Las marchas del miércoles 7 se caracterizaron por una escasa asistencia, aquellas convocadas por la oposición de la MUD y las del chavismo. Fue una jornada que estuvo lejos de la tensión generada por las marchas del pasado jueves en Caracas.
Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon
Jueves 8 de septiembre de 2016 00:48
Eran bastante modestas las marchas en las principales ciudades de los 23 estados del país que convocaba la oposición para exigir celeridad en el proceso para convocar a un referéndum revocatorio contra Maduro, así como las que se convocaban en apoyo al Gobierno de Maduro centralmente en Caracas. La protesta en Caracas convocada por la MUD consistía en que al mediodía y durante 10 minutos las personas paralizarían sus actividades “estén donde estén” levantando carteles exigiendo al CNE las condiciones para la segunda fase del revocatorio, no tuvo repercusión ni en las redes sociales. Varios dirigentes opositores se congregaron en la Plaza Brión, ubicada en el este de Caracas, para unirse a esta protesta de “paralización” de 10 minutos.
Como siempre, el centro de hoy estaba las marchas convocada por la MUD en el marco de su plan de movilizaciones definido el pasado jueves durante su marcha la “Toma de Caracas”, el gobierno al ser arrastrado por esta iniciativa de la derecha, respondía con contramarchas en una fecha definida por la oposición.
Pero la MUD se mostró bastante desdibujada en la jornada este miércoles en la que busca presionar al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que dé una fecha para la consulta revocatoria. Esta escasa presencia en las marchas de este día constata que a la a la oposición se le hace difícil mantener el impulso de la gente en la calle.
Fue una jornada que se podría definir hasta de “apática” comparada con la euforia mostrada el pasado jueves por la oposición derechista. Está por verse cómo será la otra jornada de protesta convocada para el próximo 14 de septiembre. De no seguir mostrando fuerza en la calle le facilitaré el camino al gobierno que viene trabajando con la táctica de ganar tiempo en medio de la agobiante crisis económica que es sobre la que se cabalga la derecha para sus planes.
No faltaron las altisonantes declaraciones este día. El vocero de la MUD, Jesús Torrealba, en la Plaza Brión, este de Caracas, declaraba que: "Le decimos a la cúpula corrupta e ineficiente que desgobierna: están rodeados por un país que quiere cambio. Así que cedan, abran paso que aquí lo que viene es un revocatorio". Por su parte el chavismo, en la voz de Elías Jaua, en una concentración en Barcelona, capital del estado Anzoátegui, aseguraba que no habrá referendo este año: "No habrá porque lo hicieron tarde, por sus contradicciones y divisiones".
La oposición reclama al poder electoral que fije la fecha y condiciones que regirán la recolección de cuatro millones de firmas (20% del padrón electoral) necesarias para que el revocatorio sea convocado, aunque ya el CNE ha dicho que eso lo anunciará el próximo 13 de septiembre. El poder electoral asegura que esa etapa se realizará a fines de octubre, lo cual aleja la posibilidad de que el referendo sea este año porque organizar el referéndum tomaría al menos tres meses.
Divisiones públicas entre la oposición de la MUD
Luego de la nutrida marcha del pasado jueves y las convocatorias para otra serie de protestas, como fue la del cacerolazo para ese mismo día y la jornada apática de hoy, están haciendo resurgir públicamente las diferencias entre la oposición. La emblemática y parte del sector “duro” de la oposición, María Corina Machado, acusó a sectores mayoritarios de la MUD de que estarían negociando el revocatorio.
“Conmigo no cuenten si se acuerda el referendo revocatorio para el 2017” declaraba este mismo miércoles María Corina Machado, del movimiento Vente Venezuela. “Revocatorio en 2017 significa que sale Maduro y queda el Vicepresidente; es decir, Maduro elige próximo presidente…”. Más tarde, el secretario general de la MUD, Jesús "Chuo" Torrealba respondía asegurando que todos lo que crean en la "Unidad" pueden contar con él: "Cuenten conmigo para ganar JUNTOS como lo hicimos el 6D y el 1S", en clara alusión a María Corina Machado.
El sector de Primero Justicia, considerado como el sector moderado, representado por el diputado a la Asamblea Nacional, Juan Requesens, respondía a la dirigente del movimiento Vente Venezuela que “Tampoco contamos contigo para el 6 de diciembre y logramos vencer al gobierno. Juntos podemos lograr el RR este año”. Es que si se realiza el revocatorio después del 10 de enero de 2017 y termina con la salida de Maduro, no se celebrarían nuevas elecciones y sería su vicepresidente el encargado de culminar el mandato hasta 2019.
María Corina Machado no es ajena a la posible agenda de negociaciones que se podrían estar llevándose a cabo y olfatea posibles acuerdos. Este mismo miércoles, tanto el exjefe de Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero como el resto del equipo de mediadores internacionales Leonel Fernández de República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá, concluían su viaje al país luego de una visita con agenda privada. Nunca se conocen los detalles de la agenda de los mediadores en sus visitas, pero sí se ha hecho público que durante las próximas semanas las visitas seguirán siendo frecuentes.
La ex diputada de Vente Venezuela, junto al sector liderado por el sector de Leopoldo López del partido Voluntad Popular, y Antonio Ledesma del agrupamiento Alianza Bravo Pueblo, son los más acérrimos defensores en salir de Maduro este año, y fueron los principales protagonistas de las violentas protestas de 2014 que fueron popularizadas como “guarimbas” y que dejaron el saldo de 48 muertos.
Es que, tal como hemos escrito, no es de descartar que en medio de las negociaciones que se podrían estar realizando en los entretelones el propio proceso de referendo, que hoy tensiona la confrontación entre el chavismo y la oposición, podría ser el terreno donde se busquen “consensos”. Es decir, que permita acuerdos básicos entre la oposición, sectores del chavismo y las Fuerzas Armadas, con apoyo de la “comunidad internacional” que pueda encausar algún tipo de “transición” a un poschavismo más estable, funcional a la necesidad de orden de la clase dominante.
Aunque un tensionar al límite por alguno de los sectores puede llegar a impedir este tipo de “consenso” en lo inmediato, acelerando la inestabilidad política del país.
Por otra parte, en medio de la gran inestabilidad política del país y la fuerte crisis social, con una agobiante situación económica que la sufre en toda su magnitud el pueblo, donde no todo se maneja por arriba ni con marchas en cierta manera controladas como aparentan ser ahora, podrían surgir situaciones explosivas difíciles de contornar que puedan dar pie a hechos que desencadenen algún tipo de aventuras tanto del chavismo como en la oposición.