Jimena Vergara, corresponsal de Left Voice en EEUU de Red internacional trae todas las novedades del las elecciones.
Jueves 5 de noviembre de 2020 12:18
🇺🇸 ELECCIONES EN EEUU: TODAVIA SIN RESULTADO Y HAY PROTESTAS | Móvil desde Brooklyn - YouTube
El recuento de votos da que Biden tiene 253 votos en el Colegio Electoral, contra 214 de Donald Trump. Está peleadísimo en el llamado Rust Belt (literalmente cinturón de óxido, NdR), el cinturón industrial de Estados Unidos.
Hasta ayer no estaba claro si Wisconsin y Michigan iban a ser para Biden. Trump no venía haciendo una mala perfomance, pero con la entrada de los votos a distancia, Biden se lleva esa elección. La sorpresa de la elección es Arizona, donde lidera Biden. Hay que considerar que Arizona no vota un presidente demócrata desde 1996, cuando Bill Clinton ganó la elección. El último, antes de eso, fue en 1948, cuando ganó Harry Truman.
Está en cuestión Carolina del Norte, donde está encabezando Trump. Georgia donde encabeza también Trump, y Nevada donde encabeza Biden con poco margen.
En el Senado la carrera esta cerradísima. Hay 48 sillas para el Partido Demócrata contra 48 sillas para el Partido Republicano. Solo quedan 4 lugares vacíos.
Se estima que al mediodía (de este jueves NdR) Biden será anunciado como el nuevo presidente de los Estados Unidos. Porque los analistas consideran que la performance del voto en Wisconsin, Michigan y California le alcanzan para ganar los 270 votos que le hacen falta para ganar la presidencia.
Algunos datos importantes: desde el punto de vista popular, Joe Biden ha reunido más votos que su antiguo jefe, Barak Obama en 2008, con 77 millones de votos. Trump también hizo un performance importante en ese voto popular: tuvo más de 70 millones de votos. Esto tiene que ver con que los demócratas no dieron ninguna sorpresa en ningún Estado, ni Trump fue castigado como se esperaba producto de su gestión en la crisis pandémica.
Al parecer, un 61 % del voto joven, considerado entre los 19 a 29 años, votó por Joe Biden. Contra un 37 % del voto joven que fue para Donald Trump. El voto está dividido racialmente. El de Biden es más diverso: la juventud es lo más dinámico, con los cambios ideológicos y políticos, los llamados milenialls y la generación Z; los que protagonizaron el Black Lives Matter. (Este sector, NdR) está radicalizándose hacia la izquierda, aunque no vemos aún grandes rupturas a nivel de masas con el partido republicano. Esta juventud hizo un voto anti Trump más que a favor de Biden.
Se está dando un lento pero sostenido cambio racial y etario, que empuja a la juventud hacia la izquierda. Por ejemplo, el joven voto latino entró para Biden. Las familias que antes estaban preocupadas por los problemas de migración, hoy se preocupan por las grandes sumas de dinero con que se endeudan para ir la Universidad. O les preocupa el tema de salud para todos.
El clima en general es muy tenso. Quienes apoyan a Trump están en contra que se sigan contando los votos que no llegaron a tiempo por el correo. Mientras que los de Biden piden que se cuenten todos los votos. El mal funcionamiento de este proceso tiene que ver con este sistema electoral que está en bancarrota: todavía hay boletas que están llegando, porque el sistema postal funciona muy mal, porque fue desfinanciado.
En pequeñas y grandes ciudades hubo movilizaciones. No se puede decir que fueron masivas, pero sí extendidas, como signo de polarización. En Nueva York, Los Ángeles hubo manifestación de los dos sectores. Se registraron enfrentamientos con la Policía y represión. La base dura pro armas del trumpismo se manifestó en varios Estados, incluso comprando armas en supermercados. Está generando una gran presión social.
La legalización de las drogas se aprobó en muchos estados. Pero hay localidades donde se aprobó la legalización de todas las drogas, un paso importante en el largo proceso de la lucha contra la penalización. En varios Estados se votaron aspectos sensibles en las legislaciones locales, a manera de plebiscitos.
Es posible que Biden sea anunciado ganador. Entre el capital hegemónico, incluso en el Partido Republicano, hay un acuerdo, un consenso coyuntural de que esto no sea un embarradero. Se están desmarcando de las locuras que Trump, aunque estén impugnando el voto demócrata. Hay un gran acuerdo de que no se vaya a un escenario de mayor conflicto. Hay que ver que va a hacer Trump, su línea ha sido agresiva. Si Trump no se quiere ir, va en contra de los intereses del gran capital.
Queda develada la profunda polarización, que se profundizó con la pandemia. Lo que se expresa con división en la sociedad norteamericana es el conflicto de cómo encarar la crisis económica.
Hay un sector que no se ha beneficiado con la pandemia. El sector rural que está por la reapertura. Y hay otros sectores, por ejemplo la de los trabajadores esenciales, que cree que -de haber un segundo o tercer rebrote del virus- reabrir afectaría su vida. Eso es lo que se esta discutiendo.
La fortaleza de Trump ha sido la economía. Un sector de las masas está
con seguro de desempleo, no se siente un colapso económico, aunque se anuncia una gran recesión. Se espera una gran polarización.
El Partido Demócrata no dio la gran sorpresa de la ola azul. Si gana la mayoría del Senado vamos a un gobierno demócrata que va a tener que aplicar la austeridad, los planes capitalistas, porque ya se comprometió con el gran capital que le dio millones de dólares para su campaña.
Su base social, que se expresa al interior del partido encabezada por Sanders, le exigirá lo que prometió en la misma campaña. El ala insurgente dentro del partido demócrata está rectificando puestos en la Cámara de Representantes como Alexandria Ocasio-Cortez, o Cori Bush, que son candidatos de color o mujeres o miembros de la diversidad sexual que expresan mas este giro izquierda en sectores muy de masas en la juventud.