Las patronales locales analizan si avanza la reforma previsional en el país vecino y cuál será el rumbo del Mercosur. Rojo comercial con Brasil en mayo.
Miércoles 5 de junio de 2019 22:36
Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, visitará por primera vez Argentina desde que fue electo el año pasado. Luego del encuentro con Mauricio Macri, se reunirá con empresarios locales, quienes manifestaron su preocupación por la relación comercial y el rumbo del Mercosur.
El encuentro será en el Hotel Alvear a las 17 horas. Participará también el ministro de Hacienda de Brasil Paulo Guedes, ministros argentinos de Hacienda, Nicolás Dujovne; Trabajo y Producción, Dante Sica; y Relaciones Exteriores, Jorge Faurie y los empresarios nucleados en el Grupo de los Seis (G6).
El Grupo de los Seis está integrado por la Unión Industrial (UIA), las cámaras de Comercio y Construcción, la Sociedad Rural (SRA), la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos privados de capital argentino (ADEBA).
Daniel Funes de Rioja, titular de COPAL, confirmó que será una “reunión de alto nivel empresarial”, según publicó el diario Ámbito. El empresario sostuvo que “para nosotros es importante y trascendente la relación con Brasil”.
Argentina y Brasil negocian una reducción del arancel común del bloque y acelerar las negociaciones para cerrar un acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea (UE). Miguel Acevedo de la UIA sostuvo que "lograr un acuerdo con la Unión Europea es tener 400 millones de clientes adicionales, pero hay que analizar cómo nos integrarnos de manera sensata. Europa es muy cerrada en el caso de los alimentos, los franceses son fundamentalistas e impiden que ingresen nuestros alimentos. Hay que conseguir consensos".
En tanto, se espera que Bolsonaro proponga una flexibilización del Mercosur, lo que representa que los países que lo integran puedan firmar acuerdos con otros bloques sin depender de sus socios comerciales.
Los industriales locales temen que haya cambios en el bloque y exigen avanzar en Argentina con las contrarreformas como la laboral y la previsional.
Los empresarios argentinos alertan sobre "el peligro de una profundización de las asimetrías" si Bolsonaro logra avanzar en Brasil con la reforma previsional y fiscal, que incluye, la diminución de las cargas patronales. El capital en ambos países busca exprimir aún más a los trabajadores.
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Las patronales de Brasil esperan avanzar con la reforma previsional, sin embargo, hay un gran rechazo a la medida. El 30 de mayo hay una movilización en Brasil y el 14 de junio la CUT y otras centrales sindicales convocaron a un paro nacional contra la reforma.
Déficit comercial con Brasil
En mayo se registró un déficit comercial de US$ 127 millones con Brasil luego de cinco meses de superávit, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil (MDIC) y difundidos a nivel local por las consultoras Abeceb.y Ecolatina.
Las exportaciones argentinas hacia Brasil fueron U$S 894 millones, mientras que las importaciones de productos brasileños representaron los U$S 1.021 millones. Las exportaciones hacia Brasil en mayo subieron 12,7 % respecto al mismo mes de 2018, mientras que la importación de productos brasileños disminuyó 17,6 % interanual.
La suba de las exportaciones hacia Brasil en mayo correspondió a vehículos de carga y ómnibus, autopartes y productos hortícolas preparados, mientras que la caída en las importaciones argentinas se explicó principalmente por automóviles de pasajeros, vehículos de carga y tractores.
La consultora Ecolatina indicó que “de cara a los meses restantes de 2019, se espera que el desempeño favorable de las exportaciones se vea atenuado ante un menor dinamismo en la economía de nuestro principal socio (las perspectivas de crecimiento ya se ubican en 1,3 % para este año), por lo que las proyecciones se vieron recortadas a 7 %”, y agregó que “en el caso de las importaciones, la recesión local continuará afectándolas, aunque mayor estabilidad cambiaria y menor incertidumbre podrían constituir una suerte de estímulo. De todas formas, estas marcarían un contundente retroceso (en torno a 25 %) y el intercambio bilateral arrojaría un superávit en la zona de U$S 600 millones”.