Los trabajadores de la salud en Estados Unidos están resintiendo los golpes de la pandemia de coronavirus, al tener que trabajar sin los equipos de protección adecuados. Sus protestas se replican por diversas regiones de ese país incluso llegando a negarse a trabajar sin protección, por lo cual están siendo reprimidos.
Viernes 17 de abril de 2020
Mike Gulick, enfermero del centro de salud Providence Saint Jonh’s en Santa Mónica,
California, fue suspendido junto a nueve enfermeros más por negarse a atender pacientes sin mascarillas N95.
"Entré en enfermería con la pasión de ayudar a aquellos que son más vulnerables y de abogar por aquellos que no podían tener una voz por sí mismos, pero no bajo las condiciones en que estamos actualmente" Dijo Gulick en una entrevista con The Guardian.
"Entré en enfermería con la pasión de ayudar a aquellos que son más vulnerables y de abogar por aquellos que no podían tener una voz por sí mismos, pero no bajo las condiciones en que estamos actualmente" Dijo Gulick en una entrevista con The Guardian.
Ángela Gatdula, enfermera del mismo turno que Gulick, denunció que los jefes le dijeron que según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) es suficiente que ocuparan mascarillas quirúrgicas, las cuales a diferencia de las N95, no detienen el 95% de las partículas. Después de recibir esta respuesta, Gatdula comenzó a tener tos seca, dolor de cuerpo y recibió el resultado de su test de coronavirus: positivo.
Son estas las condiciones que han generado que en EE. UU. sumen ya 9,200 trabajadores de la salud contagiados de Covid-19, las denuncias de enfermeros y doctores que trabajan sin protección alguna se cuentan por centenares y las protestas siguen aumentando.
Frente a la escasez de mascarillas en el país, el CDC recomendó al personal de salud utilizar paliacates, muchas enfermeras y enfermeros han optado por hacer sus propias mascarillas con playeras.
Frente a la escasez de mascarillas en el país, el CDC recomendó al personal de salud utilizar paliacates, muchas enfermeras y enfermeros han optado por hacer sus propias mascarillas con playeras.
Cínicamente, en una entrevista con The Guardian, los directivos del hospital dijeron que habían incrementado los insumos y que diariamente desinfectaba las mascarillas pero se negaron a responder por la suspensión de los 10 enfermeros.
Este miércoles la sindicatos de enfermeros de Nueva York, Massachusetts, Michigan,
California y Pennsylvania organizaron protestas en sus hospitales y llenaron las redes
sociales con el hashtag #PPEoverProfit, (en español: equipo de protección para el personal antes que el lucro).Así, en vez de suministrar al sector salud el gobierno de Trump ha priorizado salvar las ganancias de las grandes empresas.
Lo que refleja esta situación es el desmantelamiento total de la salud pública en EE. UU. La Reserva Estratégica de medicinas y equipos que el gobierno federal debe mantener completamente surtida, resultó estar casi vacía, sin posibilidad de atender a las ciudades más afectadas del país por la pandemia.
Lo que refleja esta situación es el desmantelamiento total de la salud pública en EE. UU. La Reserva Estratégica de medicinas y equipos que el gobierno federal debe mantener completamente surtida, resultó estar casi vacía, sin posibilidad de atender a las ciudades más afectadas del país por la pandemia.
Ahora dependen, al igual que muchos otros paises en donde su infraestructura sanitaria ha sido saqueada por las políticas neoliberales, de la producción en China de estos insumos, lo cual sólo lleva a la impotente política del distanciamiento social, sin poder llevar a cabo políticas de contención y aislamiento del virus por medio delos tests masivos y el seguimiento de cada caso y sus contactos.
Los trabajadores de la salud, quienes están en la primera línea de combate en los hospitales atendiendo a los pacientes contagiados en malas condiciones de trabajo, además de que sufren del flagelo de la precarización, hoy el sistema capitalista les está cobrando caro en la principal potencia económica del mundo, y lo está haciendo con la vida de enfermeras y enfermeros. Es urgente que este sector se organice de conjunto para imponer la estatización inmediata del sistema de la salud y que éste sea administrado por sus trabajadores, pues son ellos los primeros interesados en salvar las vidas de los enfermos y las propias.