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Red Internacional
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USUARIOS Y ARTISTAS. En defensa del transporte público y de los trabajadores de Emfer y Tatsa

En la terminal de Retiro, se realizó una acción en defensa del transporte pública, y contra la persecución a trabajadores de las empresas Emfer y Tatsa.

Miércoles 24 de diciembre de 2014 00:12

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La escena se repetía en la terminal de Retiro. Como cada viernes, cientos de trabajadores y jóvenes subían y bajaban de los trenes, muchos de ellos dispuestos a regresar a sus hogares después de una ardua semana laboral. Es que el tren sigue siendo el medio de transporte más económico que miles de personas utilizan a diario para llegar a sus lugares de trabajo y de estudio desde diferentes puntos del conurbano bonaerense.

Esta vez, muchos de los que transitaban la terminal se encontraron con una escena diferente, pero conocida. El grupo de teatro comunitario FerroDrama, con actores y actrices disfrazados de trabajadores ferroviarios, usuarios, empresarios, policías y jueces, puso su arte al servicio de cuestionar el estado del transporte público y difundir la persecución que sufren los trabajadores que se animan a denunciar a los responsables. Antes de la performance, uno de los actores habló con La Izquierda Diario: “Venimos interviniendo en distintos conflictos obreros, y con organizaciones sociales. Somos parte de una campaña por la absolución de los compañeros de Emfer y Tatsa, que tienen distintas causas penales por haber presentado documentación para esclarecer la masacre de Once, y que por eso el grupo Cirigliano, en represalia, les armó varias causas penales falsas.”

También se hicieron presentes distintas organizaciones de usuarios del tren. Charly, de la agrupación SUBI (Somos Usuarios Bien Indignados), nos contó: “Somos una organización de usuarios del Sarmiento que surgió en los momentos previos a la masacre de Once. Hemos coordinado muchas actividades con las demás agrupaciones de usuarios y con los trabajadores ferroviarios, como el cuerpo de delegados del Sarmiento, y en el último período con los trabajadores de Emfer y Tatsa, porque entendemos que es necesaria la recuperación integral del sistema ferroviario, que todo esto es maquillaje lo que está haciendo el gobierno. Continúan con los negocios. La decisión de importar material ferroviario de China no sólo sigue garantizando negocios a Macri padre, el hombre de los chinos en Sudamérica, sino que está destruyendo lo poco que quedaba de la industria ferroviaria argentina.”
Otra de las organizaciones que participó fue Usuarios Autoconvocados por los Trenes, que surgió en agosto de 2012 luego de un descarrilamiento en el ramal Tigre-Retiro que dejó 35 heridos. Elda Cedro, una de sus integrantes, habló con La Izquierda Diario: “Después de Castelar, que acudimos a Plaza de Mayo, con muchas organizaciones de usuarios de distintos ramales surgió la campaña “Ni un muerto más. Por un tren público seguro y digno”. Ya veníamos haciendo relevamientos de los distintos ramales para saber cuáles eran las condiciones en las que viajábamos. Constatamos que aún ahora que hay un material rodante nuevo, la infraestructura que es lo que hace a la seguridad del servicio ferroviario, la mayoría no se ha renovado. Las señalizaciones son muy antiguas, muchas de comienzos del siglo pasado. Se cambian materiales que la gente vea, pero no se planifica para ir avanzando a la prestación que necesitamos. Los anuncios dicen “trenes más seguros” y no es real. Hace menos de un mes hubo un descarrilamiento en el San Martín donde hubo nueve heridos y un incendio en el José León Suárez donde hubo veinticinco heridos con dos fracturas expuestas. No tenemos frenado automático, algo que habría evitado Once y Castelar.”

Mientras cientos de miles de usuarios viajan en condiciones inseguras, el Estado sigue subsidiando millonariamente a las empresas concesionarias del servicio, ya que mantienen vigencia la mayor parte de las privatizaciones realizadas en la década de 1990. Elda opinó al respecto: “Hemos visto el disparate que implicaron las concesiones. TBA fue el abandono total. La inversión millonaria de subsidios que fueron despilfarrados. Hoy muchas de las líneas excepto el Sarmiento siguen concesionadas. El otro día tomamos los colectivos alternativos Merlo-Lobos, un servicio que no está funcionando, que lo tienen los principales asociados de TBA, los Cirigliano. Hay una entrega del servicio ferroviario a un poder privado que de ninguna manera está preocupado por el servicio que brinda sino por los negocios que arma.”
La entrevistada hizo referencia a su relación con organizaciones de trabajadores ferroviarios, dejando claro que los usuarios del transporte público no están solos en su pelea. “Con el Movimiento Nacional Ferroviario, estamos en una campaña “Ramal que lucha, ramal que vuelve”, tratando de recuperar los trenes a lo largo del país. Ellos pertenecen la mayoría a La Fraternidad, son conductores. Muchos relevamientos los pudimos hacer porque nos acompañaron. Esto que estoy diciendo, lo digo desde un conocimiento que adquirimos en estos años. También tenemos relación con la gente de la Unión Ferroviaria de la Lista Bordó. Hicieron denuncias y hablaban del Cromagnon ferroviario mucho antes de que se diera la tragedia, la masacre, en realidad, de Once.”

Como demuestran sus dichos, son los trabajadores los que mejor conocen el estado de los trenes. Ellos y los usuarios (que en su mayoría también son trabajadores) son los únicos interesados en lograr un transporte público seguro y de calidad. En palabras de Elda, “la política pública está orientada hacia la campaña política del Ministro del Interior, y no hacia la necesidad de la comunidad. Los ferrocarriles tienen que estar en manos del Estado con control de usuarios y ferroviarios, para que alguna vez se destinen los fondos y decisiones a donde tienen que ir.