Un grupo de ex trabajadores y trabajadoras de McDonald’s realizó una demanda por discriminación racial y acoso sexual. El caso puede modificar la situación legal de las trabajadoras y trabajadores que cobran salarios mínimos en EE.UU.
Martes 21 de abril de 2015
Se trata de diez empleados que trabajan en tres locales distintos de McDonald’s en el sur de Boston, EE.UU. Sin embargo, de acuerdo con Liz Watson, abogada de la ONG National Women Law Center: “Una sentencia en un caso de derechos civiles podría tener amplias implicaciones para trabajadores y trabajadoras, y para las empresas porque las corporaciones ya no podrían hacer la vista gorda a lo que hacen las franquicias que operan con su nombre, y podrían ser consideradas responsables de una amplia gama de prácticas que son ilegales”.
“El caso tiene el potencial de cambiar el panorama legal para los trabajadores de salarios mínimos en todo EE.UU”, declaró a Women In News.
La demanda afirma que la sede corporativa de McDonald’s tenía un amplio control sobre los detalles operativos de las franquicias, incluyendo el trato de los empleados, que incluía reportar casos de acoso. En el caso de los empleados de South Boston, fueron los gerentes y sus directivos quienes perpetraban estos acosos, ya sea humillando a los trabajadores, diciéndoles que "ya había demasiados negros trabajando en ese local”, o acosando sexualmente a las trabajadoras, y amenazándolas si no accedían a sus “requerimientos”.
Un informe de 2014 realizado por Restaurant Opportunities Center United encontró que de los 11 millones del total de personal de restaurantes en los Estados Unidos, la gran mayoría (70%) son mujeres, y de acuerdo con un informe de la Comisión de Igualdad de Oportunidades de Empleo Federal, la mayoría de estas trabajadoras reportó algún tipo de acoso en el lugar de trabajo, por parte de clientes, sus jefes y compañeros de trabajo. Agregó también que todos los trabajadores, hombres o mujeres, reportaron algún tipo de acoso. La encuesta se basa en cerca de 700 entrevistas en Houston, Nueva York, Nueva Orleans y Washington DC.
La realidad de las mujeres en los fast-food
Las trabajadoras son más susceptibles a que sus gerentes o jefes les indiquen “sexualizar” su apariencia o conductas en el trato con clientes. Dos tercios de las mujeres y la mitad de los hombres encuestados declararon haber sufrido algún tipo de acoso sexual por parte de su supervisor, gerente o dueño del restaurant. La mayoría de las mujeres teme sufrir alguna “consecuencia negativa”, incluyendo ser despedida, si trata de denunciar un caso de acoso sexual.
Como consecuencia de la presión que significan los casos de acoso sexual, trabajadoras y trabajadores reportaron deterioro de su bienestar psicológico o emocional, incluyendo aumento de casos de depresión o trastornos de ansiedad.
Fuentes: Women’s eNews / [Restaurant Opportunities Centers (ROC) United /> rocunited.org] / National Women’s Law Center [nwlc.org].