Jueves 18 de septiembre de 2014
En el barrio de Palermo, sobre la avenida Santa Fe al 3577, más de 17 familias tomaron un edificio que estaba vacío desde hace algunos años, donde antiguamente funcionaba una funeraria. La toma lleva varias semanas. El edificio ahora está custodiado por la Policía Federal y las familias por orden judicial fueron censadas por la Policía Metropolitana.
Caminando por esa zona se pueden encontrar pintorescos edificios, locales de ropas de las grandes marcas y el Alto Palermo Shopping. Pero ahora la avenida también se tiñe de otra realidad, esa que tienen cientos de miles de habitantes de la ciudad ante la falta de vivienda, la precariedad habitacional y los altos valores de los alquileres. El edificio situado entre las calles Araoz y Julián Álvarez hace dos años que estaba sin ningún uso. Las familias que se apostaron allí si quieren darle uno, incluso a costa de cualquier intermediario que se aprovecha de la situación cobrándoles un alquiler por una pieza de entre $2800 y $3500. En la ciudad los alquileres se fueron por las nubes: subieron más de 39% anual en julio en algunos barrios, y Palermo es uno de los que más incremento tuvo llegando a valer $4091 cada 50 metros cuadrados, a lo que hay que sumarle los exigentes requisitos de garantías y depósitos que hacen prácticamente imposible para las familias trabajadoras y los estudiantes con sueldos precarios acceder a un alquiler, ni que hablar de soñar con comprar un inmueble. Según el Colegio de Escribanos, en julio escrituraron solamente 3113 nuevos propietarios, el peor comportamiento desde que la entidad informa las cifras, 1998.
En la Cuidad de Buenos Aires hay 340.000 viviendas ociosas en manos de inversores privados, en gran parte para la especulación, por lo cual no quedan demasiadas dudas de por qué hay tanta gente sin vivienda y tantas casa vacías a la vez.