En cadena nacional, Bachelet explicó y llamó a participar en el proceso constituyente por medio de cabildos comunales u opiniones individuales por internet, para que ellos sigan decidiendo.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Miércoles 13 de abril de 2016
Los pasos
Por cadena nacional dijo Bachelet que "esta nueva Constitución no sólo debe ser nueva en su contenido, sino que también debe ser nueva en la manera en que se discute y elabora". Lo es, es diferente a los expertos encerrados y amparados por la Dictadura que el fundador de la UDI Jaime Guzmán diseñó para la Constitución del ’80.
Pero, increíblemente, para participar del proceso constituyente, hay que inscribirse, como si se tratara de un curso o un concurso.
Dio por culminada “la primera etapa de este proceso, que estaba dirigida a comunicar y explicar los objetivos y métodos de la elaboración de una nueva Constitución”, aunque hay que decir que nadie se dio por enterado.
La participación, para todos los mayores de 14 años, tendrá cuatro modalidades: participación individual vía internet, encuentros locales, encuentros provinciales, encuentros regionales. Llamando en su discurso a construir así “una nueva democracia”. Partirá el 23 de abril, y concluirá el 24 de junio.
Pero, ya parte así, ahuyentando la auténtica movilización y deliberación política, pública y nacional. Además, hay temas pre-establecidos: Valores y principios; Deberes, derechos y responsabilidades; e instituciones del Estado que deban ser parte de la elaboración de una nueva Constitución. Todo para que sean ellos los que decidan, haciendo una farsa de participación. Tienen sus razones.
Privilegios, intereses y tensiones
Se presentó una querella contra una asesora del senador PS Fulvio Rossi, por el caso SQM. Y también contra el hijo del diputado DC Roberto León. Se empiezan a acercar a los parlamentarios, funcionarios, y sus círculos, de la Nueva Mayoría.
El Ministro de Hacienda ratificó que no accederá a las demandas de los trabajadores públicos de Atacama, limitándose a retirar la urgencia del rechazado proyecto de ley que en vez de un bono entrega una “asignación extraordinaria”, mientras los trabajadores se concentraban afuera del Parlamento.
El Gobierno se negó a incluir, como demandan los estudiantes secundarios, el problema del financiamiento para la educación pública básica y media, dejando atrás el financiamiento vía “vouchers”, una de las bases de la mercantilización de la educación.
Privilegios de la casta de funcionarios y parlamentarios en compra-venta a los empresarios amenazados; intereses de los empresarios de la educación que proteger; ataques a los trabajadores descargando las consecuencias de la desaceleración sobre sus hombros.
Y con esa misma casta debilitada para contener, controlar, encausar o evitar las demandas del pueblo trabajador y los estudiantes, con las tensiones que la recorren a diario. Ahora, la Nueva Mayoría se divide sobre el control preventivo de identidad, otro nombre para la detención por sospecha de la Dictadura, con la bancada PS diciendo que no la apoyará. Ahora, la Derecha reabre sus heridas con RN cuestionando a la UDI nuevamente por el manejo de los casos de corrupción, y la tardanza en definir sus candidatos municipales, pero sobre todo, elevándose la queja por la hegemonía de la UDI en el endeble pacto derechista. Ahora, la figura de recambio, Marco Enríquez- Ominami admite que lo están debilitando, que recibió platas de las empresas.
Privilegios, intereses y tensiones, que necesitan el esfuerzo combinado de los defensores de las instituciones del régimen de, a la vez, presentar un hipócrita rostro democrático, y mantener la decisión en sus manos.