
Eduardo Castilla X: @castillaeduardo
Domingo 26 de octubre de 2014 10:30
El cónclave empresarial reunido en el llamado Coloquio de IDEA también desnuda otro aspecto del “default progresista”.
Cristian Carrillo de Página 12, sorprende por su semejanza con los teros, que ya se sabe, en un lado canta y en otro pone los huevos. En su columna del viernes 24 sostiene que: “El deseo de endeudamiento se mantiene intacto con el transcurso de los años. Cada vez son más los empresarios que consideran el camino hacia los organismos internacionales de crédito como uno de los principales factores para aumentar la competitividad (…) El cambio de visión en tan breve tiempo coincide con la campaña que instalaron los fondos buitre, que amenaza con mantener cerradas las fuentes de financiamiento para el sector privado si no se accede a sus requerimientos.”
Carrillo no menciona que es el Gobierno Nacional el que desde hace más de un año se encuentra desesperado por el endeudamiento externo y por ello acordó despilfarrar dólares al mejor postor imperialista: CIADI, Repsol, Club de París, deuda externa, y las (recontra anunciadas por Vanoli) negociaciones con los Buitres.
Mario Wainfeld agrega y afirma lo que le parecería una novedad: “todo el rollo pinta lo que quiere camuflar: la existencia de una clase dominante, opulenta, cerrada, hereditaria, llena de guita.”
Todo este “combate al capital” por parte del kirchnerismo, trata de encubrir el giro liberal y terminan lamentándose porque los empresarios que se “la llevan en pala” no se muestran agradecidos y golpean a un gobierno con el que “nunca ganaron tanto dinero”. Y la verdad es que tiene razón Scioli, que anda de acá para allá con La Cámpora: las críticas de Coloquio fueron “ingratas e injustas”. Ford, Fiat, Mercedes-Benz, la Sociedad Rural y el sector bancario ganaron como nunca. Todo muy nac & pop.
Lo que no dicen los columnistas de Página 12 es que en el cónclave del “golpismo empresarial”, participó el “compañero Scioli” y su economista Miguel Bein, quien no solo recibió elogios de su colega massista, sino que sostuvo que: “Ningún gobierno le va a regalar nada al que viene. Evitan sincerar el tipo de cambio. Buscan dejarle el problema al otro”, “Si estamos en un 34% de inflación anual, no podemos bajar en poco tiempo a un dígito”, y que ante la pregunta por si hay que salir del congelamiento tarifario respondió: “Sí. ¿Alguna otra pregunta?”
Tal es así, que las desembozadas críticas del “constitucionalista” Daniel Sabsay, financiado por la Embajada Británica, Fundación Ford, Transparency Internacional como denuncia la agenciaPaco Urondo, y del Presidente de IDEA, Miguel Blanco (Swiss Medical Group) generaron rispideces entre los propios empresarios, y como sostiene Silvia Naishtat de Clarín: “Otros, como Marcelo Figueiras, se retiraban (…) visiblemente molestos. “Este no es un coloquio opositor”, decía el esposo de la legisladora oficialista María Laura Leguizamón y dueño del laboratorio Richmond. (…) Todo comenzó cuando trascendieron las declaraciones radiales de Isela Costantini. La titular de este Coloquio se diferenciaba de Blanco”. No podía ser de otro modo, ya que Constantini es la CEO de General Motors, otra empresa “nac & pop” que se financió en 2009 con la plata de los jubilados que le prestó CFK.

Eduardo Castilla
Nació en Alta Gracia, Córdoba, en 1976. Veinte años después se sumó a las filas del Partido de Trabajadores Socialistas, donde sigue acumulando millas desde ese entonces. Es periodista y desde 2015 reside en la Ciudad de Buenos Aires, donde hace las veces de editor general de La Izquierda Diario.