Ocurrió esta mañana en la empresa Ecocarnes (Ex Cocarsa) de San Fernando. La fuga provino de la avería de un caño de refrigeración. Los heridos se encuentran en el Hospital de San Fernando.
Viernes 27 de diciembre de 2019 20:20
El hecho ocurrió alrededor de las 10.30h en el sector de mantenimiento. En estos momentos la planta se encuentra parada y sus trabajadores no pueden realizar tareas hasta que el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) garantice que no haya peligro. En la escena de los hechos estaban presentes la Policía Ecológica de la Provincia de Buenos Aires, al OPDS, Defensa Civil y los Bomberos.
Los trabajadores hospitalizados sufrieron graves irritaciones por este gas. El amoníaco es una sustancia que, en estado líquido, se volatiliza fácilmente. En los frigoríficos se utiliza para la refrigeración de la carne. Los gases que libera pueden provocar deficiencias pulmonares que podrían provocar la muerte si la concentración es alta.
Según fuentes de la empresa, la causa fue una mala maniobra de los operarios que se encontraban allí. Estos dichos lo único que hacen es defender la desidia de la patronal. Según informaron fuentes obreras a este medio, el caño había sido reemplazado por otro que había tenido una pérdida y no tenía el mantenimiento adecuado. El frigorífico, uno de los 10 primeros establecimientos argentinos con mayor capacidad de faena de los últimos años, no le importa las vidas de sus 430 operarios. Primero están sus ganancias.
La industria de la carne tuvo este año uno de sus mejores momentos: no pagó retenciones, cada vez exporta más (sobre todo a china) y es uno de los pocos sectores que aumentó su producción en medio de la crisis. En Ecocarnes, por caso, se matan unas mil vacas por día, y en otros grandes frigoríficos, casi el doble.
Solamente el azar hizo que no hubiera víctimas fatales. El sector de la carne es conocido por sus pésimas condiciones de trabajo: Trabajo a destajo y precario, falta de elementos de seguridad, presencia de materiales contaminantes y largas jornadas laborales.
No es la primera vez que ocurre este tipo de fugas. Semanas atrás ocurrió una menos leve que la actual pero en los años 2018 y 2012 ocurrieron fugas que afectaron personas del barrio lindero al frigorífico. El amoníaco es un factor de peligro si se mezcla con fuentes naturales de agua, ya que perjudica la distribución del oxígeno para plantas y animales.
El hecho ocurrido este viernes marca la necesidad de unidad y organización de los trabajadores de la carne con otros sectores para disputar cotidianamente el control de los procesos productivos y nuestras condiciones de trabajo, una lucha de fondo contra un sistema de explotación que pone en riesgo nuestra salud y nuestra vida cotidianamente.
Por eso es importante tomar el ejemplo de los obreros de Zanon y de los gráficos de Madygraf. Antes de ser fábricas recuperadas, impusieron médicos y ambulancias en planta y, lo más importante, una comisión obrera de seguridad e higiene con capacidad para inspeccionar y paralizar la producción ante cualquier riesgo a la salud obrera. La pelea por extender esas comisiones obreras y la eliminación del régimen de ART son un primer paso para terminar con este flagelo.