Entrevistamos a un trabajador despedido quien relata la forma en que esta empresa abusa y explota a sus trabajadores en el marco de la crisis actual
Miércoles 10 de junio de 2020
Systec y Metals and supplies, aunque parecieran ser dos, son la misma empresa dedicada al comercio de insumos (ferretería, materiales, refacciones, etc.) y al negocio de la construcción. Tiene presencia en Zacatecas y en otros estados de la república mexicana, y como todo grupo empresarial, presume de generar empleos y dar un trato digno a sus empleados; no obstante, la realidad es muy distinta.
Hemos entrevistado uno de sus trabajadores, el cual ha sido despedido injustificadamente. Para denunciar y exigir justicia nos comparte su testimonio.
Trabajador despedido: “La empresa comete muchas injusticias hacia sus trabajadores, ahora con la pandemia nos dijeron primero que solo nos iban a pagar la mitad, y luego que nos iban a descansar y siempre salieron con que nos despidieron a varios compañeros y a mí”.
Las arbitrariedades e irregularidades hacia obreros y trabajadores no terminan ahí, pues han ocurrido accidentes laborales sin indemnizar al trabajador afectado.
Trabajador despedido: “Sin mentir los patrones se portan muy mal, hace un par de años un señor se accidentó trabajando, se rompió ambas piernas, quedó discapacitado y no lo pensionaron, el señor los quiso demandar, pero sin trabajo, ya enfermo y sin dinero para el abogado no logró nada”.
La honestidad de los propietarios de la empresa también parece cuestionable, pues según el testimonio, sus acciones llegan a la ilegalidad:
Trabajador despedido: “Tienen dos empresas legalmente registradas y dadas de alta (Systec y Metals and supplies), pero tienen otras más fantasmas para no pagar impuestos y cuando hay concursos de licitaciones para obras estatales participan con todas las empresas incluidas las fantasmas. También, en ocasiones les pagan en efectivo ciertas comisiones a la nómina y pues ya Hacienda no se entera de entradas ni salidas”.
En cuanto al respeto a los derechos laborales de los trabajadores también incurren en faltas, pues cometen las siguientes injusticias:
Trabajador despedido: “No quieren repartir utilidades conforme a ley, salen con cualquier tontería y en efectivo no nos depositaban. Oiga usted, un año nos dieron doscientos pesos de utilidades, cuando ellos obtienen ganancias millonarias de sus negocios y obras, y no se diga de las vacaciones, no hay, no existen, hay gente que tiene más de cinco años trabajando con ellos y nunca les han dado vacaciones”.
Y para cerrar regresamos con la injusticia laboral que se menciona al principio, pues el despido injustificado es una constante en dicha empresa.
Trabajador despedido: “Corren a la gente cuando se les antoja y por cualquier cosa, muy arbitrarios. Fíjese hará unos dos años que a una compañera la despidieron por mensaje de texto, ya no más le dijeron que pasara por su liquidación, así sin explicación y pues ahora a un servidor lo mismo que me tocó el desempleo, pero lo que ellos no se ponen a pensar es que uno tiene familia que mantener”.
Así, en medio de injusticias laborales, irregularidades y corrupción, empresas como ésta siguen siendo el ejemplo de una élite capitalista que se preserva a base del abuso y explotación hacia las clases trabajadoras, siendo que, como dijo el obrero que confrontó la marcha de la derecha que se hizo viral, “somos los obreros los que movemos a México”.