De la mano del salvataje de los gobiernos, la patronal vuelve al ataque. Los trabajadores se movilizan contra la continuidad del pago en cuotas y en defensa de sus puestos de trabajo.
Jueves 12 de noviembre de 2015
La incertidumbre sobre la continuidad de los puestos de trabajo sigue. Esto se evidencia diariamente con la continuidad del cobro de quincenas en cuotas, así como en la profundización de la crisis en la cadena productiva que lleva semana a semana a suspender días de trabajo por falta de pollos para faenar o cargar a los camiones en el caso de las granjas, ponen en evidencia la crisis que actualmente se vive en Cresta Roja. Pese a las promesas sobre inyectar efectivo en "los campos" para reactivar la cadena productiva, los granos no aparecieron, y menos aún el dinero adeudado a las granjas "integradas" (granjas que no son de Cresta Roja, pero le venden animales) que dejaron de entregar la materia prima por cuantiosas deudas. En las granjas que pertenecen a la empresa, los trabajadores denuncian que dejan morir miles de pollos por no contar con el alimento o las hormonas de crecimiento para garantizar un peso adecuado para el mercado.
La situación de retraso en las cuotas empujó a los trabajadores de las plantas de faena, mediante la Comisión Interna, a solicitar la venta de los cajones de pollos que no estaban siendo vendidos. Como una manera extrema de conseguir unos pesos para los trabajadores, según aclaró un delegado en una entrevista radial.
A la intervención se le cayó la careta
Recordemos que la empresa está intervenida por el Estado. Daniel Gurzi, ladero de Aníbal Fernández, fue designado interventor por parte del gobierno provincial de Scioli, quien prometió que en 120 días iba a entregar la planta "normalizada". Lo que implica reanudar la cadena de producción, pagar los salarios adeudados a todos los trabajadores y garantizar los puestos de trabajo.
Pero, con el pasar de los días, a la intervención se la cayó la careta cuando los trabajadores se pusieron en contacto y empezaron a intercambiar entre ellos sobre la situación de las granjas que se encontraban vacías y nunca recibian el alimento que supuestamente ya habían mandado para reactivar la producción. Fue así entonces como la verdad salió a la luz y quedó al desnudo el verdadero objetivo: blanquear las millonarias sumas que la provincia le regaló a la patronal ante la imposibilidad de esta de avanzar en el plan de despidos y rebaja salarial que quiso imponer en julio pasado y la resistencia de los trabajadores impidió con una dura lucha que se metió en medio de la campaña electoral antes de las PASO. Y con la intervención, el dinero siguió siendo para sostener a la patronal parásita de los Rasic y ni siquiera pueden sostener los salarios de los trabajadores.
No pasaron ni los 45 días de "paz" que había solicitado Gurzi a los trabajadores que las promesas hechas se hicieron humo, y quedó en evidencia que el único objetivo era ganar tiempo para luego de las elecciones aplicar el plan de ajuste que Rasic no pudo imponer en julio pasado. Este era el verdadero plan tanto del gobierno provincial como del nacional, ninguno de ellos quería una salida favorable a los trabajadores. La designación de Gurzi al frente de la intervención ponía en evidencia que la política era pasarle el “fierro caliente” a un futuro gobierno de Aníbal Fernández para que sea este el que aplique el plan de ajuste pero su derrota electoral hizo naufragar el plan.
Gurzi, desapareció de la empresa como por arte de magia, mostrando, como decimos más arriba, que el único objetivo de la intervención era contener la situación hasta que pasen la elecciones y luego atacar. Ahora será el gobierno de Vidal el que seguramente tratará de volver a la carga contra los trabajadores mientras la patronal sigue impunemente con su plan de vaciamiento.
Los planes de la patronal siguen en pie
La semana pasada, pasada la derrota de Aníbal y seguramente envalentonado por el triunfo de Vidal, Milenko Rasic (dueño de la empresa) reapareció, después de haberse "guardado" desde la intervención del Estado, y en reuniones con trabajadores de ambas plantas de faena dejó en claro que sus planes de ajuste siguen en pie "necesitamos despedir al 30 % del personal y rebajar los salarios un 30 %" como condición para que la empresa sea rentable y él se siga llenando los bolsillos.
Por otro lado, reconoció que las intenciones de la empresa son vender su planta 2 ubicada en Esteban Echeverría para lo cual ya estaría sondeando interesados, para concretarlo debe aplicar previamente ese ajuste sobre el personal.
Otra vez Milenko se adelanta con su plan ante la retirada de la intervención, que empezó en el mes de septiembre y terminará en diciembre por ser de 120 días. Su intención es imponer su programa ante el próximo gobierno de María Eugenia Vidal.
A su vez la patronal de Cresta Roja quiere preparar el terreno dividiendo a los trabajadores. Los argumentos para sostener la necesidad de tremendo ajuste son increíbles, y apuntan a que ese 30 % de despidos, son los "vagos" que están por ART o los acomodados por el sindicato, que no trabajan o se quedan en sus casas. Buscando la división entre los trabajadores.
Los trabajadores no pueden aceptar tremendas mentiras ya que los compañeros que están por ART se "rompieron" trabajando con ritmos extenuantes y tareas pesadas que bien le llenaron los bolsillos a esta patronal negrera. Por otro lado, los supuestos "acomodados" fueron aceptados o incorporados para beneficios de la patronal, buscando que le aseguren la paz dentro del establecimiento.
Hace falta una respuesta de conjunto
Como todos deben recordar, en el mes de julio, cuando la empresa y el gobierno empezaron a aplicar el ajuste, atacando los sueldos y las fuentes de trabajo de todos los trabajadores de Rasic. Los trabajadores conquistaron una unidad entre ambas plantas de faena, la cual fue uno de los pilares que permitieron una salida favorable para el conjunto de los trabajadores. La misma que el sindicato viene bastardeando desde entonces, haciéndole el juego a la patronal y al gobierno y colaborando en la división dentro de las plantas. Llevando a oídos de los trabajadores la mismas mentiras que la intervención hacía llegar con respecto a la reactivación de la producción. Hoy hay que recuperar esa unión, sumando a todos los compañeros, desde las plantas de faena hasta los compañeros del campo, de las incubadoras, cargadores y granjas. Hay que exigirle a las comisiones internas de las plantas de faena que se realice una asamblea común para discutir un plan de acción unificado, que se vote y se lleve adelante de conjunto. Frente al gobierno de Vidal en la PBA y de Scioli o Macri a nivel nacional, todos ajustadores, tenemos que prepararnos con fuerza para defender nuestra fuente de trabajo.
Que Milenko pague la crisis que él mismo generó y no los trabajadores
Nuestro reclamo no puede quedar limitado a los subsidios, a estos los pagan los trabajadores y solo benefician a la patronal tal como viene quedando demostrado. La plata para enfrentar la crisis de Cresta Roja está en los bolsillos del propio Rasic. La crisis la tiene que pagar la patronal y no los trabajadores. Tenemos que exigir la apertura de los libros de contabilidad.
De la mano de la gestión Sciolista, el rol de Granados, y la intervención de Gurzi queda demostrada la política del kirchnerismo para los reclamos obreros "la crisis la pagan los trabajadores", mientras se sostiene a las patronales con millonarios subsidios. Después de haber garantizado durante años que los Rasic "se la llevaron en pala" gracias a subsidios y ventajas enormes para exportar a precios diferenciales (de 400 millones de dólares exportados en 2013 Rasic aportó el 26% o sea más de 100 millones en un solo año).
La apertura de los libros contables de los últimos años demostraría de manera clara los millones de dólares en ganancias que amasó la familia Rasic gracias al gobierno kirchnerista, y adonde esta esa plata, que debería ser para solventar la crisis que ellos mismos generaron.
Parece un cuento del mundo del revés, que una patronal a la cual el Estado enriqueció, pueda jugar con el destino de miles de obreros y sus familias y no vaya preso o sus bienes sean embargados para solucionar el problema que generaron.
Las políticas de los gobiernos en retirada de la Provincia y la Nación no son una salida para Cresta Roja como ya lo demostraron y menos aún lo va a ser el gobierno electo de Maria E. Vidal del PRO. Tanto el currículum de la nueva gobernadora como de su mentor Mauricio Macri dejan a las claras qué políticas tienen pensadas para los trabajadores y sus reclamos, ajuste, salvataje patronal y represión de los reclamos.
Seguir confiando en que las gestiones de partidos patronales como el FpV y el PRO van acercar una solución es seguir perdiendo valioso tiempo para prepararse para la lucha.
A los trabajadores solo les queda confiar sus propias fuerzas, y también en la de las organizaciones que desde afuera los vienen apoyando, sin ningún interés más que el triunfo de esta lucha. Una salida independiente que no pelee por subsidios para salvar a los patrones, sino por la provincialización de la empresa, que puede abastecer comedores escolares, hospitales y sectores populares. Nada de pagar las deudas de esta patronal explotadora, que se obligue a los Rasic a pagar con sus millones, que acumuló explotando a los trabajadores, las deudas y la crisis que ellos generaron.
Es necesario poner en pie con todos los sectores de la cadena productiva (molino, granja y plantas de faena) una mesa de coordinación para acordar un plan de lucha unificado, que permita pelear por la provincialización de la empresa y el sostenimiento de todos los puestos de trabajo.
El martes 10/11 mediante una asamblea realiza en la planta de faena 2, la Comisión Interna les informó a los trabajadores que, mediante el intendente Granados, habían conseguido tres reuniones para el día 11/11. Una de ellas con Kicillof, otra con Debora Georgi y con el Ministerio de Trabajo. Las tres reuniones fueron suspendidas, siendo una prueba más, que reafirma el interés por parte del gobierno en solucionar los problemas de los trabajadores de Cresta Roja.
Mañana miércoles 12/11, se realizará una asamblea convocada por la comisión interna, para todos los trabajadores que están o dependen de la firma Rasic. Allí discutirá como llevar adelante un plan, en defensa de los puestos de trabajo, que ya tiene definido como primer medida movilizarse este viernes a Plaza de Mayo.