La crisis económica impacta con fuerza y en el primer cuatrimestre del año la industria manufacturera acumula una caída de 10,6 %, y del 10,3 % en la construcción. El camino sin sobresaltos hacia octubre será una odisea, en el sector automotriz todo empeora, continúan las suspensiones masivas como las anunciadas por General Motors.

Guadalupe Bravo Economista | @GuadaaBravo
Jueves 6 de junio de 2019 02:05
La debacle en la industria se consolida al calor del estancamiento de la economía, este miércoles el Indec confirmó una caída de 8,8 % en el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) de abril respecto a igual mes de 2018.
La variación mensual, es decir comparando con marzo, registró un aumento en el IPIM de 1,5%. Sin embargo, el acumulado de los primeros cuatro meses del año para la actividad industrial arroja un saldo negativo de 10,6 % comparando con igual periodo de 2018.
Mientras desde el gobierno intentan remarcar que se ven algunos repuntes en las comparaciones mensuales en algunas ramas de actividad, es contundente el hundimiento en la industria. De los 16 rubros industriales relevados por el IPI manufacturero, todos mostraron caídas interanuales en abril, veamos:
Dentro de los rubros con mayores desplomes se encuentran: “Otro equipo de transporte” que retrocedió 48,1%, “Maquinaria y equipo” con una caída de 23,5% originada por la menor fabricación de maquinaria agropecuaria según sostuvo el Indec.
La retracción de la demanda interna por la recesión económica tuvo mayor incidenia en las caídas de algunos rubros como: “Prendas de vestir, cuero y calzado”, “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”, y “Productos de caucho y plástico” con menor demanda de caños por la retracción de la construcción. En el rubro “Otros equipos, aparatos e instrumentos” se observó una fuerte disminución (42,8%) en la fabricación de equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, y componentes electrónicos.
El rubro “Alimentos y bebidas” registro la menor disminución interanual en abril con 1,1%. Dentro del mismo, la elaboración de gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas se contrajo un 16,7%, los lácteos cayeron un 6,1 % y la producción de carne vacuna registra bajas de 3,4%, en abril de 2019.
El sector de la construcción sigue en caída
La actividad en el segmento de la construcción se contrajo un 7,5 % en abril respecto a igual mes de 2018 según estimó el Indec a través del índice del indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC). Mientras el acumulado del primer cuatrimestre de 2019 del índice serie original presenta una disminución de 10,3% respecto a igual período de 2018.
Siguiendo la misma tendencia, la producción de cemento –insumo clave - cayó un 5,8%, en abril de 2019, y 8,1% en el primer cuatrimestre de 2019, respecto a los mismos períodos de 2018.
Los resultados de la encuesta cualitativa de la construcción relevada por el Indec, que expresan las expectativas sobre el nivel de actividad del sector para el período mayo-julio de 2019, confirmaron que el 57,1% de las empresas dedicadas principalmente a obras públicas y el 54 % de las firmas que realizan obras privadas prevén una disminución en el nivel de actividad.
Empeora la crisis de la industria automotriz
De acuerdo con los datos del IPI manufacturero el rubro “vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” registra caídas interanuales de 22,5% en abril de 2019, y de 21,3% en el primer cuatrimestre de 2019. El mayor desplome se observó en la fabricación de vehículos automotores, que se hundió un 31,8 % en abril.
La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) informó que la producción de automóviles en el mes de mayo se ubicó 16.555 unidades por debajo de lo alcanzado en igual mes de 2018, esto implica una caída interanual de 35,3%. La producción acumulada en los primeros cinco meses del año fue de 137.266 vehículos, es decir, 65.969 unidades menos que en igual periodo de 2018.
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El sector atraviesa una fuerte crisis por distintos factores como la contracción del mercado interno, el encarecimiento del crédito, entre otros, que se traducen en un desplome de las ventas a concesionarios de automóviles y utilitarios nacionales del 63,1%, en mayo de 2019.
Las ventas externas en mayo mostraron una leve suba de 1,9 % interanual, pero el saldo en los primeros cinco meses de 2019 fue negativo, primando una retracción del 8,5 % en comparación a igual periodo del año pasado.
Las suspensiones masivas en las principales terminales automotrices -como la anunciada el miércoles en General Motors- siguen siendo moneda corriente. Son las medidas utilizadas por las patronales para recargar sobre los trabajadores-quienes cobran menos por los días suspendidos- el costo del parate productivo como consecuencia de las medidas de ajuste aplicadas por el macrismo a pedido del FMI. El SMATA juega un rol clave como contenedor de la bronca y cómplice de estas medidas que atacan el salario de los trabajadores.
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Los principales indicadores de la economía continúan siendo malos, sólo en marzo de 2018 se perdieron 268.300 puestos de trabajo respecto a igual mes de 2018, la inflación interanual se ubica en un 55,8 % y las tasas altísimas encarecen el crédito profundizando la recesión y alentando la timba financiera que paga intereses millonarios.
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Desde la visión empresarial, la encuesta realizada por el Indec sobre perspectivas de la industria para el período mayo-julio de 2019, reveló que un 35,5 % espera que la utilización de la capacidad instalada disminuya; y un 36,7% de las compañías cree que el sector continuará en baja entre los próximos meses.
A pesar de la relativa paz cambiaria, de los “intentos” del macrismo para reactivar el consumo en cuotas; y con el apoyo cómplice de los sindicatos para contener la bronca por el deterioro permanente de las condiciones de vida de las grandes mayorías; el camino hacia octubre es muy largo. El riesgo país no frena su suba expresando la desconfianza de los mercados respecto al cumplimiento de los pagos de la deuda, sumando mayor volatilidad.
La caída en picada de la actividad industrial que suma despidos y cierres de fábricas cada día, es consecuencia de las medidas económicas implementadas por el macrismo, y empeorará si se profundizan los planes de austeridad que propone el FMI. Romper el acuerdo con el Fondo y poner por delante las prioridades de las grandes mayorías es la única forma de evitar que el costo de la crisis en curso recaiga sobre los trabajadores.
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Guadalupe Bravo
Nacida en Trenque Lauquen, Provincia de Buenos Aires en 1985. Es economista, recibida en la UBA. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2004. Coedita la sección de Economía de La Izquierda Diario.