Difundimos el testimonio, recogido para La Izquierda Diario, de una trabajadora de Salud. Sus palabras suman a las distintas denuncias de este sector y otros grupos de trabajadores que se encuentran en la primera línea frente a la pandemia, como limpieza, alimentación y aseo urbano, entre otros. Conjuntamente batallan, contra la precariedad en las condiciones de trabajo, la falta de implementos de bioseguridad y la constante falta de atención por parte del Gobierno.
Domingo 26 de abril de 2020
Foto: Los Tiempos
Durante la pandemia del Covid-19, el sector Salud, es uno de los más expuestos para hacer frente a la misma. Trabajan en condiciones de precariedad que los arriesgan a contagios. Una prueba más de la vulneración a sus derechos, como individuos y trabajadores, es que sus reclamos legítimos no son escuchados ni por las autoridades ni apoyados en muchos casos -como el presente- por sus sindicatos como indica la entrevista.
El testimonio plasma la realidad. La enfermera nos cuenta que se enfrentan a condiciones muy difíciles. Usan sus uniformes normales, es decir, no cuentan ni con la indumentaria adecuada por lo que se ven oglibados a usar doble mandil de tela, recibiendo los implementos de siempre y sin ningún tipo de apoyo del sindicato de la Caja Nacional de Salud (CNS). Denunciando que el sindicato parece que apoya el aumento de las horas de trabajo a 8 horas, siendo que el trabajo de 6 horas del sector Salud ha sido un logro fruto de la lucha de las y los trabajadores de este sector.
La situación en la que se encuentran las y los trabajadores de Salud es sumamente lamentable y se evidencia hoy con dureza al estar en primera fila contra una pandemia que hasta la fecha ha causado el deceso de 44 personas, entre ellas dos enfermeras y con ya cerca de 1000 casos confirmados en el país. En este escenario, las y los trabajadores de salud están a merced no solo del virus si no de la precariedad y la falta de acciones por parte del Gobierno.