En el marco del paro internacional de trabajadores de aplicaciones, hay movilizaciones en distintos estados a lo largo de todo Brasil.
Miércoles 1ro de julio de 2020 12:37
El paro se siente con fuerza en San Pablo, Rio de Janeiro, Minas Gerais, Bahía y Paraná, Belo Horizonte o Brasilia entre otros estados. Las acciones tienen lugar en más de 20 ciudades.
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Se siente un gran apoyo en las calles de parte de la población y de otros sectores de trabajadores hacia los repartidores, que van recorriendo las calles en sus bicicletas y motos, con sus uniformes característicos.
Los trabajadores del metro de San Pablo, al borde de la huelga,manifestaron también su solidaridad con los trabajadores de reparto
Las acciones son parte de la jornada de lucha de los trabajadores de diferentes aplicaciones como Rappi, Glovo, Pedidos Ya y Uber Eats que también transcurren en Argentina, Chile, Costa Rica, México, Venezuela, Guatemala y Ecuador.
Los trabajadores de reparto vienen siendo de los sectores mas afectados durante la pandemia. Miles de repartidores en muchos países se ubicó como parte de los servicios esenciales, encargándose no solo de entregas de alimentos, sino también de medicamentos y otros artículos elementales para muchísimas personas.
Diversas denuncias, tanto en Argentina, Brasil, México o Costa Rica, demuestran cómo plataformas como Glovo redujeron la paga por viaje, con rebajas de hasta el 50% de la tarifa base. Otros mecanismos, como los bloqueos arbitrarios de las cuentas o la falta de equipo sanitario de seguridad por parte de las empresas para proteger a sus trabajadores, revelan la realidad de los llamados esenciales. Con el drástico aumento del desempleo, este tipo de trabajos se han vuelto una fuente de ingreso para miles de familias afectadas por la crisis.
La relación laboral entre repartidores y empresarios está bajo la difusa figura del “colaborador o socio”, al margen de cualquier responsabilidad patronal, ni del reconocimiento de ningún derecho para proteger la integridad y la vida de los trabajadores y trabajadoras de delivery. La complicidad de las autoridades gubernamentales, ya han demostrado que su prioridad está en asegurar las ganancias de estas empresas.