La ausencia de sedantes equivale a una tortura para los pacientes. Más del 60% de las ciudades de San Pablo no tienen stocks de bloqueadores neuromusculares, sedantes y otros medicamentos del llamado “kit de intubación”.
Viernes 16 de abril de 2021 09:58
Ante la falta de sedantes algunas imágenes muestran a pacientes sometidos a dispositivos de sujeción, que los mantienen amarrados a sus camas para soportar el proceso de intubación.
"Nunca pensé que estaría viviendo algo así después de 20 años trabajando en cuidados intensivos", dijo a Reuters Aureo do Carmo Filho, médico de la UCI en Río. "Usar restricciones mecánicas sin sedantes es una mala práctica ... el paciente es sometido a una forma de tortura".
La cadena de televisión Globo informó el miércoles casos de un hospital de Río en los que los pacientes fueron intubados con falta de sedantes, atados a las camas.
En San Pablo la escasez llega al 68% de las ciudades
En una situación de colapso, los municipios del estado de San Paulo atraviesan una situación nefasta en sus sistemas de salud. Los bloqueadores neuromusculares, que se utilizan para ayudar a los pacientes con Covid-19 a permanecer con ventilación, se reducen a cero en el 68% de los servicios de salud municipales, como UBS, UPA y hospitales de campaña. En el caso de los sedantes, los medicamentos se acabaron en el 61% de los municipios. 643 hospitales están bajo amenaza de colapso en las próximas semanas.
La falta de sedantes ya obliga a los profesionales de la salud a realizar una “contención mecánica” , es decir, atar a los pacientes a las camas para que no se rompan los dispositivos por desesperación.
Las unidades de salud del estado llevan racionando los medicamentos desde fines de marzo, lo que demuestra que la situación actual es resultado directo de la falta de preparación y el descuido de los gobiernos del presidente Bolsonaro y el gobernador Dória. El Estado de San Pablo cuenta actualmente con más de 1.000 muertes diarias por coronavirus.
Esta falta de medicamentos es el problema más reciente de una gestión desastrosa de la pandemia que afectar a Brasil. El país está experimentando un brote durísimo de coronavirus que ha provocado saturación de las unidades de cuidados intensivos. La cifra diaria de muertos está promediando unos 3.000, los cuales representan una cuarta parte de los fallecimientos por COVID-19 a nivel global y hacen del país sudamericano el epicentro de la pandemia.
Producto de las políticas negacionistas de Bolsonaro, respaldada por los militares, y la que llevaron adelante durante meses los gobernadores que se negaron a realizar cualquier tipo de cierre parcial o cuarentena, Brasil se encuentra en medio de una brutal brote de COVID-19, estableciendo récords de muertes semanalmente.
El último de los datos escalofriantes es que para fin de mes Brasil habrá registrado más cantidad de muertes que de nacimientos cada día, en un país donde la población venía creciendo desde hace más de un siglo.