El alza se intenta justificar por el aumento del dólar frente al peso, pero la realidad es que las grandes comercializadoras han empezado a esconder el producto para así especular.

Jesús Pegueros Estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM | @DemoPegueros
Martes 24 de marzo de 2020
El Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana anunció el alza del precio del producto que forma parte de la alimentación diaria de la mayoría de los mexicanos.
A través del presidente de este Consejo, Sergio Joaquín Muñoz, se hizo alusión al aumento del dólar frente al peso, así como el acaparamiento de las grandes comercializadoras con fines especulativos, como algunas de las principales razones del alza.
El margen de aumento va de los 2 a los 4 pesos, lo cual implicaría en la mayoría del Valle de México un aumento de alrededor de un 30%, mientras que en estados como Quintana Roo y Yucatán el kilo podría llegar a costar hasta 20 pesos. En lugares como Jalisco el aumento implicaría un 60%, dejando el kilo en $16.
Sergio Joaquín Muñoz manifestó que es insostenible mantener el precio de la tortilla y que se pasará a la modificación en las más de 100 mil tortillerías que hay alrededor del todo el país. Añadió que no existe una razón para el aumento del maíz que va del 25% hasta el 35% puesto que los productores de una decena de estados tuvieron una buena cosecha durante el ciclo agrícola 2019-2020.
La razón de la especulación es todavía más indignante, puesto que, de acuerdo a las declaraciones del dirigente, las comercializadoras buscan un beneficio millonario mediante la especulación del producto a costa del aumento de la carestía de la vida en una situación crítica como lo es la actual emergencia sanitaria.
Y es que el maíz ha tenido una tendencia a la baja en distintos mercados bursátiles que, en combinación con la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, ponen en una situación inestable el precio del producto.
Estas medidas contrastan con las afirmaciones que hizo el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Ricardo Sheffield, quien en una participación en un noticiero matutino advirtió que no existe ninguna justificación para modificar el precio de la tortilla como los propios tortilleros habían estado mencionando con anterioridad.
Aunque en el último comunicado por parte de la Profeco se informó que la mayoría de las tortillerías este martes mantienen aún el precio habitual, no se descarta que este conflicto derive en una modificación perjudicial para las familias de los trabajadores para quienes la tortilla es la base de su alimentación.
Es necesario garantizar la salud de las familias obreras por encima de las ganancias millonarias que continúan siendo el objetivo de los empresarios y comercializadores, como ocurre en este caso.
Aunque el dirigente tortillero ha hecho un llamado al presidente Andrés Manuel a mediar el conflicto, también el Consejo Rector busca sanear sus pérdidas más que atender la demanda alimenticia de la población.
Ninguna empresa puede valer más que el bienestar de los trabajadores y sus familias en esta crisis que apenas va comenzando. Este conflicto puede multiplicarse con otros productos que son indispensables en la canasta básica, por lo cual es necesario ponerle un alto a esta prácticas y sancionar a los responsables del enriquecimiento a costa de la salud de la mayoría.

Jesús Pegueros
Estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM