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Red Internacional
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Pandemia. Especialista de la UNAM: imposible, detener la aparición de Ómicron en México

En entrevista afirmó que es “prácticamente imposible” detener la aparición de la variante Ómicron en nuestro país porque “puede llegar por cualquier lugar y no podemos saber por dónde será”.

Jueves 2 de diciembre de 2021

Un artículo publicado en Gaceta UNAM (fechado el 29 de noviembre) sobre la nueva variante Ómicron de coronavirus, firmado por Mauricio Rodríguez, vocero de la Comisión Universitaria para Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM, habla sobre la imposibilidad práctica de detener la aparición de esta nueva variante en nuestro país.

En su artículo, comenta que “la aparición de nuevas variantes es un fenómeno que seguiremos viendo de manera cíclica” pero que “si seguimos aplicando las medidas generales vamos a lograr mantener a raya a ésta y las que vengan”.

Por otro lado, el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell en sus redes sociales menciona que “La variante Ómicron no ha demostrado ser más virulenta ni más transmisible; tampoco se identifica que cause enfermedad más grave”. No hay que olvidar que esta variante aparece en medio del cambio a semáforo verde del gobierno, donde el amplio sector educativo volvió a clases respondiendo a una presunta “reactivación económica” y desoyendo las voces de maestros y padres de familia.

Las declaraciones de López-Gatell contradicen las indicaciones que la OMS hace sobre la variante Ómicron en su comunicado «Clasificación de la variante ómicron (B.1.1.529) del SARS-CoV-2 como variante preocupante» donde especifica que “La variante B.1.1.529 -nombre científico de la variante ómicron- presenta un gran número de mutaciones, algunas de las cuales son preocupantes. Las pruebas iniciales indican que el riesgo de reinfectarse por esta variante es mayor que con otras variantes preocupantes y, al parecer, el número de casos que ocasiona están aumentando en casi todas las provincias sudafricanas”.

Aunque los especialistas comentan que las pruebas PCR utilizadas continúan detectando esta variante, algo cuestionable sobre el informe es que afirma que “Varios laboratorios han informado de que una prueba de PCR muy utilizada no consigue detectar el gen S, uno de los tres genes diana del virus”.

Otra perspectiva que vale la pena mirar es la de Tulio de Oliveira, director del Centro de Innovación y Respuesta a Epidemias en Sudáfrica que en sus redes sociales menciona “ómicron ‘es realmente preocupante a nivel mutacional’ porque presenta 50 mutaciones en general y más de 30 en la proteína spike, usada por el virus SARSCoV- 2 para adherirse a otras células”.

El funcionario pidió a multimillonarios del mundo donar sus recursos a las comunidades más pobres de sus países para paliar la crisis económica que sufren actualmente tras el incremento de casos de las últimas semanas. Aunque esto no resuelva el problema de raíz, ni siquiera accederían a ello, considerando además que muchos se han beneficiado durante la pandemia.
Aunque es bien sabido que debemos de seguir cuidándonos y usando el cubrebocas, lavando nuestras manos y vacunándonos para detener la propagación de la nueva variante, es necesario cuestionar por qué siguen apareciendo nuevas variantes y si de verdad es “imposible” detenerlas.

Hay que tomar en cuenta que, mientras los países más ricos del mundo pueden tener a su población vacunada hasta con tres dosis, los países que no tienen los suficientes recursos para acceder a estas vacunas —con amplias capas de su población sin vacuna ni condiciones sanitarias suficientes— siguen presentando variantes como lo fue Sudáfrica con delta y hoy con ómicron.

Esto es por la negativa de las grandes farmacéuticas de liberar las patentes para que se trabaje en una vacuna gratuita para toda la población mundial así como protocolos que no respondan a los intereses económicos de los países más ricos, sino a priorizar la salud de sus propios habitantes.

Terminar con la pandemia y enfrentar la crisis social que ésta agudizó requiere cuestionar los intereses de las farmacéuticas y de los gobiernos, e impulsar una fuerte movilización de la clase trabajadora, los jóvenes y el movimiento de mujeres, para exigir ¡Liberen las patentes! ¡Vacunas para todos y todas, Ya! en una perspectiva que cuestione el orden capitalista y a quienes lo sostienen y perpetúan.