El pasado viernes 6 de abril se llevaron a cabo las elecciones de rector en la Universidad de Tarapacá, dejando como rector a Emilio Rodriguez, un activo personaje que aplico medidas autoritarias y represivas a estudiantes en la universidad.

Camilo Jofré Profesor, militante del PTR e integrante de la agrupación de trabajadores de la educación Nuestra Clase.
Sábado 14 de abril de 2018
Las elecciones de Rector que se llevaron a cabo el pasado viernes, dejan entrever la forma de la elección de las autoridades dentro de las instalaciones de la universidad, mientras estudiantes llevaban a cabo la semana mechona, los académicos votaban en las elecciones de rector. ¿Quién decide en la universidad?, es un hecho que las elecciones de los rectores no es algo que se dé a conocer dentro de los estudiantes, quienes votan son principalmente los docentes con contrato indefinido o fijo dentro de la universidad (un sector reducido de académicos), y la participación de funcionarios y estudiantes queda por fuera de la elecciones a este cargos.
Emilio Rodríguez asume una vez más el cargo de Rector después de haber estado en dos periodos anteriores uno que va del 2002-2006 y del 2010-2014. Presentándose esta vez un programa donde sus principales ejes son: fortalecer la sede de la Universidad de Tarapacá en Iquique, consolidar a la universidad como un plantel de prestigio dentro del norte de Chile principalmente en el área de la docencia, además otro de los intereses del rector es fortalecer a la Universidad en los fondos competitivos de investigación y desarrollo dentro de la región y del país.
Sin duda la UTA hace tiempo viene planteándose como una Universidad "Inclusiva" donde son principalmente los temas de géneros y Derechos Humanos los que vienen tomando fuerza dentro de los programas tanto de la Universidad como de las personas que van adquiriendo cargos dentro de ella. Rodríguez no se queda atrás, dentro de este programa que propone también plantea como eje principal el hecho de fortalecer estos temas, en declaraciones al portal universitario, Emilio Rodríguez afirma que “El enfoque de género y de derechos humanos es otro de los desafíos que debemos incorporar a nuestro quehacer".
Así también el electo rector plantea una modalidad de trabajo donde prime lo colectivo y la participación, hecho que queda muy por fuera de lo que fue su desempeño en el año 2011 donde frente a las movilizaciones estudiantiles, salía a reforzar su autoridad, imponiendo a los académicos cerrar los semestres con nota mínima en represalia al movimiento, todo en función de amedrentar a los estudiantes que se movilizaban por la educación gratuita.
Otra medida que se ha desmarcado de este trabajo “ colectivo” ha sido el retiro de las rejas de la universidad, proceso del cual Emilio Rodríguez estuvo a la cabeza, hecho ocurrido en plena toma del 2011, que venía como anillo al dedo para frenar los métodos de lucha de los estudiantes organizados en la casa de estudios, bajo la excusa de que esta medida era principalmente para que la universidad fuese un espacio abierto a la comunidad Ariqueña. Sin embargo desde que se tomó dicha medida que cada vez se restringe más el espacio universitario, no hay autorización para actividades informativas o de recreación, los guardias amenazan a los estudiantes, mientras las autoridades descansan en el discurso de que son medidas para "proteger" a la comunidad universitaria, estos antecedentes dejan entrever la política anti-estudiantil del nuevo rector de la universidad de Tarapacá.
Democratizar la Universidad, una tarea pendiente
Desde años se viene cuestionando lo poco democrático de las elecciones universitarias, en donde vota una casta de profesores, lo cual no permite un debate real sobre que propuestas que plantea cada uno de los candidatos, y quienes son los candidatos a elegir. Todo esto queda por fuera de la comunidad universitaria que no solo se ha traducido en un cuestionamiento de parte de algunos sectores como el estudiantil, sino que se viene avanzando en la elección de diferentes puestos directivos como en la carrera de ingeniería mecánica, aunque con muchos límites de por medio. La carrera de Historia y Geografía es otra de las carreras que este año llevara esta importante decisión dentro del claustro que tienen previsto.
Lograr democratizar la universidad, y abrir el espacio universitario a toda la comunidad para poder discutir el proyecto educativo,y decidir en conjunto qué universidad, y qué objetivos se plantean dentro, académicos, funcionarios, y estudiantes, se transformen en nuestras directrices de aquí en adelante, es la gran tarea pendiente. Como hemos visto estos últimos años, quienes se han opuesto a estas medidas, son quienes quieren seguir perpetuando las lógicas antidemocráticas, para seguir decidiéndolo todo dentro de la UTA.