para poder mejorar efectivamente las situaciones de la fuerte caída del poder adquisitivo de todos los trabajadores CONICET en estos últimos años.