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Red Internacional
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Antofagasta. En Antofagasta más de 600 estudiantes universitarios tuvieron que abandonar sus estudios durante la crisis sanitaria

La crisis sanitaria en Chile viene afectando a cientos de familias y jóvenes en Antofagasta, en donde más de 600 estudiantes abandonaron sus estudios. Esta es la cara de la educación de mercado en tiempos de pandemia, crisis social y económica. A casi 1 año del inicio de la revuelta, las y los estudiantes debemos retomar la lucha por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.

Cristobal Cartes Bernal

Cristobal Cartes Bernal Estudiante de Medicina U. de Antofagasta. Militante Vencer.

Viernes 16 de octubre de 2020

En el marco de la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, en Chile millones de familias se han visto tremendamente afectadas. Durante todos estos meses, trabajadoras y trabajadores han sido despedidos y puestos en la calle, a título de "necesidades de la empresa", como en su momento grandes empresas como LATAM, Ripley, entre otras, lo hicieron.

También vimos cómo en el parlamento se aprobó inclusive con votos del PC la "ley de protección al empleo", que otorgó a los gran empresarios el poder legal de suspender a trabajadores, teniendo estos que recurrir a sus propios fondos de cesantía para tener qué comer, y con la promesa de reincorporación por parte de las empresas. Al día de hoy hay por lo menos dos millones de personas sin trabajo, mientras el gobierno entrega migajas y empresarios como, por ejemplo, de la minería como Luksic, se llenan los bolsillos, incluso aumentando la producción.

Y es que en este contexto de precarización de millones de familias, este año las y los estudiantes universitarios se han encontrado nuevamente con el problema del lucro de la educación, pero esta vez de una manera mucho más cruel. Según datos entregados por la Universidad Católica del Norte (UCN) y la Universidad de Antofagasta (UA), en la ciudad desde el inicio de la pandemia más de 600 estudiantes han abandonado sus estudios.

Tan solo en la UCN hasta el mes de agosto casi 400 estudiantes habían tenido que dejar sus estudios de lado, entre retiros temporales y definitivos. Esta cifra demuestra, en comparación con el mes de agosto del año 2019, un incremento de un 80% de abandono de los estudios, solamente en esta universidad. Por otro lado, en la UA se registraron 146 retiros temporales, y un total de 67 retiros definitivos.

Además, ambas universidades presentaron un claro aumento en las cifras de morosidad con respecto a los años anteriores. Esto quiere decir que miles de familias de estudiantes deben aranceles millonarios o se han sobre endeudado para poder costearlos.

Con estos antecedentes, podemos evidenciar claramente las razones de tales cifras de deserciones solo en estas dos universidades de la ciudad de Antofagasta. Con la pandemia millones de empleos se perdieron, con ello muchos y muchas jóvenes que trabajan y estudian para poder estudiar una carrera universitaria y tener qué comer o pagar sus lugares para vivir, se han quedado sin plata, teniendo decidir entre tener qué comer o pagar los aranceles millonarios.

Esta es la cara de la educación de mercado en Chile, donde miles de familias y jóvenes deben tomar la decisión de continuar con sus estudios o tener comida en sus hogares, una educación que no garantiza en lo más mínimo la educación superior, y donde el lucro está al orden del día. Es por esto que nosotros los estudiantes debemos levantarnos, así como en la revolución pingüina, pero esta vez no aceptando migajas, como la beca de gratuidad que nos vendieron, sino que luchar por el fin al lucro, por una educación gratuita y de calidad.

También así como hace un año miles de estudiantes secundarios y secundarias saltaban los torniquetes y evadían el metro, denunciando la precarización y el alto costo de vida, despertando a millones que desde el 18 de octubre en adelante salieron a las calles a movilizarse, cuestionando 30 años de las herencias de la dictadura de Pinochet, y que los mismos partidos del régimen han administrado hasta el día de hoy.

A casi 1 año del aniversario del inicio de la revuelta en Chile, es más necesario que nunca que las y los estudiantes universitarios y secundarios, junto con pobladores, mujeres, trabajadores y trabajadoras nos movilicemos, porque debemos frenar la represión, porque no queremos más impunidad para los pacos, milicos y el principal responsable político de la brutal represión y violaciones a los DD.HH. Sebastián Piñera. Porque para acabar con toda la herencia de la dictadura, para acabar por ejemplo con la educación de mercado, no podemos confiar en el pacto de la paz, en este acuerdo cocinado por los partidos de los 30 años de este régimen podrido.

Para imponer nuestras demandas debemos retomar con todas nuestras fuerzas la lucha por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, la necesidad de la unión entre obreros y estudiantes para avanzar en el camino del pasado 12 de noviembre 2019, ir por una huelga general hasta derrotar a este gobierno de Piñera, e imponer con la fuerza de la movilización y por sobre todas las instituciones del régimen una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.