El Ministerio Público de la Nación comenzó a indagar sobre 15 casos de desapariciones en la empresa de Avellaneda, de los que 14 aún siguen desaparecidos. Personal de la firma estaría involucrado.
Celina Tidoni Abogada del CeProDH Rosario
Miércoles 15 de abril de 2015
Una nueva causa comienza a investigarse en la justicia federal y, como en muchos otros casos, los protagonistas no son solo militares sino también los patrones de las fábricas. En este caso están en la mira los dueños de la entonces Molinos Río de la Plata, del conglomerado Bunge & Born, durante la dictadura de 1976, por secuestros y desapariciones.
Esta investigación comenzó en el año 2013, a partir de la denuncia de hijos de los trabajadores desaparecidos, por la que comienzan a recolectar las pruebas, documentos de la empresa extraídos de allanamientos, archivos de Inteligencia, etc.
La Unidad Fiscal de Lesa Humanidad trabaja además sobre la relación de complicidad entre los civiles y los militares, observando un “detalle”: en ese período las ganancias de la firma aumentaron de manera considerable. Asimismo se desprendió de la investigación que fuerzas de seguridad hacían inteligencia dentro de la planta y elaboraban listados e informes de los trabajadores, que posteriormente eran desaparecidos.
En dicha fábrica la actividad gremial era intensa y los reclamos mermaron una vez instaurado el golpe, aleccionando a la clase trabajadora como en el conjunto del país. La impunidad llegaba al punto de dejar constancia en declaraciones juradas que los obreros habían hecho abandono de tareas, mientras eran secuestrados algunos hasta en la misma planta.
A 39 años siguen apareciendo denuncias de las propias víctimas, a cuenta gotas se juzgan a los genocidas y ante la falta de archivos en el poder del conjunto del pueblo resulta imposible avanzar sobre todos los responsables. Casos como estos hacen pensar lo que falta por hacer sobre el empresariado de la época que no solo fue cómplice del genocidio sino que se hizo de ganancias millonarias.
Basta con rescatar una frase de los archivos encontrados en Molinos Río de la Plata que venía en pérdida en los años anteriores, después del 24 de marzo de 1976 “estaban bajo un clima laboral satisfactorio”.