Mientras el gobierno llora en silencio los difíciles números de la encuesta, los partidos políticos también cuentan a sus caídos. Por otro lado, con los resultados, la carrera presidencial se anticipa un momento sin retorno en las definiciones presidenciales.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Miércoles 24 de agosto de 2016
Los resultados de la Encuesta CEP fueron muy duros con el gobierno, pero también dio cuenta del profundo rechazo de sufren los políticos del régimen, los parlamentarios y los partidos políticos. Decidora es la cifra de un 80% que cree que bastantes o casi todos los políticos están involucrados en casos de corrupción.
Según los datos los parlamentarios tienen una nota promedio de 2,65, y un 31% de la encuesta les adjudica como nota un 1.
El presidente de la Cámara de Diputados, el socialista Osvaldo Andrade, duramente cuestionado por la alta pensión de Gendarmería que goza su ex esposa Miriam Olate, tuvo una desaprobación de un 60%.
Los presidentes de la Unión Demócrata Independiente, Hernán Larrín, y de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg, tienen un 59% y 47% de desaprobación respectivamente.
Los senadores de la NM, Guido Girardi (militante del Partido por la Democracia) y Ignacio Walker, Demócrata Crisitiano, tienen un 48% y 43% de desaprobación, respectivmente.
Las figuras del Partido Comunista también está cuestionados. El presidente, Guillermo Teillier, tiene un 48% de desaprobación, la diputada Camila Vallejo un 48%.
Los que más caen respecto el resultado anterior son Bachelet y Cristian Monckeber que caen 9 puntos, Jackson y MEO caen 8 puntos, Burgos y Allamand caen 7 puntos.
Aunque la encuesta muestra una foto de conjunto pesimista hay en este pantano un par de comodines, mientras algunos políticos se hunden profundamente en las encuestas, otros aparecen como cartas de recambio del personal político burgués.
Por otro lado los mejor aprobados son el senador independiente de la NM Alejandro Guillier con 44% de aprobación, el ex mandatario de derecha Sebastián Piñera con 37%, el autonomista Gabriel Boric también con 37%, el diputado de Revolución Democrática Giorgio Jackson con un 36%, además de Ricardo Lagos e Isabel Allende, ambos con 35%.
Elecciones Municipales y Presidencial.
El 37% de aprobación de Piñera lo ubica con un 37% de aprobación, con lo cual se convierte en la mejor figura de la derecha hacia las presidenciales. Por otro lado figuras como el renunciado Manuel José Ossandon, o Felipe Kast, aparecen con cierta aprobación (un 31% y 20%), pero solo tienen un 1% de preferencia presidencial.
Por otro lado la NM tiene 2 cartas.
Ricardo Lagos punteó un 35%, igualándose a Isabel Allende, y con José Miguel Insulza siguiéndoles con 31%.
Si bien Lagos goza de mayor visibilidad que Allende es superado por el senador independiente, ligado al Partido Radical, Alejandro Guillier por 9 puntos (44% de aprobación), por lo que también empezará sonar más fuertemente como otra carta presidencial de la NM.
Según los sondeos presidenciales se cree que el próximo presidente será Piñera, con un 20% de las preferencias, sobre un 5% de Lagos. Ahora cuando la pregunta es referente a la preferencia presidencial Piñera lidera con un 20% y Lagos alcanza un 5%.
Datos bajísimos que fueron rescatados por los medios, pero también vale la pena resaltar que respecto a la creencia de quien ser´presidente un 70% no sabe o no contestó la pregunta, mientras respecto de la preferencia presidencial un 62% no supo o no contestó.
Como dato peculiar, pero ejemplificador, el encargado del Área de Opinión Pública, Ricardo González comentó que dentro del 4% que marcaría otra preferencia, se inclinó por el personaje de ficción “Optimus Prime”, el colmo de un régimen ridículo.
La encuesta revela la crisis y el cuestionamiento de los políticos, pero también muestra como un 62% de la población no tiene claridad de su preferencia electoral para el próximo año. No solo esto, para las elecciones municipales un 41% segura no asistirá a votar.
Se mantiene la posibilidad de una alta abstención, mientras los políticos patronales juegan sus puestas en la elección municipal se prende una luz de alerta. La calle, con la importante marcha de NomásAFP, le cambia el ritmo a los políticos y les apura en cambiar el régimen pinochetista que no va mas. Pero no están dispuestos, los costos son altos.
Esta reaparición de la calle en la agenda intermitentemente cambia los ritmos y vuelve a poner a los empresarios y a sus políticos bajo la lupa, mientras el descontento se sigue acumulando en las calles. Los empresarios y su personal político no tienen la respuesta. Los trabajadores y el pueblo deben forjar la resolución a todos los problemas del país no mediante un mecanismo institucional, ¿cabe alguna duda tras los cabildos el régimen no puede proponer una salida seria a los problemas del pueblo?.
La clave de esta crisis no está en el parlamento ni en las iniciativas de gobierno y las urnas para desviar nuestras demandas, son, en cambio, la movilización y las marchas las que han puesto al gobierno de nuevo en las cuerdas, procuremos que desde la calle demos un par de hit’s.