A pocos días de cumplirse tres meses de la marcha #NI UNA MENOS siguen siendo pocos los proyectos y medidas alternativas presentadas para intentar dar solución a las víctimas por violencia de género.
Martes 25 de agosto de 2015 12:46
El senador del Frente para la Victoria por la provincia de Buenos Aires Juan Manuel Abal Medina presentó un proyecto de ley para crear un cuerpo de abogadas y abogados para víctimas de violencia de género, dependiente del Ministerio de Justicia, para “garantizar el acceso a la Justicia de las personas víctimas de género”. De acuerdo a lo publicado por el diario Página12.
El proyecto en cuestión cuenta con el apoyo de diferentes partidos con lo que el senador descuenta que el texto será aprobado y contará con media sanción.
El grupo de abogadas y abogados pertenecerán a un organismo descentralizado que dependerá de la Secretaría de Justicia, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Tendrá autarquía económica financiera, personería jurídica propia y capacidad de actuar en el ámbito del derecho privado. El director ejecutivo que estará a cargo tendrá rango y jerarquía de subsecretario de la Nación.
Los profesionales designados ingresarán al cuerpo mediante concurso público de oposición y antecedentes, los mismos no podrán ejercer la abogacía de manera privada en casos de violencia de género y deberán brindar patrocinio jurídico gratuito y asesoramiento legal en todo el territorio nacional.
La intención del proyecto es también coordinar las tareas entre el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y el Ministerio Público con el fin de contar con un registro de información sobre hechos y casos de violencia de género, para poder elaborar estadísticas y difundirlas periódicamente.
Es una realidad que este proyecto (en el caso que logre ser aprobado), dará cobertura legal a miles de mujeres que no tienen posibilidad de acceder al patrocinio de un abogado, sin embargo es necesario aclarar que será absolutamente insuficiente ante la problemática a la que se enfrentan las mujeres víctimas de violencia de género. El asesoramiento legal es solo uno de los aspectos y debería ir acompañado de otra serie de medidas fundamentales, sin las cuales es imposible pensar una solución aunque más no sea transitoria para hacer frente a este problema. En este sentido el proyecto presentado por el Diputado Nacional por el PTS en el Frente de Izquierda Nicolás del Caño propone algunos puntos importantes para dar una solución inmediata a la mujer que busca ayuda.
En primer lugar la creación de refugios transitorios y plan de vivienda a corto plazo, basado en impuestos progresivos a las grandes fortunas y corporaciones inmobiliarias; como también créditos a tasa cero del Banco Nación, para que las mujeres víctimas de violencia puedan acceder a una vivienda única y familiar. Esto se complementaría con un Régimen de Subsidios, cobrando el mismo salario que hoy percibe cualquier trabajador o trabajadora “Nivel D” de la Administración Pública Nacional, durante el tiempo en que las mujeres víctimas de violencia se encuentren fuera de sus lugares de residencia y/o hasta tanto consigan insertarse o reinsertarse laboralmente.
Para los casos en el que las mismas tengan un trabajo fijo el proyecto propone establecer un Régimen de Licencias Laborales garantizando a las trabajadoras la percepción de la totalidad de su salario, así como de todos sus derechos sociales.
Y finalmente una propuesta destacable e innovadora como lo es la creación de Licencias y pases educativos orientado a las estudiantes de todos los niveles que sean víctimas de violencia, para que tengan derecho a licencias en la cursada presencial y puedan acceder a continuar sus estudios bajo la asistencia de educadoras y educadores a domicilio.
La suma de estas medidas son la red de contención necesaria para las mujeres en situación de violencia.
Ahora bien, ante la existencia de ambos proyectos, que si bien no son antagónicos difieren en el orden prioritario, cabe preguntarse cuáles son las razones para que lo propuesto por el Senador oficialista prácticamente ya tenga media sanción, en tanto el presentado por el Diputado Nicolás del Caño aún no consiga ver la luz en la Cámara Baja.
Una de las respuestas quizás sea la partida presupuestaria que demandará cada proyecto. O la explotación mediática, por parte del kirchnerismo, que puede llegar a tener la creación de una nueva dependencia estatal en el marco de las próximas elecciones.
Pero todos los argumentos que encontremos pierden peso ante la incontrastable realidad, que es en definitiva, el desinterés absoluto por parte de los gobiernos hacia las políticas públicas orientadas hacia la violencia de género. No olvidemos que los femicidios son el último eslabón de una larga cadena de violencias contra las mujeres que se legitima y reproduce permanentemente desde el Estado y sus instituciones, la jerarquía de la Iglesia y sus políticos aliados.
La marcha del #NI UNA MENOS sirvió para visibilizar la creciente violencia que sufren cientos de mujeres a diario, y demostrar la imperiosa urgencia de comenzar a darle solución a este flagelo que se cobra la vida de una mujer cada treinta horas.
El proyecto presentado por Nicolas del Caño contempla de manera integral las acciones mínimas, inmediatas y transitorias que permitan, al menos, ser un paliativo para tanto sufrimiento.
Sabemos que solamente cambiando este sistema, podremos terminar con los padecimientos de las clases explotadas y oprimidas.
Y es con la construcción de un movimiento de miles de mujeres que luchen en las calles para alcanzar los derechos que nos corresponden y terminar con todo tipo de violencia hacia la mujer, que podremos ser auténticamente libres.