×
×
Red Internacional
lid bot

Elecciones 2019. Elecciones en Jujuy: gana Morales y se fortalece el bipartidismo con el PJ

Al cierre de esta nota, con el 59 % de las mesas escrutadas, el gobernador Morales lograba su reelección. El PJ de Ferreyra y Rivarola obtenía el segundo lugar y, sumados a los votos del PJ del senador Snopek, alcanzaban cerca del 90 % de los votos. El Frente de Izquierda enfrentó la polarización del bipartidismo.

Lunes 10 de junio de 2019 02:53

Con el 59 % de las mesas escrutas, Gerardo Morales obtenía su reelección con el 43.1 % de los votos. Ocurría en una campaña provincial adelantada como parte de su táctica electoral de desmarque de la mala imagen del presidente Mauricio Macri.

En segundo lugar con el 32% de los votos se ubicaba el candidato del PJ que preside el diputado y empresario Rubén Rivarola, quien iba por su reelección como diputado. Este sector tuvo que adquirir a último momento a un candidato de un partido de efímera existencia. Fue Julio Ferreyra, ex funcionario del Registro Civil, quien ocupó la candidatura a Gobernador. El PJ además logró recuperar algunas intendencias que habían quedado casi en su totalidad en manos de Cambiemos en 2015.

En lo que en los hechos fue una interna del peronismo, el senador nacional Guillermo Snopek se presentó por el partido Juntos Por Jujuy para la gobernación. Se ubicaba en un tercer lugar, con casi el 11% de los votos.

Si consideramos la suma de los votos de las dos principales fracciones del PJ, el peronismo estaría obteniendo un empate virtual con el Gobernador Morales. Una reafirmación del bipartidismo de la UCR y el PJ, que concentró a la mayoría del electorado, en una elección donde los partidos tradicionales se jugaron a una campaña conservadora y sin discusiones políticas ni programáticas de fondo.

Aun yendo divididos y necesitados de un candidato “outsider” para traccionar votos, el peronismo muestras síntomas de recuperación luego de haber perdido la gobernación en 2015 -con el 34% frente a un 54% de Morales-, y de su peor elección en 2017, donde cayó al 17.5% en toda la provincia.

Este crecimiento del peronismo es parte del intento de recomposición del PJ a nivel nacional de la mano de la fórmula Fernández-Fernández. Parte de crear la ilusión que las elecciones son la vía y el peronismo el “instrumento” para sacar a Macri y frenar el ajuste.

Un elemento para nada menor a la hora de analizar esta elección es el rol de las distintas burocracias sindicales, que en su gran mayoría responden a alguna fracción del peronismo, e incluso algunas al oficialismo provincial. El rol jugado en derrotas duras como la del Ingenio La Esperanza a fines del 2017. O en despidos en el mismo sector azucarero. O en el cierre de fábricas como Fundidora Aguilar a comienzos de este año. O en las paritarias a la baja y despidos en sectores como el comercio. Esa actuación fue fundamental para desmoralizar y canalizar la bronca hacia las elecciones en general y al voto al peronismo en particular.

En este contexto de fortalecimiento del bipartidismo, el Frente de Izquierda hizo una campaña a pulmón enfrentado a los aparatos de los partidos tradicionales y llevando a cada lugar de trabajo, de estudio y a los barrios un programa a favor de las mayorías trabajadoras y de la juventud, señalando que la crisis la tienen que pagar los grandes empresarios y terratenientes.

Con una gran desventaja de fondos y recursos el Frente de Izquierda -a través de sus ideas y objetivos en una situación provincial y nacional muy compleja para las masas trabajadoras-, ratificó que es la única fuerza opositora al bipartidismo que gobierna para los poderosos en Jujuy.

En relación a la elección a gobernador del 2015 el FIT mejora su elección (bajando a diputados donde no se expresó el alto corte de boleta de aquella elección). Pero aun obteniendo el 4,3% a diputados quedó lejos de poder superar el piso proscriptivo del 5% del padrón total de electores, uno de los pisos más elevados de todas las elecciones provinciales. Con estos resultados, si no rigiese este piso, hubiera obtenido dos diputados como lo hizo el FIT en las elecciones de Neuquén, a principios de este año.

La izquierda continuará con 4 diputados provinciales y 5 concejales, que había obtenido en las legislativas del 2017, donde realizó una elección excepcional del 15,5%, producto de haber canalizado la bronca y la crisis del peronismo que, como señalamos, se comenzó a revertir.

Como en todo el país, el desafío de la izquierda sigue siendo el de fortalecer una fuerza política de los trabajadores, las mujeres y la juventud que se prepare para enfrentar y derrotar los planes de ajuste y la crisis que pretenden descargar sobre los trabajadores, gane quien gane.