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Espionaje. Espionaje en la SOFOFA: divisiones en la burguesía

Las irregularidades llegaron a su punto más conflictivo, donde distintos consejeros e integrantes del gremio empresarial, han tratado de colocar paños fríos a la situación.

E.E. Vergara Valparaíso, Chile

Sábado 27 de mayo de 2017

Un nuevo remesón político sacude a los empresarios, aunque esta vez presentándose ellos mismos tanto de acusadores, como de acusados.

Es la situación de espionaje que fue denunciada por el actual presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) Hermann Von Muhlenbrock, quien denunció ante el comité ejecutivo de la gremial, la presencia de micrófonos en las oficinas de las altas autoridades, ubicadas en el edificio de la comuna de Las Condes.

Según señala el medio El Mercurio, el representante de empresas Carozzi José Juan Llugany y el segundo vicepresidente de la gremial, Gastón Lewin –al igual que Von Muhlenbrock-también habrían sido víctimas del espionaje.

Todo apunta a las próximas elecciones en el gremio

Según como se han configurado los hechos, todo apuntaría que el espionaje tendría como motivo las próximas elecciones en la SOFOFA, donde actualmente se presenta como única candidatura al presidente de Colbún, Bernardo Larraín Matte, cuestión que estaba en duda, dada las intenciones de Von Muhlenbrock por presentar una alternativa opositora al heredero del grupo Matte, e intentar postergar su elección.

El presidente de AB, y candidato por el puesto presidencial de la SOFOFA, Rodrigo Álvarez, se refirió a la situación colocando paños fríos, luego de que tras 16 días decidiera bajar su candidatura, y separando el problema.

“Uno es la elección, la que debe desarrollarse de manera correcta y completa el próximo miércoles y donde estimo será válidamente elegido Bernardo Larraín Matte. A quien desde ya le ofrezco todo mi apoyo y colaboración. Otra cosa es la investigación de un hecho gravísmo, que no debe confundirse de ninguna manera con el proceso electoral y el normal funcionamiento de la Sofofa”, según señala el medio El Mostrador.

Por su parte la fiscalía Medio Oriente de Santiago, a través de su persecutor Manuel Guerra, analizará la información presentada desde la gremial, a la que al parecer también se suma la intervención de teléfonos celulares.

El naufragio de la burguesía ante el nuevo escenario político

Sin duda los movimientos sociales, y la práctica política en las calles ha elevado la consciencia de miles de personas en distintos niveles durante los últimos años. El profundo cuestionamiento de la educación de mercado por el movimiento estudiantil durante el 2011, el resurgir del movimiento obrero desde el 2013, El movimiento internacional de mujeres por el Ni una menos, o la enorme lucha que se ha venido gestando desde el movimiento NO + AFP –entre otros- han acorralado a la clase empresarial, que durante 27 años de gobiernos concertacionistas han podido hacer y deshacer a su antojo.

Dicha situación ha llevado a nuevas fórmulas entre los grandes grupos económicos, donde se viene planteando desde el gremio industrial, la renovación de su directiva en función de lo que el actual candidato por la presidencia Larraín Matte señala como “el rol social” como en materias de medioambiente, y una reestructuración a nivel directivo de la SOFOFA. Pero tales aseveraciones no son más que un voladero de luces, viniendo de un empresario que preside una de las compañías que controla el 49% del Proyecto Hidroaysen, afectando de manera exponencial el ecosistema y el medioambiente en el sur del país, y a quien también se le ha vinculado a la crisis de la papelera CMPC, investigada por el caso de colusión en el papel higiénico.

Son las oscilaciones de los empresarios y sus instituciones, que buscan a como dé lugar reoxigenarse ante una realidad que les viene pasando por encima, y donde vemos las primeras fricciones al interior de su propia clase, y en sus propios espacios de organización en contra del pueblo trabajador. Este caso de espionaje es la prueba evidente de la crisis de legitimidad, de los empresarios, los políticos corruptos y sus partidos, y la banca rota de la herencia de la dictadura, es decir la impunidad de los empresarios y las leyes para llenarse los bolsillos.