En Chile está profundamente cuestionado el sistema de pensiones, con una capitalización de carácter individual que al final de la vida laboral se traduce en escuetos montos que no alcanzan para vivir. Un sistema creado en dictadura que solo asegura las ganancias de las AFP.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Lunes 18 de julio de 2016
Fue en 1980 cuando se puso en pié el actual sistema de pensiones, el cual implicó la privatización del sistema de reparto que primaba previamente, con la vigencia del nuevo sistema se estableció un sistema de capitalización individual, en el cual cada cotizante aporta a su propia cuenta el 10% del sueldo, cuenta que es administrada por empresas dedicadas a la Administración de Fondos de Pensiones, es decir que toman esos dineros y buscan rentabilizarlos.
Para esa Administración las empresas depositan en 5 fondos con distinto riesgo, ya que la rentabilización implica la inversión de estos dineros, por lo que a partir de esa administración, que determina la empresa, se podrán deducir ganancias o pérdidas, siendo el cotizante solo quien elige el fondo de riesgo, mas no en que operación particularmente invierte de la empresa controladora de la AFP.
Este sistema de AFP se concentra en solo 6 empresas (Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, Planvital, Provida) siendo las más importantes Provida (3.221.644 afiliados), Capital (1.737.710 afiliados) y Hábitat (2.042.288 afiliados) que suman el 70% de los afiliados, relación parecida hay respecto de los cotizantes.
En estas condiciones las empresas privadas han profitado de los ahorros para la vejez de millones de trabajadores desde su creación, en un puñado de empresas se concentran ganancias de US$41.500.000.000, mientras que el 90% de las pensiones son inferiores a $144.000 pesos.
Un sistema profundamente injusto por el cual solo se benefician los empresarios, pues ni siquiera se han mejorado las pensiones, por ejemplo desde el año 2005 ha fluctuado el promedio de las pensiones de vejez (el 2008 8,10UF, el promedio fue unos $207.000 pesos, mientras el año 2011 alcanzó las 7,02UF, unos $179.908 pesos), pero aún así el pasado 2015 la pensión de vejez en promedio quedó tal cual hace 10 años (7,32UF, es decir $187.604 pesos).
Esta terrible brecha sale del negocio que hacen con los millones de aportes que ahorran millones de trabajadores para su vejez, con una cifra que ha crecido constantemente (en el 2005 los fondos totales del sistema correspondían a $37.897.036.410.000 de pesos, en el 2015 estos fondos asciende a $108.203.566.180.000, casi el triple de hace 10 años).
Mientras los directivos de estas empresas se embolsan millonarias ganancias, los trabajadores deben observar como sus ahorros son invertidos en aventuras empresariales debiendo soportar los costos del sistema mientras las ganancias quedan en los bolsillos de magnates.
En repudio a esto mismoen diversos lugares del país se están convocando a concentraciones para manifestar el descontento por este sistema que empobrece a los trabajadores y que solo procura ganancias para grandes empresarios basadas en los ahorros de millones de trabajadores.