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Red Internacional
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COVID-19. Elektra: Cínica justificación capitalista para no cerrar en la pandemia

Salinas Pliego es un modelo para el gran capital: con patrañas justifica mantener abiertas sus tiendas. Su indiferencia ante la vida de los trabajadores que laboran en sus empresas ya quedó en evidencia con la muerte de Rodolfo Huvy Cruz Juárez, un joven estudiante de la UACM que trabajaba en un call center para Grupo Salinas.

Martes 5 de mayo de 2020

La titular de la Secretaría del Trabajo, Luisa Alcalde en la conferencia matutina de este lunes 4 de mayo, dio a conocer que las empresas Grupo Elektra, Autofin, Campeche Sportswear y Maquilados Hyplasa se niegan a cerrar sus operaciones aunque no se cuentan entre los sectores esenciales de la economía.

“Sin ningún tipo de supervisión ya 87 % de las empresas ya estaban cumpliendo y sólo 13 estaban en falta. Ahora sólo seis. Yo espero que para el lunes próximo no haya ninguna empresa que incumpla con lo establecido por las medidas sanitarias. Vamos a esperar, ya no está Coppel porque seguramente ya aceptaron cerrar. Entonces hay que esperarnos, este es el método que se eligió, el convencimiento”, señaló Alcalde.

Más claro, imposible: aunque Elektra, de Ricardo Salinas Pliego, amigo del presidente, fue exhibida en la conferencia matutina, eso no significa que se le aplique ninguna sanción.

Los directivos despliegan justificaciones perversamente creativas: suspender actividades con el argumento de que “La mayoría de los mexicanos viven al día y no cuentan con el privilegio de acceder a las compras por internet ni la facilidad que brindan las tarjetas de crédito; Elektra está para quienes requieren de productos y servicios necesarios durante la emergencia”, sostienen en un comunicado.

Las tiendas permanecen abiertas y operan con normalidad en unas 13 entidades, como Tabasco, Morelos, Puebla, la Ciudad de México, Jalisco y el Estado de México.

La Secretaría del Trabajo sostiene que a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo no han llegado denuncias de empleados de ese grupo empresarial. En la Izquierda Diario tenemos otros datos: día con día nos llegan denuncias de trabajadores de distintas empresas del Grupo Salinas.

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Ante la displicencia del gobierno, sostenemos que es inadmisible que la voracidad capitalista de Ricardo Salinas Pliego ponga en riesgo las vidas de 10 mil trabajadores y sus familias. Es responsable al menos de la muerte de uno de los empleados de una de sus empresas de outsourcing.

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Es necesario que las y los trabajadores del Grupo Salinas exijan al gobierno el cierre inmediato de las tiendas Elektra y de todas las empresas del grupo, su expropiación sin pago -incluyendo todos los activos que tenga, como cuentas bancarias-, y que se ordene la inmediata condonación de todas las deudas que tienen trabajadores y profesionistas con Banco Azteca y Elektra, campeona de la usura contra los sectores populares. Que de esos fondos salgan subsidios que cubran las necesidades básicas para todos sus empleados.

La nacionalización de la banca bajo control de sus trabajadores puede tener como primer paso la expropiación de Banco Azteca, que otorgue créditos baratos a los pequeños productores, a los pequeños comerciantes y a las familias trabajadoras para activar la economía cuando pase la pandemia.

Con el dinero que se obtenga de las finanzas de Grupo Salinas se puede garantizar un salario de cuarentena para todas y todos los trabajadores del grupo, y el dinero de la afore debe ser reintegrado a sus legítimos dueños, las y los trabajadores que aportan para su retiro. Esos fondos pueden ser la base para volver a un sistema de reparto solidario, controlado por las y los trabajadores -no por altos funcionarios del Estado-, y hoy pueden servir para garantizar pensiones dignas a las y los adultos mayores.

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