Presentamos a continuación la tercera parte de la entrevista a Sonia Fuentes Alarcón, hermana del “Trosko Fuentes”, uno de los dirigentes del MIR detenido desaparecido durante la Dictadura.
Martes 21 de julio de 2015
Entrevista a Fondo a Sonia Fuentes, hermana del "trosko fuentes" - Parte III - YouTube
Desde LID Chile presentamos la tercera y última parte de la entrevista en profundidad que le realizamos a Sonia Fuentes Alarcón, hermana de Jorge Fuentes, más conocido como el “Trosko Fuentes”, militante del MIR detenido desaparecido durante la época de la Dictadura Cívico Militar.
En esta ocasión queremos profundizar sobre la lucha por la verdad y justicia que lleva adelante su familia, en un contexto marcado por las políticas de impunidad y reconciliación que se instalaron en nuestro país a partir de la transición pactada a la democracia y que permiten que hoy graves casos de violaciones a los derechos humanos, como el del Trosko Fuentes, sigan sin culpables.
Como nos comentó Sonia en las entrevistas anteriores, su hermano estuvo detenido en varios centros de detención, entre ellos Villa Grimaldi, después de haber sido secuestrado en Paraguay y trasladado a Chile como parte de la Operación Cóndor, que permitió la coordinación de las dictaduras militares de varios países de América Latina, con el objetivo de llevar adelante la represión concertada hacia los opositores políticos.
En Villa Grimaldi, el "Trosko Fuentes" estuvo detenido durante un tiempo, siendo visto y escuchado por muchas personas que pasaron por ese lugar y entregaron su testimonio, donde recuerdan haber escuchado su nombre, como también las graves condiciones físicas y de salud en las que estaba. A pesar de los intentos de su familia por saber algo de su paradero, presentando incluso un recurso de amparo, nunca tuvieron respuesta.
Mientras esto sucedía, el "Trosko" seguía detenido, tratando de ayudar y alegrar a sus compañeros de detención, tratando de escapar de la brutalidad de la tortura de los militares con la solidaridad hacia otros detenidos.
Sonia recuerda la larga lucha de su madre, que “caminaba donde fuera a buscarlo a él de prisión en prisión”, pasando días completos en la Vicaría de la Solidaridad, tratando de tener algún dato, viviendo con un dolor inmenso en una búsqueda sin fin. Nos cuenta que ella murió con sólo 60 años, después de haber perdido ese “deseo de vivir”. Sonia nos señala que su gran angustia, hasta la actualidad es “no saber dónde, es como un libro que tú has leído con mucha pena y no tiene final”. Numerosos estudios señalan el trauma que significa la detención y desaparición para los familiares, trauma que sigue abierto a pesar del paso de los años, el no saber dónde están o que pasó con ellos. “Un detenido desaparecido no está muerto ni está vivo. Una manera de estar en el mundo impensable que nombra en dos palabras una existencia (im) posible que remite al horror de la violencia política y al dolor de las víctimas que no conocen el destino de algún miembro o de algunos miembros de su familia” (Catalina Scott,).
También ese sentimiento está presente en el relato de Sonia, quien nos dice que “no tiene un lugar” donde hablarle a su hermano. Nos cuenta también el sufrimiento de la esposa de Jorge y su hijo, no sólo de haberse ido al exilio, de la desaparición de su marido, sino también del retorno a un Chile donde la impunidad y la injusticia se generalizaron.
Sonia aún tiene pesadillas “de todas las cosas que me han contado, de lo que le hicieron a mi hermano” y por eso lucha y exige justicia,como también que salgan a la luz los nombres de los criminales. “Hace 42 años que estamos esperando justicia”, una justicia que también esperan muchos otros familiares, que conviven con la impunidad. No se explica cómo, con todas las pruebas que hay, aún no tienen justicia. Se sabe dónde estuvo detenido Jorge, en Paraguay y en Chile, quiénes estuvieron con él, qué le pasó, qué le hicieron. Sonia cree que como el caso es muy emblemático de la Operación Cóndor, hay un manto de impunidad. “¿Qué más quieren?” se pregunta, “tienen lugares, tienen fechas, tienen todos los detalles, para que el juicio haya sido en favor de su familia”. Es por ello que han recurrido a tribunales chilenos y también internacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Como señalamos en una nota anterior, la historia del "Trosko Fuentes" es la historia de miles que vivieron la represión política, la tortura, la represión, por la Dictadura Cívico Militar que defendió los intereses de los empresarios; pero, también es la historia de cómo la herencia de la Dictadura se mantuvo en pie en la impunidad, en la mantención de la Ley de Amnistía y en la falta de justicia para las miles de personas que fueron víctimas de la represión política de aquella violenta época.