La semana pasada el gobierno dio a conocer los resultados de la encuesta Casen, lo que mostró una “reducción muy mínima” de la pobreza y desigualdad. ¿De dónde viene la desigualdad?
Martes 27 de septiembre de 2016
Como informamos la semana pasada en La Izquierda Diario, la Encuesta Nacional de Caracterización Socio-Económica 2015 (datos entregados este año), arrojó una "mínima reducción" de la pobreza y la desigualdad. ¿De dónde se generan éstas?
La desigualdad en Chile: El índice Gini y los bajos salarios
La desigualdad tiene su razón de ser en la misma estructura económica capitalista y en esta nota se intentará mostrar esto.
La desigualdad en Chile, y en todo el mundo, es medida por el índice Gini, índice que indica qué tan desigual es una sociedad. Por ejemplo, si el índice Gini fuera igual a cero (Gini = 0) en esta sociedad todos y todas recibiríamos los mismo ingresos, lo cual claramente no ocurre en el mundo actual bajo el capitalismo.
Hasta la fecha, el mejor resultado del índice de Gini lo tiene Dinamarca con “0,247”, y el peor resultado en el país de Namibia con “0,707”. En Chile el índice Gini es de 0,495 (dato que muestra dicha encuesta).
¿Pero, qué expresa este índice Gini?
Pensemos que el ingreso per cápita en Chile, o sea, lo que se produce por persona en el país en un año, corresponde a 23.564 dólares (en pesos sería un aproximado de $15.905.700, cifra que al dividirla por 12 meses (meses de trabajo), arroja que el ingreso mensual por persona debería ser de $1.287.478.
¿Qué muestra esto? Que lo que se produce por persona considerando la cantidad de trabajadores totales es $1.287.478 al mes. ¿Es esto lo que ganan los trabajadores? No. Los empresarios pagan bajos salarios: un 70% gana menos de $350.000 mensuales.
¿Dónde va el resto del dinero? Lo que produce la mayoría de los trabajadores, gran parte de esta producción va a parar a la minoría del 3% de la población (empresarios) que se apropia de estos recursos producidos por la clase trabajadora. Esto se traduce en desigualdad, salarios de pobreza para las y los trabajadores y fortunas millonarias para las familias empresarias.
Un problema estructural y la lucha de los trabajadores
La desigualdad es un problema estructural. El empresariado depende de la explotación al trabajador para mantener sus inversiones y ser competitivo, y mientras más bajos costos (salarios) mayores son sus ganancias. Por esa razón, ni de ellos ni de sus representantes políticos (como Chile Vamos y Nueva Mayoría) vendrá ni un solo cambio que les obligue a entregar una parte de esa torta a las y los trabajadores.
Hemos visto cómo el empresariado y sus representantes han votado leyes a su favor, coludiéndose y recibiendo dinero para sus campañas (Derecha y NM) de parte de las grandes empresas. No podemos esperar nada de ellos.
Para ver que todo lo anterior es correcto, basta pensar un ejemplo concreto. Por ejemplo, las AFP, un sistema creado en Dictadura para quitarle una parte del sueldo al trabajador y ponerlo a disposición de las inversiones empresariales. Es decir, un traspaso de ingreso desde el trabajador al empresario. ¿Esto qué genera? AFP con ganancias millonarias que les permiten a los empresarios llevar adelante sus inversiones y como contra parte pensiones miserables para los trabajadores.
¿Qué mejor ejemplo de generación de pobreza y desigualdad? Más aun, dicen que si se acaban las AFP la economía chilena se derrumbaría. En otras palabras, sinceran que la economía chilena actual se sustenta a base de pensiones de hambre y bajos salarios, pilares del “modelo”, herencia de la Dictadura.
La alarmante cifra CASEN y la acción de la Derecha y la Nueva Mayoría, a favor de los empresarios, dejan en claro que cualquier cambio que termine con esta desigualdad solo nacerá de la misma organización y fuerza de los trabajadores, en las calles, en asambleas, y en su movilización independiente junto al pueblo pobre.
Asimismo, en preparar las condiciones para que emerja una fuerza anti-capitalista de los trabajadores, las mujeres y la juventud, que cuestione de raíz la desigualdad y ponga las riquezas en poder de los trabajadores y el pueblo.