Reproducimos los testimonios de mujeres que participaron en el XXXI Encuentro Nacional de Mujeres.
Jueves 13 de octubre de 2016 17:48
Foto: Calfu Manque Martinez Tuset
Luego del multitudinario Encuentro Nacional de Mujeres, con miles de mujeres que participaron de talleres y una masiva marcha el domingo por la tarde que sufrió la represión policial, los medios de comunicación lanzaron una gigantesca campaña intentando desprestigiar la enorme fuerza organizada en las calles.
Por eso desde La izquierda Diario reflejamos las voces de las mujeres que participaron durante la jornada para que nos cuenten lo que realmente sucedido en el Encuentro Nacional de Mujeres.
Foto: Calfu Manque Martinez Tuset
Amyra (estudiante de Enfermería)
"Ante todo quisiera agradecer a toda la gente que trabaja cada día en el diario de izquierda, tanto por la extensa cobertura del 31° Encuentro de Mujeres como por darme lo oportunidad de expresar lo que para mí significó este encuentro y su posterior marcha.
Quiero comenzar por decir que este fue mi primer encuentro, y que lo concluí con una mezcla de tristeza y alegría. Tristeza de encuentros que hubiese deseado duraran mucho más tiempo, dado que tanto la complejidad de los temas tratados como los múltiples abordajes de los mismos a mi parecer lo ameritaba. Más allá de eso, la tristeza del final delata un gozo aún más grande de participar en este encuentro.
Puedo decir que el día domingo regresé a mi casa con nuevas perspectivas aportadas por las diversas voces de mujeres provenientes de diferentes lugares de toda Argentina, con un sentimiento de unidad con todas aquellas mujeres que hasta el momento me eran desconocidas y con un particular deseo de continuidad.
Creo que una mujer puede contar (o al menos intentarlo) lo que se vive y palpita en cada encuentro de mujeres, pero las vivencias son tan únicas como cada mujer integrante del encuentro y de la marcha. Ver, aunque mas no sea por unos días una ciudad a la que tanto amo llena de colores, voces diversas, un clima de libertad y diálogo fue una experiencia emotiva y única para mí.
Por último, pero no menos importante, me gustaría agradecer a mis amigas por acompañarme y a toda la gente de Pan y Rosas, con la que compartimos muchos mates y charlas e hicieron posible mi asistencia a la marcha (debido a una lesión que me impide caminar grandes distancias).
Todo eso que no se ve, de lo que no se habla porque no es lo que vende, ni lo que al público general le importa. Todo eso resulta ser lo más importante. Pudieron haberse retratado esas numerosas voces, que aún gritando siguen siendo acalladas; numerosas intervenciones artísticas y talleres culturales por toda la ciudad. En cambio, las imágenes que se eligieron delatan una firme postura que solo busca generar el odio de todos aquellos que no acudieron ni vivieron en propia piel lo que este encuentro significó.
Es una muestra de todo el trabajo que nos queda por delante, ante una sociedad que se muestra muda ante el femicidio, la violencia de género, las mujeres muertas en abortos clandestinos; pero que sin embargo se encuentra profundamente indignada por mujeres que decidieron salir a la calle mostrando sus senos, declarando soberanía sobre sus propios cuerpos"
Foto: Calfu Manque Martinez Tuset
Viviana Martínez (Trabajadora de limpieza)
"Participar del ENM para mí fue una experiencia muy gratificante, ya que pude ver de cerca la gran lucha que dan las mujeres. El día q fui al taller conocí a Dora Franco, quien contó sus anécdotas de lucha y realmente fue muy emotivo, sentir en ella esas ganas de luchar que contagia. Dentro del taller vi cada mujer expresar su opinión y eso estuvo bueno, llegar a una resolución sin conflictos.
En la marcha total euforia, ver la cantidad enorme de mujeres luchando y alzando su voz por una misma razón se sintió como si fuéramos una misma voz. En fin, una gran experiencia, la cual seguro volveré a repetir. Agradezco a las chicas que me invitaron por dejarme compartir esta gran experiencia junto a ellas"
Carla Cassiba (trabajadora de call center)
"El recuerdo más lindo que me llevo de este encuentro es mirar a mi hija de 3 años marchar a mi lado. Cantando y aplaudiendo en las calles, sintiéndose libre.
Compartiendo al lado de otros niños en coche o a upa de sus padres en un clima de unidad, lucha y compañerismo. Por eso defiendo la inagotable lucha de las mujeres que ayer se hicieron escuchar frente a un estado que quiere invisibilizarlas y frente a una sociedad machista , misogina que en vez de repudiar las balas de gomas de la policía repudia una pared pintada!"