La rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México intentará recortar hasta un 70 por ciento para este semestre las matrículas de Sociología, Pedagogía, Filosofía, Historia y Ciencias Políticas en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la máxima casa de estudios.
Martes 2 de agosto de 2016
Este primero de agosto la coordinación del área de Ciencias Socioeconómicas de la FES Acatlán anunció que la matrícula de distintas carreras del área socioeconómica y de humanidades intentará ser reducida de forma muy importante.
Dentro del área de socioeconómicas la carrera más afectada es Sociología, que pasó de 163 estudiantes de nuevo ingreso para el ciclo escolar 2015-2016 a tan sólo 50 estudiantes para este semestre que entra, mientras en la carrera de Ciencias Políticas y Administración Publica habrá también una importante reducción de la matrícula al pasar de 269 a 169 alumnos de primer ingreso.
En la carrera de Sociología este ataque se suma a que hace unos meses se intentó modificar el plan de estudios sin consultar a docentes y estudiantes, lo que desató un proceso de organización democrática y fuerte descontento entre la mayoría de los estudiantes de la carrera donde se hizo visible además, la manera en que las autoridades deciden por sobre los estudiantes, de forma antidemocrática, no sólo el plan de estudios, sino también actividades como la Semana Sociológica y los cafés sociológicos con temáticas que no responden a los intereses de los estudiantes.
En el área de humanidades el ataque es igual de fuerte. La carrera de Filosofía (de por sí con muy poca población, producto de ataques anteriores) se reducirá a la mitad pasando de 89 alumnos de primer ingreso para el ciclo anterior a 45 para este nuevo semestre. La matrícula de la carrera de Pedagogía, por su parte, se recorta también drásticamente, pasando de 232 a 132 alumnos para el primer semestre, un recorte de más del 40 por ciento y en la carrera de Historia se reducirá la matrícula en 60 alumnos para primer ingreso pasando de 159 a tan solo 100 estudiantes.
La Secretaría General quiere terminar con las ciencias sociales en la UNAM
La Secretaría General de la UNAM, a cargo de Leonardo Lomelí, sería quién está atrás de este intento de avanzar en recortar drásticamente la matrícula de las carreras sociales y humanísticas.
Claramente, se trata de un “experimento” para medir el nivel de respuesta de estudiantes y profesores a esta medida, con miras de poder atacar estas carreras en todas las facultades de la UNAM en donde se imparten.
Son las carreras de las ciencias sociales e humanidades las que se destacan por desarrollar una conciencia crítica entre los estudiantes, mantener debates, reflexiones constantes llevando a muchos estudiantes a alzar la voz y a organizarse.
Este ataque tiene la intención de continuar marginando a las ciencias sociales y se suma a los recortes que han sufrido las humanidades en años anteriores, en carreras como Filosofía, Historia o Letras Hispánicas, en donde la matrícula de nuevo ingreso este año es sumamente reducida.
La reducción de las matrículas en el nuevo ingreso a estas carreras se da en un contexto nacional en el que la educación se ha convertido en un campo de confrontación y de batalla, donde las Ciencias Sociales y las Humanidades, por su capacidad de dar cuenta de la realidad y en las cuales sus estudiantes en muchas ocasiones son participes de los fenómenos y las luchas sociales, quieren ser eliminadas.
El ataque es también a los docentes de asignatura
Según el diagnóstico del Primer Encuentro contra la Precariedad Laboral, realizado en la facultad de Economía de la UNAM, los académicos de todas las universidades del país vienen sufriendo la desvalorización de sus salarios, en algunas situaciones quedando su sueldo por debajo del salario mínimo.
En la UNAM la planilla académica de asignatura (tomando en cuenta a los profesores y ayudantes de profesores “A” y “B”) contempla a más 30 000 académicos, es decir el 70% de la planta docente de la máxima casa de estudios del país se encuentra en una situación de precarización laboral.
El salario de un ayudante de profesor es de cerca de mil 200 pesos mensuales y el de un profesor de asignatura oscila alrededor de los 2 mil 400 pesos al mes. La reducción en la matrícula de estudiantes de todas las carreras en cuestión pone en riesgo la fuente de empleo de decenas de profesores de asignatura.
Las ciencias sociales y el sector privado
El rector de la UNAM, Enrique Graue, durante la premiación del Programa de Fomento y la Innovación (PROFOPI), hizo un llamado a los empresarios a contribuir en el “progreso” de México llamando a “invertir” en la educación. Los empresarios y de los organismos internacionales como la OCDE tienen abiertamente la postura de lograr una educación que genere competitividad y mano de obra calificada para sus empresas.
Los científicos sociales sabemos que el desarrollo de la ciencia no se desarrolla de forma “neutral” como muchos lo quieren hacer creer, sino que en una sociedad dividida en clases, el conocimiento puede beneficiar a una u otra clase y criticar o justificar el orden social existente. Esto es un obstáculo para los planes del gobierno.
Los criterios empresariales como la productividad tienen enorme peso en la política de las autoridades de la UNAM, los empresarios requieren “capital humano”, mano de obra barata que acate los estándares de competencia internacional es decir trabajadores súper explotados y obedientes. Buscan controlar la educación, esto se rebela en el enorme apoyo e impulso de la clase empresarial a la Reforma Educativa.
Los científicos sociales sabemos que el desarrollo de la ciencia no se desarrolla de forma “neutral” como muchos lo quieren hacer creer, sino que en una sociedad dividida en clases, el conocimiento puede beneficiar a una u otra clase y criticar o justificar el orden social existente.
Desde este punto de vista, el mantener carreras como Sociología, Ciencias Políticas y Administración Pública, Pedagogía, Filosofía o Historia se vuelve un lastre para los intereses de la clase que domina y que controla a los políticos que votan leyes en su favor. Además, si logran deshacerse de estas carreras podrán avanzar más rápido en la privatización de la UNAM.
¡Defendamos las ciencias sociales! ¡Defendamos el carácter crítico de la UNAM!
Desde la Juventud del Movimiento de los Trabajadores Socialistas convocamos a los estudiantes de estas carreras que se han distinguido por participar en diferentes movimientos estudiantiles que ha vivido la FES en los últimos años, a defender la matrícula, a exigir un diálogo público con las autoridades para exigir que se abran los lugares que el día de hoy intentan ser eliminados.
La juventud despierta en todo el mundo, en el IPN o la UAM miles de estudiantes han salido a defender sus escuelas, es el momento de la FES Acatlán.
Creemos fundamental que los estudiantes de estas y otras carreras del área de socioeconómicas y de humanidades, así como los compañeros del conjunto de las carreras de la FES en general nos organicemos de forma democrática para defender nuestros derechos como estudiantes. Hay que pelear por más lugares para estas carreras y para decidir colectivamente los planes de estudios en ellas.
Basta de que las autoridades decidan sin consultar a los estudiantes y profesores, levantemos una gran asamblea desde dónde votar un plan de acción para defendernos de este ataque.
Llamamos a integrar asambleas tripartitas con personal académico y trabajadores del STUNAM para discutir este y otros problemas que atraviesa la FES.
Invitamos a todos los estudiantes de Sociología, Pedagogía, Ciencias Políticas, Historia, Filosofía y todos lo que quieran defender estas carreras a la asamblea que se llevará acabo el primer día de clases, el lunes 8 de agosto a las 13 horas en la explanada central de la FES Acatlán para echar atrás este intento de avanzar en desmantelar el carácter crítico, social y humanístico de la UNAM.
La juventud despierta en todo el mundo, en el IPN o la UAM, miles de estudiantes han salido a defender sus escuelas, es el momento de la FES Acatlán.
Hacemos un llamado además a los estudiantes y a los académicos de estas y otras carreras de toda la UNAM y otras universidades a apoyar la defensa de las ciencias sociales y las humanidades que hoy la rectoría busca atacar. Respondamos con fuerza este ataque y pasemos a la ofensiva para recuperar la Universidad.